Ante ciertas circunstancias, se duda, si estamos en España, una nación europea y moderna, o en esta otra dejada, vejada y olvidada en manos de unos políticos faltos de talla, de escasa solidez intelectual, de ínfima categoría, ayunos de responsabilidad y sobrados de inepcia. Cataluña no funciona; siguen los problemas de infraestructuras en la bella

