En medio de esta mordiente crisis que corroe la Nación y en que, según las encuestas, la mayor preocupación de los españoles es el paro, el mediático juez, Garzón, parece que no tiene otro mayor quehacer, que ocuparse de hechos políticos raros y extraños. Y, eso sí, mientras, los juzgados languidecen atorados de expedientes, faltos

