El PP no levanta cabeza, tras el irregular y falso Congreso de Valencia, va derecho a su destrucción. El partido socialista se encuentra a sus anchas, el recalcitrante Pepiño Blanco siempre tan lenguaraz, ahora está callado, mientras construye su ilícita y costosa casa. Se han quedado sin Oposición, ya no tienen a quien crispar ni

