El Oriente Medio en sus altozanos,
solar de largos llantos ancestrales,
que fluyen desde tiempos muy lejanos,
ha penado destinos viscerales
tramados en encuentros de villanos
que incitaron la guerra y odios raciales.
La media luna fértil tan ansiada
ha sido siempre tierra devastada.
Flor de culturas, cruce de caminos,
ha vivido el drama del fracaso
por la ambición de extraños y vecinos
que se allegan al país sólo de paso,
lo expolian y saquean como felinos
y dejan a su gente el bien escaso
del llanto flébil y hambre inveterada
entre leche agria y miel desazonada.
La tierra de la alianza y la promesa
ha sido, para el tal pueblo escogido,
leyenda que avaló la gran empresa
de conquista del valle pretendido.
y de ahí surge la pugna que no cesa
por quedarse el obsequio prometido.
Esta confrontación en modo alguno
puede ser decisión de dios ninguno.
Camilo Valverde Mudarra

