Más delgado, melena plateada peinada hacia atrás, americana de lino azul y ayudado en un fino bastón, el juez decano de Jaén, José María Cañada Clé, salía ayer del juzgado de lo Contencioso-Administrativo número 3 de Jaén. Se le veía contento por volver al trabajo después de muchos meses en el dique seco por un accidente de tráfico. Va a hacer un año del “famoso y polémico” auto que paró el tranvía. De más o menos la misma fecha yo le recuerdo también otro auto, menos famoso pero que también dice de su forma de impartir Justicia, gracias al cual Cañada le salvó la vida a unos caballos a los que la ruina municipal tuvo en el nuevo Hípico sin agua durante muchos días, a pique de espicharlas, hasta que el juzgado obligó a bajarles bebida en un camión cisterna. Cuando estaba en el Penal 2 dictó alguna sentencia que dio la vuelta al mundo. Entre ellas, la de demoler una casa en La Mella que, a su juicio, molestaba a las águilas que anidan en la zona.
En la foto, tomada en febrero de 2011 por Francis J. Cano, Cañada (a la derecha), conversa con Lorenzo del Río, presidente del TSJA, y Elena Arias Salgado, presidenta de la Audiencia de Jaén.
Otra de jueces jaeneros, aunque anden por Sevilla: Francisco de Asís Molina, natural de Cazorla se presenta a decano de Sevilla. Tiene 47 años y tuvo su primer destino judicial en Andújar, tras lo que obtuvo plaza en juzgado de instrucción de Almería y después el juzgado de primera instancia 19 de Sevilla. Molina es el juez que instruyó el caso Marta del Castillo.
Rubén M.C., Adonay S.S., Raúl y Moisés A.M., Rubén M.P., Sergio C.L., Alberto M.A., Jesús C.P, -estos dos algo mayores pero también en el ajo-, y varios más que pateaban las calles con ellos cuando vivían a mil por hora ya no son los reyes del mambo. Ni imponen su ley en el barrio. Ni parten el corazón a las chicas que adoran a los chicos malos. Ahora están en prisión con largas condenas en perspectiva, ven a sus esposas una vez cada dos semanas y se están perdiendo ver crecer a sus hijos. O están desterrados de Jaén. O viven en busca y captura sin poder dar un paseo por la calle, sin mirar hacia atrás a cada paso. Son la “Quinta del 88″, un grupo de delincuentes juveniles que desde 2002 -hace ahora una década- han venido cometiendo delitos de forma muy llamativa, batiendo marcas de delincuencia conforme cumplían años. Ahora la Justicia les está ajustando las cuentas.
Adonay S.S. tiene ahora 23 años, mujer y un hijo de corta edad. Van a verlo a la cárcel, donde cumple varias condenas. Le echaron dos años por un tiró en Jaén por la Paz. Unas gafas de sol de mujer (graduadas además) un móvil y 35 euros de botín aquel 5 de mayo de 2007. Iba con un menor. Tiene al menos dos penas más por otros robos. Y las que le pueden caer: en verano tiene dos juicios el mismo día: uno por apropiación indebida (de cuando se metió en el negocio de los cobros a morosos). El segundo es por otro delito contra el patrimonio. Delgado, rubio con los pelos en punta, de 1,70, venía embalado de cuando era menor y no frenó a tiempo. Cumplió los 18 en 2007. En un año, al llegar a los 19, acumulaba ya 14 detenciones. En 2008 la Policía le atribuyó hasta 21 robos. Por aquella época andaba con Rubén M.P.
Hermanos
De los hermanos Raúl y Moisés M.P. se ha escrito mucho desde que los antidisturbios de la Policía los sacaron por las bravas de su casa en Antonio Díaz en diciembre de 2010. Estaban allí guardados de la Justicia, con la que tenían una decena de asuntos pendientes. Raúl, de 24 años ahora, llegó a tener seis citas judiciales en dos días, además de tener que ir a Comisaría para declarar por varios delitos más. En muchos de ellos, junto a su hermano Moisés, sobre el que pesa destierro de Jaén y también con alguna condena a sus espaldas. La Policía los considera especialistas en robos violentos. Habitualmente trabajaban en grupo con otros chavales que rodeaban y acorralaban a quién elegían como víctima (jóvenes que van solos o con chicas). «Agreden, intimidan, amenazan y registran sus bolsillos hasta despojarlo de todas sus pertenencias amparándose siempre en la superioridad de la actuación en grupo y usando, en ocasiones y dependiendo de la resistencia que encuentren, una violencia innecesaria y desproporcionada», decía un informe judicial. En 2007 llegaron a protagonizar un delito insólito: el secuestro exprés de una vídeoconsola, por la que pidieron 100 euros de rescate. Hace ahora un año Raúl tenía tres condenas por cumplir y ocho causas todavía abiertas.
Rubén M.C. delinquía desde chico en otoño, en verano, en primavera y en invierno. Será por eso que en la Comandancia de la Guardia Civil o en Comisaría lo conocen como “el Perenne”. La última vez que le dio un beso a su mujer fue al salir de un juicio del que salió absuelto. Tiene una pena de tres años, y otras menores. Y media docena de causas más aún pendientes. La Guardia Civil llegó a imputarle más de veinte robos en chalés tras encontrar decenas de objetos supuestamente sustraídos en una propiedad de su padre.
Jesús C.P., algo mayor, coincidió en las calles con ellos. Está actualmente en prisión por asalto a mano armada de una casa de campo. Fue un error de cálculo: pensaba que era un puticlub y entró allí con otras tres personas armadas hasta los dientes a llevarse la recaudación. Le cayeron 15 años por aquello. La guardesa lo identificó en el juicio por sus ojos «alegres y bonitos». Con 22 años acumulaba ya 18 detenciones por robos en Jaén, Martos, Torredonjimeno o Bailén. En su historial hay delitos tan peculiares como el asalto a la tribuna de Semana Santa de donde se llevó un repostero de terciopelo morado con bordado de oro en su entorno y con el escudo de Jaén y el escudo de la Agrupación de Cofradías.
Alberto M.A., alias “el Magallanes”, son palabras mayores. Con catorce años y harto de cocaína participó en el asesinato de 33 puñaladas de un joven. Ya pagó por aquello. nada se sabe de él desde el 26 de marzo de 2008, cuando fue detenido cuando se dirigía a las carreras de motos de Jerez. Por aquel entonces acumulaba ya 24 detenciones desde la mayoría de edad. Las autoridades lo consideraban miembro de una pandilla de nueve miembros. Una pandilla muy activa. El juez al que lo presentaron lo dejó libre. Y hasta hoy. Está en paradero desconocido. Y en busca y captura.
Trayectoria
La trayectoria de estos delincuentes, nacidos año arriba o año abajo en 1988 o vinculados a los grupos formados por ellos, ha ido dejando rastro en las estadísticas desde hace una década. En 2002 alcanzaron la edad penal, de 14 años. Sucedió entonces algo que nunca había ocurrido y que no ha vuelto a suceder desde entonces: había más delitos cometidos por chavales de 14 y de 15 años que por los de 16 y 17. Ocurrió durante dos daños. Cuando llegaron a los 16, los índices de delincuencia juvenil en Jaén se dispararon. «El 80% de los que han pasado por Comisaría en los últimos meses son menores», llegó a asegurar en un discurso institucional en 2004 el entonces Comisario Justo Aguilera. Y añadió que «volvemos a ver por la calle a los que hemos detenido horas antes».
Desde 2006 fueron llegando a la mayoría de edad. Hasta 2008. Aquel fue un año de récord para la delincuencia. El recién cesado Jefe Superior de Policía en Andalucía Oriental, Pedro Mélida, llegó a hablar de un aumento de hasta el 30%. Por el contrario, los delitos de menores cayeron. En círculos policiales se admitía la existencia de una «nueva hornada» de delincuentes, a los que conocían desde pequeños.
Una hornada que siguió campando a sus anchas de arresto en arresto hasta que fueron a juicio, acumularon condenas, agotaron recursos y llegaron a fase de ejecución de penas. Y tuvieron que entrar en la cárcel. La Justicia tardó. Pero está acabando por ajustarle las cuentas a la “Quinta del 88″.
María Dolores se bajó el domingo llorando de las andas. Se puede ver en el fotón de Francis J. Cano que ilustra la crónica principal de la Romería de este año. La historia es bonita: la niña nació con un kilo y medio de peso. Un milagro. Tenía tres meses cuando su padre cumplió con una promesa, hecha seguramente en una noche sin dormir y con el alma el vilo. Así que el último domingo de abril Manuel Toribio subió al Cerro y lanzó a su niña a los brazos de la Virgen. Lo hizo también el año pasado. Y este año, no podía faltar a su cita con la Morenita, pese a la lluvia. Si otros años su Manu habia buscado un punto tranquilo del itinerario para subir a su niña (la zona de las casas de hermandad) este domingo se plantó en el arco de la plaza, seguramente el punto más caliente, con las andas bajando lanzadas por la calzada resbaladiza, las pulsaciones a mil y las emociones a flor de piel. Para la niña era su tercera vez en el aire, en los brazos de la Morenita.
No puedo evitar que se me pongan los pelos de punta cuando veo como izan a niños pequeños hasta las andas de la Virgen de la Cabeza, un barco a la deriva entre un mar de cabezas que los anderos apenas si pueden gobernar. Siempre me he preguntado qué lleva a un padre a hacer éso. Detrás suele haber historias como la de María Dolores. Y mucha devoción mamada desde pequeño. El niño de la portada, por cierto, se llama Rubén y es de Alcalá la Real.
El día 3 de mayo, Día Internacional de la Libertad de Prensa, los periodistas de Jaén salimos a la calle bajo el lema “sin periodistas no hay periodismo. Sin periodismo no hay democracia”. Lo que pasará en el parque de La Victoria será poco más o menos ésto: nos juntaremos unos cuantos colegas, maldeciremos el estercolero en que han (y hemos) convertido la profesión, haremos recuento de bajas, nos contaremos batallitas para darnos pisto (no hay reunión de periodistas sin batallitas), el presidente leerá un manifiesto y nos iremos a casa un poco más reconfortados por el calor mutuo, pero igual de arrastrados que llegamos. De ti depende que eso no sea así, sino que la concentración suponga algo más. Tú dirás si quieres enterarte de verdad de lo que está pasando, o quieres que te cuenten cuentos.
Tú dirás si quieres que haya moscas cojoneras husmeando en el pleno del Ayuntamiento de tu pueblo, o en el juzgado, o dispuestos a iluminar la cara B del BOJA. Profesionales que pongan en entredicho los comunicados oficiales y quieran desbrozar el lenguaje administrativo para contarte cómo te la están clavando. Que echen las cuentas de los muertos en esa curva maldita por la pasan tu mujer y tus hijos camino del colegio y te digan quién es el fulano que pasa de arreglarla. Tíos que te cuenten cómo se los han llevado calentitos los sinvergüenzas y los corruptos. Y que hagan públicas las historias de los cojones que tiene la gente decente para salir adelante, que señalen con el dedo a los enchufados, que te expliquen quién es ese jienense que posa al lado de Obama, que le canten al mundo las maravillas de esta tierra … Y que lo hagan le pese a quien le pese. Tú verás si quieres que haya periodistas. Y que hagan periodismo. “Sin periodistas no hay periodismo. Sin periodismo no hay democracia”. Con hambre no hay periodismo. Con miedo no hay periodismo. Puedes echarnos una mano. Y echártela a ti mismo. Tú dirás si quieres que te cuenten cuentos. O que te cuenten lo que está pasando. Tú dirás si las empresas periodísticas pueden salir de la crisis que las tiene fritas despidiendo periodistas y haciendo peor periodismo o si merece la pena que intenten sobrevivir mejorando su producto y con periodismo de calidad. Con las redacciones vacías no hay periodismo.
La Asociación de la Prensa de Jaén ha convocado una concentración a partir de las dos de la tarde en el Parque de la Concordia (antes de la Victoria). Puedes apoyar a los periodistas de tu provincia asistiendo. Aquí dejo las razones por las que la asociación considera necesario que tú estés allí (son las mismas para toda España, pues hay actos ese día en casi todas las provincias).
Diez razones por las que los periodistas de Jaén nos concentraremos el 3 de mayo, Día Mundial de la Libertad de Prensa
1. Porque somos periodistas y nuestro deber es elaborar informaciones veraces, rigurosas, contrastadas y contextualizadas, no simplemente rellenar espacios vacíos en los medios de comunicación.
2. Porque no podemos aceptar ruedas de prensa sin preguntas y debemos acabar de una vez por todas con la estrategia de negar explicaciones a los ciudadanos #sinpreguntasnocobertura.
3. Porque no queremos ser meros distribuidores de información elaborada por los poderes políticos, económicos, culturales, deportivos y de cualquier otro sector.
4. Porque defendemos un periodismo libre de presiones y servidumbres políticas y económicas que nos devuelva la credibilidad ante la ciudadanía.
5. Porque los periodistas queremos asumir, con todas sus consecuencias, nuestro papel de garantes del derecho constitucional de los ciudadanos a una información veraz.
6. Porque demandamos una retribución digna por nuestro trabajo #gratisnotrabajo.
7. Porque no queremos que puestos estructurales de las redacciones sean ocupados por becarios y porque nos oponemos frontalmente a la desaparición de las redacciones de los periodistas experimentados, a los que se reemplaza con contratos de salarios indignos.
8. Porque queremos que se ponga remedio a la destrucción masiva de puestos de trabajo que están aplicando los editores en los medios de comunicación.
9. Porque queremos defendernos del intrusismo en nuestra profesión.
10. Porque rechazamos que los empresarios de los medios de comunicación antepongan los intereses económicos al derecho de los ciudadanos a estar verazmente informados, obviando los principios éticos y deontológicos de la profesión periodística.
Yo lo que digo es que puedes dejarte caer por allí si no quieres que te cuenten cuentos, sino que te cuenten lo que está pasando.
Julio Romero Amador (Jaén, 1966) lleva más de media vida entre rejas y nunca ha sido un preso común. Ni siquiera ahora, cuando permanece ingresado como preventivo en la cárcel de Jaén II acusado de intentar violar a una mujer «para cobrarse en carne una deuda», en palabras de un policía. Romero Amador, una leyenda de las cárceles españolas en los años 80 y 90, está en un módulo de aislamiento a la espera de su traslado a Córdoba. «Protegido para salvaguardar su integridad física», dicen desde la prisión. En un módulo normal no duraría ni un día. La mujer supuestamente ultrajada es del clan de los Mallarines, una familia con un largo historial de muerte y delitos, con varios miembros cumpliendo condena. Gente que acostumbra a cobrarse con sangre las ofensas. Viejas leyes, más antiguas que el Código Penal. Las mismas que rigen la vida de Julio. No en vano, en 1991 dirigió un motín en El Puerto de Santa María y le cortó la cabeza a otro preso, un enemigo menos. Un hecho que precipitó la reforma del sistema penitenciario español para crear el Fichero de Internos de Especial Seguimiento. Los FIES. Los escogidos entre los más peligrosos de las cárceles. Por eso Julio Romero Amador, “el Amador”, fue uno de los 30 primeros FIES, si no el primero.
Bajo, pero de aspecto fornido, con una vida de cárcel y droga marcada en la cara, los ojos de Julio pocas veces delatan lo que piensa. «Puede parecer frío. No reacciona ante cosas con las que otros saltarían. Pero es cobarde. Miente constantemente. No asume sus actos, siempre tiene una excusa, siempre hay algo que lo obligó a hacer lo que hizo, por muy terrible que sea. Es paradójico, pero tiene miedo de volver a la cárcel», cuenta una persona que lo ha tratado de cerca.
Y sin embargo Julio ha vivido en las cárceles desde los años 80. Entró en ese círculo de trapicheo y atracos después de que su familia tuviera que huir de Mancha Real (Jaén) por un levantamiento popular a raíz de un crimen en el que se vio implicado un pariente. Robos al estilo de los ochenta y “el Vaquilla”: entrada a mano armada en un establecimiento y fuga en un coche robado. Le constan antecedentes desde 1983 por cuatro robos y uso de vehículo a motor. En 1987 estaba en la cárcel de Daroca (Aragón). Allí conoció a Miguel Anguita Martínez, otro atracador. Anguita era en Daroca lo que en jerga carcelaria se conoce como el “kíe”. El baranda, el que manda, el que nunca se achanta, el que te raja por mirarlo mal apenas le des la espalda. Romero Amador ya tenía por entonces en su historial carcelario menciones por mala conducta y agresiones. Se hicieron íntimos. Y montaron un motín.
Por aquella revuelta Julio añadió a su currículo una nueva condena por sedición. Y le valió un traslado a El Puerto 1, la cárcel de máxima seguridad donde el sistema penitenciario concentraba a lo mejor de lo mejor de las prisiones. Cuatro años después, Miguel Anguita Martínez se reunió con él. Allí “el Amador” tenía ya un nombre, junto a otros tipos duros como Pérez Barrot o Juan Antonio Redondo. Ellos eran ahora los “kíes”. Al principio Anguita y Julio fueron inseparables. Luego se distanciaron, nadie sabe por qué. Un día de verano (el de 1991 fue de temperaturas extremas) alguien escuchó a Romero Amador decirle a Anguita que le iba a cortar la cabeza. Era una sentencia.
Ocho puñaladas
El domingo 9 de agosto, a las tres de la tarde (día y hora de visitas), estalló el motín. Varios internos le pusieron un pincho en el cuello a un funcionario, lo tomaron como rehén, se hicieron con el control de un módulo y exigieron a las autoridades mejoras en las condiciones de vida. Redondo, Pérez Barrot y Amador estaban en otra guerra. La guerra de los “kíes”. Durante varias horas atacaron con hierros y palancas la puerta de la celda donde se encerró Miguel Anguita. «Tranquilo, colega, que te vamos a sacar para que te unas a la fiesta», le decían.
Lograron forzar la puerta. Amador llevaba en la mano un cuchillo que había desaparecido de las cocinas varias semanas antes y que los funcionarios buscaron en vano por todo el penal. Con ese arma y con pinchos artesanales le dieron a Anguita ocho puñaladas. Después Julio Romero Amador usó el cuchillo para cortar la cabeza a su antiguo amigo.
Horas después comenzó la negociación con Instituciones Penitenciarias. Compareció en el parlamento Romero Amador, con el cuchillo en una mano y el cubo de la fregona en la otra. Del cubo sacó la cabeza de Miguel Anguita. «Esto va en serio», retó. En apenas un año se produjeron en España más de cien motines y agresiones a funcionarios en las cárceles. La rebelión de El Puerto 1 obligó a clasificar a los presos más problemáticos en el Fichero de Internos de Especial Seguimiento.
Uno de los negociadores de Instituciones Penitenciarias en aquel motín fue Juan Antonio Marín Ríos, otra leyenda de las cárceles españolas, aunque por motivos bien distintos. Casualidades de la vida, dos décadas después de aquello -desde septiembre de 2011- es director del penal de Jaén donde esta semana ha tenido como huésped a Romero Amador. «Julito…», se sonreía hace meses en una charla informal con periodistas al oír ese nombre.
El antiguo “kíe” permanece hasta su traslado a Córdoba amparado por el artículo 75.2 del Reglamento de Instituciones Penitenciarias. En régimen de aislamiento. “El Amador” pasa 21 horas al día en su celda. Solo. Pese a que el penal jienense no dispone precisamente de mucho espacio libre, no comparte habitación. Sale al patio tres horas al día. Siempre vigilado. Siempre con mil ojos sobre él. Por lo que pueda hacer. Por lo que puedan hacerle.
«Julio ya no es el que era. Ya pagó por aquello que hizo y salió libre. Ahora está con las drogas muy mal», resumían en la puerta de los juzgados de Jaén su madre y su mujer, Cati, en enero de 2010. Romero Amador acababa esos días de volver a la rueda de calabozos, juzgados y rejas. Esa vez acusado de tentativa de homicidio en Andújar (Jaén). Un asunto con estupefacientes y pistolas de por medio en el que se llevó un tiro en la mano. Junto a él estuvo implicado su sobrino Samuel, otro ilustre, ahora con 26 años, pero que a los 16 fue condenado por el asesinato de un joven: recibió 33 puñaladas de varios chavales hartos de cocaína. De la acusación de tentativa de homicidio, Julio y su sobrino salieron absueltos en septiembre de 2011, poco antes de la llegada de Marín Ríos a Jaén II. Su abogado en aquel lance, Luis Carlos Pérez, empleó ante el tribunal que los juzgó un argumento demoledor: «Con los antecedentes que tienen, si entran con una pistola y un cuchillo a una casa a cargarse a alguien, a estas horas estaría muerto con toda seguridad».
«No se le quita ojo»
Por más que su familia insista en que ya cumplió por el motín de El Puerto 1, aquel crimen lo acompañará ya el resto de sus días. «No se le puede quitar el ojo de encima, pero está tranquilo», explican los funcionarios encargados de su custodia. «Aquello pasó hace veinte años». Pero por si acaso se mantienen en alerta.
Romero Amador ha tenido problemas con la ley toda su vida. Atrás quedaron los atracos de los años 80 y los delitos cometidos en prisión en los 90: asesinato, secuestro, atentado, sedición, desórdenes públicos, tenencia ilícita de armas, quebrantamiento de condena, tentativa de homicidio y desacato. Desde que salió a la calle en 2008 ha tenido causas abiertas por conducir sin carné, atentado, apropiación indebida de una moto, malos tratos… Hasta que hace días entró en una casa dispuesto a “cobrarse en carne” una deuda. Para acabar otra vez entre rejas, vigilado por funcionarios, siempre atento a lo que se mueve a su espalda en el patio. Porque Julio Romero Amador nunca fue un preso común. Siempre puede perder la cabeza.
Este reportaje se publicó el domingo pasado en los regionales de Vocento, en el suplemento V que dirige José Guerreno.
El comisario Daniel Salgado ha comunicado esta mañana sus colaboradores su cese como jefe del Cuerpo Nacional de Policía en Jaén, y que su traslado a Fuengirola. Había pedido el traslado al menos en media docena de ocasiones, y tenía empeño en ir a la Costa del Sol. En octubre pasado, en su discurso institucional en la festividad de los Santos Custodios, lo pidió incluso públicamente.
Su nombramiento conlleva además una carambola a tres bandas: se ha cesado también al jefe superior, que se va a Ceuta. Y el que hasta ahora ha sido comisario en Ceuta viene a Jaén. Es lo que se dice en los mentideros policiales, pero estas cosas no se pueden dar por seguras hasta que no están hechas y publicadas en boletines oficiales.
El PSOE e IU han iniciado negociaciones para formar gobierno o para no formarlo y gobernar a medias, que todo puede pasar. La partida de póker ha comenzado. En el PP, Arenas está desaparecido. Le han dado muchos palos. Se presenta cuatro veces, y para una vez que gana, pierde. Aunque lo de Griñán tampoco está mal: será su segunda presidencia y no ha ganado ningunas elecciones. Qué cosas pasan.
Si el PSOE ha salido de las elecciones con una derrota victoriosa, el PP ha padecido una victoria derrotosa. Es lo que ocurre a veces cuando hablan las urnas. La derrota victoriosa del PSOE ha sido celebrada con euforia contenida en Jaén. Un galimatías: pierden las elecciones en Andalucía pero ganan el gobierno, mientras que en Jaén ganan en la provincia y pierden en las principales ciudades salvo Linares. Y las elecciones las pierde victoriosamente Griñán, que perdió el congreso que ganó Rubalcaba, a quien apoyaba masivamente el PSOE de Jaén, con lo cual, respecto al candidato, la agrupación provincial socialista ha salido victoriosamente derrotada. Qué lío. Esos juegos de amor y desamor respecto a Griñán van a tener su importancia para cuando una vez pactados los programas tengan que poner culos en los sillones. Que no es precisamente lo de menos a estas alturas de la película. Aunque negociar y repartir con IU cuando se tenía todo perdido es un mal menor.
La victoria derrotosa del PP es menos enrevesada. Se perdió y punto. Aunque el discurso oficial de los populares jienenses proclama a Arenas ganador de la derrota, y se saca pecho en las ciudades con el culo helado, huérfano de sillones y despachos. Era ahora o nunca, y salió nunca.
En IU sí se celebra una vitoria victoriosa. En la sede de Linares, puño en alto, con banderas rojas con la hoz y el martillo y tricolores republicanas. Ahora deciden ellos sobre victorias y derrotas, con el papelón de dar como ganadores a quienes sus nuevos votantes han dado la espalda para que perdieran, y achicharrarse con ellos en las penurias de la crisis. Pero sobre todo para no dejar que ganen los que no han conseguido una mayoría absoluta como para no salir derrotados.
El libraco que aparece a la izquierda de la imagen es el Plan Estratégico para la provincia de Jaén editado en el año 2000. Seiscientas páginas a todo color, de papel recio y satinado casi hasta la ordinariez. Pesará un par de quintales. Una declaración de intenciones de lo que los jienenses queríamos ser hace doce años. En la redacción de IDEAL fue una herramienta de trabajo indispensable durante mucho tiempo y nos hizo la vida más fácil: usábamos el tocho para calzar la pantalla del ordenador hasta la altura que nos dijo el técnico de riesgos laborales. Una vez se lo dimos a un becario y le pedimos que hiciera un resumen para un breve. Echamos unas risas. Qué útil fue el libro del Plan Estratégico.
El librillo de la derecha es el Plan Estratégico para la provincia de Jaén editado en 2012, y presentado poco antes de las elecciones. Gracias a Dios los nuevos monitores se calzan con las CPU, porque la declaración de intenciones de lo que los jienenses queremos ser a partir de este año apenas levanta dos dedos de la mesa. Se ve que nuestro futuro se va quedando flacucho y escuálido.
Hay otro librillo también de esta temporada que tiene su aquel. Es la esquela del hijo putativo del libraco del Plan Estratégico del año 2000. Se presentó en Jaén el mismo día en el que Rajoy era investido presidente. El acta de defunción del Plan Activa Jaén, en una publicación institucional (sello y membrete de Diputación, Junta y Gobierno de España) con regusto de panegírico para Zapatero y de crítica para Aznar (pasiones que matan nunca mueren), financiado con dinero de todos los españoles (se editaron mil ejemplares con un coste de 13.800 euros). ‘Activa Jaén, acción y realidad’, se llamó aquel libro que se le envió al presidente Rayoy para que lo tuviese presente en sus oraciones.
De las seiscientas páginas de recias promesas e ilusiones del Plan del 2000, a menos de 200 de logros del Activa (sin ponernos a desbrozar la paja del grano, que paja hay pa’ hartar a cien borricos en ese libro). Y eso que todavía no conocíamos la tijera de Rajoy. No hay constancia de que don Mariano tenga el ‘Activa Jaén, acción y realidad’ sobre su mesita de noche y lo repase con devoción antes de apagar la luz y musitar el ‘Jesusito de mi vida, cómo estará la prima mañana’ . Dentro de diez años sólo tendrémos que hacer un díptico, con suerte, o una esquela 2×2 si la cosa sigue como está. El futuro adelgaza por momentos.
La resaca de las elecciones andaluzas, la huelga general y las primeras procesiones de la Semana Santa nos sirven para reivindicar el periodismo. Los periodistas hemos logrado trabajar más todavía por el mismo dinero, y que encima nos guste. Información en directo, 24 horas, sin parar, periodisteando a todo lo que se menee. Cómo somos. ¿Gozas, negro? Tope, Bwana. Los guruses de este negocio llevan años guruseando acerca del Twitter y las redes. Sin menear el culo de la silla, eso sí, que así invento yo también maravillas, y digo una cosa y al día siguiente la contraria y seguro que acierto. Pero lo cierto es que ahora la cosa ha llegado a las trincheras, donde el sudor se siente y la sangre se ve correr, que cantaba el viejo Evaristo.
Diría Kapucinsky que desde tiempos de Herodoto ésto apenas si ha cambiado: acercarse lo máximo posible a donde ocurren las cosas, mirar, oír, olisquear, preguntarle a los protagonistas, emocionarse con ellos, sufrir, llorar, reír… Y contarlo. No creo que Twitter haya cambiado tanto el periodismo. Te encuentras por ahí la misma fauna que en la calle. Tahúres, buscavidas, inocentes, busconas, tontos buenos y tontos malos, buena gente, listillos, pillos, egos con patas…. Cada uno con su historia, con sus intereses, con su película. Mil historias. Igual que siempre. Sólo que ahora cambia la forma de contar. Ya no ofrecemos sólo el resultado final, la noticia como un texto cerrado, ahí llevas las lentejas. Ahora nos vamos dejando la piel a tiras, y contamos el proceso de construcción de la noticia: por dónde andamos, lo que vemos, con quién hablamos, qué nos van contando, lo que vemos, lo que olemos, los datos que confirmamos, los que descartamos, las trolas que nos meten … Un relato vivo. Y en tiempo real.
¿Se puede pedir más? Claro que sí. Que el relato no sea obra exclusiva de un tío mal pagado, casi siempre con pasado oscuro, al que conocen o han conocido por su nombre y gustos espirituosos en más bares de los que resulta recomendable, y que por único aval exhibe un título universitario que no vale ni para estar escondido. Se puede pedir mucho más. Se puede pedir que el relato lo construya con la ayuda de muchos. Uno dice lo que está viendo, otro aporta una foto, otro pregunta qué opina tal protagonista, otro recuerda un dato de hace diez años que se le quedó clavado en el alma como un puñal, uno más cuenta un chiste y otro se caga en los muertos del de más allá. Sólo hay que aplicar el abc del periodismo: escuchar, contrastar, preguntar. Con semejante material, hasta un periodista de provincias es capaz de armar una historia con algo de interés en su teleline si ha sabido seleccionar bien sus fuentes y tiene un poco de arte para escribir tuits que medio se entiendan.
En estas que llega el 25 de marzo, festividad de San Dimas, el buen ladrón, y elecciones en Andalucía en este año de 2012. Y cuatro días después, la huelga general. Y luego, las procesiones de la Semana Santa. Y he aquí que se tiran a la calle cuatro chalados del IDEAL en Jaén, como han hecho toda la vida en tales fastos, pero ahora armados con teléfonos móviles y la misma gana de tocar las narices de siempre. Hablo de José M. Liébana (@JoseLiebana) Jorge Pastor (@JorgePastorS), Lorena Cádiz (@lorenacadiz), Mónica Lopera (@mlopera82), Francis J. Cano (@francisjcano), Manuel Béjar (@manuel_bejar), Carmen Cabrera (@mccabreragallar), Antonio Ordóñez (Lucky), Miguel Ángel Contreras … Desde la provincia Alberto Román (@tiopetos), Irene Téllez, Laura Fernández (@LauraFS4 ), José Carlos González (@Joslorente), Santiago Campos, García Márquez (sí, somos más chulos que un ocho y tenemos a nuestro García Márquez particular, qué pasa), los joseluises (González y López), Ramón … En la redacción, a los mandos, Adán & Morente (@rmorente1). Buena compañía para partirse la cara todos los días contra el mundo. Periodistas con dos arrobas.
Dejo aquí el vídeo que grabó @manuel_bejar para ilustrar lo que pasa de vez en cuando, cuando estás en la calle con los ojos bien abiertos y ganas de contar cosas. A través de las redes nos enteramos además que el anarquista calvo del megáfono es Raúl, muy conocido, y que la señora de Jaén que se enfrenta con él era profesora del Masculino, creo que dijeron de Matemáticas, y que era un hueso.
PD: Ya, ya lo sé. Barro para casa de forma descarada y hay muchos periodistas en Jaén que sientan cátedra con su trabajo en las redes sociales. Pero hoy me pedía el cuerpo este pequeño homenaje a los que están conmigo en la trinchera, con los que paso muchas horas al día y de los que aprendo un día sí y otro también.
A bocajarro. A la distancia justa donde salpican las tripas de la noticia cuando estalla. Donde el sudor se siente y la sangre se ve correr. Una forma irreverente de seguir y comentar la actualidad de Jaén.
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