“¿Estarán abiertos los puticlubs?”

La tienda de debajo de mi casa puso ayer por la tarde un buen cartel. ‘Cerrado por huelga general’. Tendero prevenido vale por dos. La última vez hizo huelga y cuando llegó al día siguiente se encontró la cerradura atascada con pegamento y  palillos. Los cerrajeros suelen recomendar que se use vaselina en noches de huelga. Varios comercios del centro también han puesto carteles para evitar daños.
Tras bloquear el turno de noche de Siro, el piquete enfiló hacia FCC y los camiones de basura. Se encontraron un fuerte despliegue de la Guardia Civil. Más de diez coches policiales. Había más uniformados que sindicalistas. “Si están aquí no están en otro sitio, esto es una guerra de estrategias”, decían en el piquete.
Pocos políticos ayer en las calles con los piquetes. El único que se dejó ver por Los Olivares fue Julio Millán (de la ejecutiva del PSOE y cargo en Diputación). “A ver el ambiente”, decía.
Pasada la medianoche llegó a Jaén el piquete del SAT, con Bódalo a la cabeza. Desembarcaron en el polígono. “¿Estarán abiertos los puticlubs?”, preguntó uno. No fue una pregunta retórica ni un interrogante que se quiera dejar sin respuesta. Los sindicalista fueron a investigar. Y encontraron un local abierto. Dos ‘seguratas’ de 2×2 se las tuvieron con el retén. “Han sacado una porra eléctrica”, denunciaron los sindicalistas. A unos doscientos metros había un taxi agazapado. Apenas el piquete se dio la vuelta se bajó una morenaza y enfiló hacia el local. Dentro tronaban sones caribeños y risas de fiesta.
Correos fue el punto caliente de la noche. Minutos después de medianoche un camión intentó descargar pese a que la calle estaba hasta arriba de sindicalistas. Se le sentaron delante, hubo un cordón policial (momento tenso, porque José Moral, de CC OO, estuvo cuerpo a cuerpo con un policía en un amable forcejeo. El camión tuvo que dar media vuelta. “Se lo ha llevado, ya no está en el suelo. Todavía no se nota porque el camión tiene mucha goma, pero se lo ha llevado”, le decía un sindicalista a otro. No precisó a qué se refería. El periodista Dani Illana, de Onda Jaén, informó en su Twitter de que había visto en el Polígono clavos tirados en el asfalto.
Al mismo tiempo que el primer camión intentaba entrar en Correos, ardía un contenedor en la zona de acción del piquete del Polígono de Jaén. Los incendios se sucedían desde pasadas las diez de la noche, según informaron los bomberos, que hablaron de “cuatro o cinco fuegos”.
Al poco llegó un segundo camión de Correos. El susto más grande de la noche. Miembros del piquete aseguran que aceleró y se les echó encima. De ellos y de la Policía. “Insultando y amenazando”, han precisado testigos. Los sindicatos hablan de un “casi atropello”. La Policía Nacional confirma que el camión “entró fuerte”. El camionero dice que fue insultado y amenazado y que recibió un botellazo. La Policía Local lo paró y lo identificó. No consta que lo denunciasen ‘en caliente’.
“La entrada de las administraciones va a ser caliente a partir de las siete o siete y media. Les tenemos ganas a los de CSIF”, indicaba un dirigente sindical de madrugada.

Con un par contra los desahucios en Jaén

El clamor social contra los desahucios es hoy tan grande que hasta los políticos y los banqueros han tenido que reaccionar. Hace unos meses eran cuatro chalados de Stop Desahucios. Radicales peligrosos, que diría más de uno. Hoy, han conseguido que cambie la mentalidad social. Los Juan Nadie, que le han torcido el brazo al mundo. Aunque mucho me temo que al final siempre gana la banca, en Jaén hay quien le está echando un par para que no sigan ocurriendo casos que claman al cielo. Es importante ponerles cara y nombre.

El hombre del día es el alcalde de Arjona, Javier Sánchez Camacho. Le ha echado un órdago a un banco, y parece que lo va ganando: o Unicaja retira los embargos en algunos casos clamorosos  en el pueblo o él quita las nóminas de empleados municipales de esta entidad. En el ámbito de la política, también la Diputación Provincial de Jaén y su presidente, Paco Reyes, han movido ficha. Va a destinar 36.000 euros en pagar abogados para familias a las que van a echar de sus casas. El empeño que le está poniendo a este asunto el decano del Colegio de Abogados, Vicente Oya, es importante.

Eva Alba Pulido, Juez Titular del Juzgado de Primera Instancia e Instrucción núm. 5 de los de Linares, también está tomando decisiones importantes en su juzgado. Ha admitido a trámite dos demandas del despacho linarense García Hernández  que se sustentan en un curioso argumento: por ahorrarse un dinero los nuevos bancos no han cambiado en el registro los préstamos hipotecarios aportados por las viejas cajas que se fusionaron. Así que en el registro el nuevo banco no es titular del préstamo  y no puede desahuciar a nadie. Si quieren desahuciar, que paguen gastros registrales. Sólo son demandada admitidas a trámite, pero por algo se empieza. Con un par.

 

Se llama Juana Vacas, no ‘parte actora’

El desahucio de Juana Vacas, viuda de 74 años que puede a perder su casa por las deudas del hombre que mató a su hija de la forma más cruel que se pueda imaginar, comenzó a decidirse ayer en la sala de vistas del Primera Instancia 1 de Jaén. Un magistrado y dos letrados debatieron durante media hora las cuestiones previas a un juicio clave para resolver esta historia. Apenas si llamaron a Juana por su nombre un par de veces. Siempre se refirieron a ella como ‘la parte’, ‘la actora’, o ‘la parte actora’.  No es una anécdota. Ese es el fondo de esta historia: somos partes, actores o partes actoras. No personas con rostro, nombre y apellidos.
Juana Vacas Pancorbo tiene 74 años. Vive en Torredelcampo. Es viuda. Tuvo cuatro hijos. A los se los mató la vida. A su hija Puri la mató un hombre. Su ex marido, Fermín. Seguían viéndose pese a que estaban divorciados. La noche del 21 de marzo de 2011 él (según intentará demostrar el Fiscal a un jurado popular en un próximo juicio) la emprendió a puñetazos y bocados contra ella, le partió una banqueta en la cabeza, le dio puñaladas en el cuello, le golpeó la cabeza con un martillo y después cogió una alargadera, le hizo un nudo corredizo al cable y la asfixió. Se tomó una copa, hizo la maleta para no irla cárcel con lo puesto y fue a entregarse. “La he matado”, dijo a los agentes. Desde entonces dice no acordarse de nada. (En la foto, operarios de la funeraria sacan el cuerpo de Puri del escenario del crimen)


Juana Vacas Pancorbo firmó pocos meses después la aceptación de la herencia de su hija. Ahí comenzó un embrollo judicial que puede desembocar en desahucio: heredó la parte que Puri había heredado de la casa de sus padres al morir su padre. Y deudas.  Muchas deudas que cabe computar al hombre que mató a Puri.
Purificación Armenteros Vacas, hija de Juana, fue evaluada por un tribunal médico en 2003, y se le concedió un grado de discapacidad psíquica de más del 44%. Es decir, tenía una inteligencia límite y difícilmente podía entender todas las repercusiones de actos complejos como firmar una hipoteca. Era fácilmente manipulable. Aún así, se casó y se hipotecó en 2006. El matrimonio pagó las letras un año. Dejó cinco años a deber. En ese tiempo Fermín fue condenado varias veces por malos tratos. Ella también fue condenada por agredirle a él sin que ningún tribunal atendiese a su condición de discapacitada, en un fallo del sistema. Puri se divorció en 2010. La sentencia de divorcio establece que el piso y la hipoteca eran cosa de su ex marido.
En septiembre de 2011, apenas seis meses después de enterrar a su hija Puri, Juana Vacas recibió la notificación de que el banco (Banesto) había emprendido contra ella un procedimiento de ejecución hipotecaria por los impagos de las letras del piso de su hija y del hombre que la había matado. Una cuestión técnica: aunque divorciados, no habían disuelto la sociedad de gananciales y seguían compartiendo bienes y deudas. Ni Juana ni su familia quieren nada de ese piso, escenario del crimen además. Nada que huela a ese hombre. El banco no acepta la dación en pago. Hay otros acreedores que también reclaman parte del piso (entre ellos un vendedor de enciclopedias). El banco quiere su dinero. Cinco año de cuotas impagadas más intereses. Juana no tiene un euro. Cobra una pensión de 600 euros que le alcanza lo justo para vivir.
Para frenar el procedimiento de ejecución hipotecaria, Juana intenta anular la aceptación de la herencia de su hija. Así que ha demandado a los notarios ante los que firmó la escritura: alega que no fue bien informada o que no alcanzó a comprender lo que estaba firmando. Además de un bajo nivel cultural, apenas oye.  Es el pleito cuya vista previa tuvo lugar en Primera Instancia 1 ayer. Un letrado del turno de oficio representando a una viuda en un lado y uno de los abogados más prestigiosos de Jaén que defiende a dos notarios en el otro. El juicio se ha fijado para dentro de unos meses.

Según resuelva el magistrado, seguirá su curso o no el procedimiento de ejecución hipotecaria del banco contra Juana Vacas: si el juez dice que la aceptación de la herencia es legítima, el banco exigirá a Juana que pague las deudas del hombre que mató a su hija, Juana no podrá pagarlas y el banco irá contra el único bien que tiene Juana: la casa que compró junto a su marido, donde ha criado a sus hijos y donde esperaba pasar tranquila sus últimos años. Toda una vida en juego. La vida de Juana, no de la ‘parte’, la ‘actora’ o la parte actora, sin atender a todas las circunstancias personales que hay detrás de este proceso. Ni a la evidencia, ya admitida hasta por los legisladores, de que la ley de desahucios es injusta.
Técnicamente, aquí lo que hay son varios pleitos independientes con distintas partes actoras: una ejecución hipotecaria, una anulación de herencia, otros pleitos por deudas de Fermín que ahora se reclaman a Juana. No se atiende a lo complejo del caso. A que no se trata de distintas partes actoras en distintos procedimientos civiles en abstracto.. A que ésto lleva de forma irreversible a un desahucio injusto. A que es la vida de Juana Vacas Pancorbo. No se atiende a nada de eso. En los juzgados, como si este caso no fuese exponente un enorme drama social (dos desahucios al día en Jaén, suicidios por toda España) siguen tan absortos en sus normas y su parla: “La parte contratante de la primera parte …”

No queremos a Tom Joad en Jaén

Vendrán. Apenas se pueda andar por el campo vendrán. Hombres caminando por las vías del tren, por las cunetas, una cola de desamparados ante el refugio que le da la vuelta a la esquina. Bienvenidos al primer mundo. Por mucho que les digan que no hay nada que hacer, vendrán. Miles de temporeros inmigrantes intentarán que les den un jornal en la aceituna, en la provincia con más paro de España.  Es lo que tiene el hambre. Que no atiende a razones. Quedó claro en el último Foro Provincial de la Inmigración hace unos días, donde varios alcaldes, y hasta sindicalistas, indicaron que con los pobres que hay en Jaén hay que mirar con lupa los recursos que se destinan a los pobres que vienen de fuera.

La chispa la encendió un alcalde serrano. Su argumento fue claro: él tiene en el pueblo a gente pasando hambre. No que dicen que pasan hambre, sino que de verdad se acuestan muchos días sin comer. A ver cómo les explica el alcalde a sus vecinos hambrientos que se va a gastar un dineral para abrir el albergue y que para los de allí de toda la vida no hay nada.
Otro alcalde de La Loma apoyó la moción, y dijo que además habría que pedir en la puerta del albergue un extracto de la cuenta bancaria a los que quieran dormir allí, porque el año pasado uno se dejó la cartilla y tenía un pastizal. Más de uno en el Foro pensó que era cachondeo lo de la idea de pedir balances bancarios en la puerta de los albergues, pero cuando le vio la cara al alcalde de marras advirtió que iba en serio.  Y cuando escuchó al jefe provincial de un sindicato apoyar la moción de ‘antes los nativos’ a más de uno estuvo a punto de darle un patatús. Vaya si la cosa va en serio.
Terció la delegada del Gobierno, Purificación Gálvez, para pedir mesura. Para que se cuiden discursos que nadie hacía cuando habían falta brazos para coger la aceituna. Para que nadie encienda un fuego que luego acabe quemando.
Porque venir, van a venir. Que nadie lo dude. Aunque nadie los llame. Apenas se pueda andar por el campo. Apenas haya funcionando cuadrillas donde ganarse un jornal, una esperanza por poca que sea de saciar el hambre. Vendrán aunque Jaén ya no sea provincia para ellos. Aunque estén condenados a dormir al raso, a calentarse de noche con fogatas junto a las vías muertas del tren, como fantasmas. Como el fantasma de Tom Joad

 

 
Aquí os dejo traducida la letra de la copla

Hombres caminando por las vías del tren, marchan hacia algún lugar.
Ya no hay vuelta atrás. Los helicópteros de la policía estatal sobrevuelan la sierra.
Bajo el puente, en una fogata, se prepara comida caliente.
La cola de desamparados que hay ante el refugio, da la vuelta a la esquina. Bienvenidos al nuevo mundo.
Las familias en el suroeste, duermen en sus coches, sin hogar, sin trabajo, sin paz, sin descanso.
Esta noche, la autopista está  rebosando vida, pero nadie se engaña sobre el lugar al que se dirige.
Y yo aquí sentado a la lumbre del fuego, busco el fantasma de Tom Joad.
El predicador saca un misal de su saco de dormir. Enciende un cigarro y le da una calada. Llega el momento en el que dice que el último será el primero y el primero será el último.
En una caja de cartón, guardas un billete de ida a la tierra prometida, una pistola en la mano y un agujero en el vientre.
Durmiendo sobre una almohada dura como una roca. Bañándote en el acueducto de la ciudad, la autopista está  rebosando vida, pero nadie se engaña sobre el lugar al que se dirige.
Y yo aquí sentado a la lumbre del fuego, busco el fantasma de Tom Joad. 
Bueno, Tom dijo “Mamá, dondequiera que haya un poli pegando a un tío; dondequiera que llore un niño recién nacido y hambriento; donde se luche contra la sangre y el odio que hay en el aire, búscame madre, que allí estaré.
Dondequiera que haya alguien luchando por tener un sitio donde establecerse, o por un trabajo digno o una mano que le ayude, dondequiera que alguien esté luchando por ser libre, mírales a sus ojos madre,  y allí me verás a mí.”
Y la autopista está  rebosando vida, pero nadie se engaña sobre el lugar al que se dirige. Y yo aquí sentado a la lumbre del fuego.

El Jaén que come gracias al trueque

ACTUALIZACIÓN del miércoles día 5, dos días después de publicar el post original sobre Entorno Mujer: El jueves día 8 de noviembre a las cinco de la tarde Cáritas de Jaén presenta un mercadillo de trueque y un banco de tiempo. La organización de la Iglesia Católica explica qué se puede compartir o intercambiar allí: conocimientos como idiomas, manejo del ordenador, asesoramiento sobre diversos temas, tareas domésticas, bricolaje, transporte, libros, juguetes, ropa, espacios, compartir coche …. También se pueden aportar sentimientos: provocar una sonrisa, atención, afecto, sentimiento de pertenencia … “Somos varias organizaciones y estaremos en el edificio del Patronato de Asuntos Sociales”, ha explicado en Facebook el presidente de Cáritas Interparroquial de Jaén, Alfonso Alcalde.

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Hay hambre. No hay dinero. Y lo primero es comer. Pasa en muchas casas de Jaén, la provincia la segunda tasa de paro más grande de España (sólo por detrás de Ceuta). Las 160 socias Asociación Entorno Mujer han montado en la calle Martínez Molina 39 de Jaén un mercadillo de trueque: cambian ropa, libros y otros objetos de los que pueden prescindir (o que les regalan) por comida. Son mujeres inmigrantes, la mayoría, pero también -y cada vez más- españolas del casco antiguo.  No es la primera vez que en Jaén se plantean iniciativas que esquivan el bien más escaso en estos tiempos: el dinero. Ya hubo un banco de tiempo. Ahora es trueque puro y duro: te cambio mis zapatos por un kilo de arroz. Hay familias que están recurriendo a este método. Madres que se buscan la vida para que coman sus hijos todos los días. Porque hay hambre. Y no hay dinero. No son casos aislados. Cáritas alertó en mayo de que uno de cada cuatro jienenses recurrió a lotes de comida repartidos este año. «Es un dato duro, pero lo cierto es que nos estamos moviendo en porcentajes de entre el 25 y el 30% de la población de la ciudad que necesita ayuda», dijeron desde la organización de la Iglesia Católica. En ese contexto de subsistencia se mueven las mujeres del mercadillo del trueque. Estas son algunas de sus historias:

Jessica Macías, ecuatoriana, llegó a España en 1999 “como turista”, con un hijo de seis años. Nunca hasta ahora le ha faltado trabajo. Durante años recorrió buena parte de Andalucía, limpiando colegios y centros públicos. Ahora está en paro. “No hay trabajo. No hay nada”, insiste.  Es la presidenta de Entorno Mujer. Allí acuden muchas mujeres que no tienen con qué poner un plato de comida en casa hoy mismo.  “Está ocurriendo en Jaén, gente que pasa hambre.Que se acuesta sin comer. A la asociación el Banco de Alimentos nos da comida cada tres meses para que repartamos entre las socias. Se acaba pronto. ¿Y qué comemos en resto del tiempo? Es difícil”, explica. El problema es que nadie trabaja. En la zona Sur de Jaén (la más pobre) y en barrios como el polígono del Valle el paro puede rondar el 60%.  Así que nadie tiene ingresos. Nadie lleva un euro en el bolsillo. Pero todo el mundo tiene en su casa alguna ropa, algún trasto, del que puede deshacerse. Y cambiarlo por comida. Así también se ayuda a gente que tiene el dinero justo para la comida, pero que a los que no le alcanza para nada más: por lo que cuestan unos kilos de legumbres puede hacerse con ropa y zapatos en perfecto estado. O con unos patines para alegrarle el mes a los niños.

Como a nadie le gusta pasar hambre, muchos inmigrantes  que llevaban años en Jaén están regresando a sus países de origen. Allí al menos tienen quién les ayude para poder comer. Jessica también se lo ha pensado. No lo ha hecho por su hijo, que tiene ahora 19 años y está perfectamente integrado en España. “Es ya técnico informático. Hasta que no acabe sus estudios y salga ingeniero aguantaremos”, dice.

Marta Lucía llegó de colombia hace doce años. “Llegué a Madrid solita, y le pregunté a un policía cual era la ciudad más tranquila de España. Me dijo: Jaén. Él mismo me compró el tiquet. Llegué aquí sin nada. La primera noche dormí en un parque. Luego me hice una amiga que me ayudó, y encontré trabajo de interna. Se murió la viejita y me tuve que marchar a otro. Luego me dieron papeles. Me los arregló el padre Luis, de San Felipe. Seguí cuidando personas, de interna, hasta hace más de un año. No hay nada que hacer ahora. Tengo un hijo de nueve años. Me agarro a lo que puedo para comer. A lo que me dan en la asociación, a lo que me dan en una iglesia evangélica, a una pescadería donde me conocen y me dan algo. Está muy difícil. Mis hijas mandan algo desde los Estados Unidos. Es el único dinero que cogemos”.

 María Isaura entró en España con una carta de invitación que le mandaron sus hijas hace ya diez años, lo que le permitió viajar desde Colombia con tranquilidad. Su situación es ahora desesperada. Su marido murió hace dos meses. “Cuando él estaba bien no faltaba dinero, estaba en la obra”. Ahora quedaron seis viviendo en casa. Sólo entran 700 euros que gana una de las hijas (“la obligación la lleva ella, como decimos en mi tierra”), y la mitad se lo lleva la hipoteca. A ella no le queda ni el recurso del retorno. Toda la familia está ya en España, sobreviviendo al límite.

Juan José Serrano trabaja de coordinador de la asociación. Les hace los papeles, les ayuda en las actividades y va con ellas a hablar con los políticos. “Hay casos dramáticos. Y cada vez más solidaridad. Todo el mundo, español y extranjero, tiene ya la percepción de que cualquiera se puede ver sin nada que comer en casa. Que nadie está a salvo”, explica. De hecho, confirma que aunque la asociación era en principio para mujeres inmigrantes cada vez hay más españolas. Serrano y Jéssica Macías explican que parte de los esfuerzos de la asociación se tienen que dedicar a levantar la moral de las socias: “Están destrozadas por el paro y las dificultades económicas. Necesitan recuperar un poco de autoestima para no hundirse del todo”, aseguran.

Carmen es una de las mujeres españolas que se pasa por la sede de la asociación en día de mercadillo (miércoles por las tardes y sábados desde las diez de la mañana a siete de la tarde). A ella le queda de paro este mes y el que viene. Después, nada. Sólo el recuerdo de los más de 20 años en los que ha trabajado en puestos de responsabilidad y con equipos a su cargo. Tendrá que salir adelante con una pequeña paga que le quedó a su pareja tras ser trasplantado. Y hay que pagar una hipoteca. Se maneja bien con las agujas. Ya estuvo un tiempo haciendo vestidos, disfraces y trajecitos para muñecas que colocaba entre familiares y allegados. Una ayuda. Pero no llega. “Yo siempre tendré a la familia, que me ayudará en estos momentos en los que necesito todo el apoyo”. Entra en el local del mercadillo de Encuentro Mujer con una mochila cargada de comida. “Hay que echar una mano, siempre hay que gente que necesita aún más que tú”, asegura. Ella también vive con recortes. “Yo antes fumaba”, bromea.

El el vídeo, Jessica Macías explica el funcionamiento del mercadillo.

 

El chapuz farmacéutico andaluz

El TSJA ha anulado el concurso de apertura de nuevas farmacias porque la Junta vulneró derechos fundamentales en su convocatoria. La Junta de Andalucía culpa de este fracaso a oscuros intereses ecomómicos que se confabulan contra ella. No acepta que simplemente va de chapuz en chapuz. No lo digo yo, lo dicen los tribunales de Justicia, que por dos veces le han sacado los colores ya.  La Junta lleva nueve años intentando abrir esas farmacias, 19 en Jaén y unas 380 en Andalucía. En 2004 un tribunal falló que habían hecho un chapuz convocando un concurso por decreto sin una ley que regulase el sector. Ahora, otro juez dice que el chapuz es aún mayor porque vulneran derechos fundamentales de mayores de 65 años a los que no dejan presentarse. Lo peor es que las chapuzas no nos salen gratis. Cada uno de esos concursos anulados cuesta dinero al contriuyente. Y hacer las cosas mal ha impedido que se creen alrededor de mil puestos de trabajo, según estima la propia Junta. Y digo yo que no estamos como para permitirnos esos lujos.

Puedes escuchar este comentario, que se emitió en La Mañana de Cope Jaén el martes, pinchando aquí
A partir del minuto 9,40

Tumbas de leyenda y misterio en Jaén

Del obispo insepulto a la gitana de ojos negros de Romero de Torres, Andrés Segovia o el misterio de los Marqueses de Linares

Unas flores, una oración, un recuerdo. Cada tumba despierta los sentimientos de los allegados del difunto, de sus descendientes. Pero hay tumbas en Jaén, en cementerios y fuera de ellos, que guardan más que un cuerpo, polvo convertido en polvo. Por encima o por debajo de algunas lápidas hay una historia, una obra de arte, un misterio, una sorpresa, un personaje que tuvo el mundo en sus manos. Son tumbas con leyenda propia.
El enterramiento con más historia de la Historia de Jaén está en la Catedral. Es el de Alonso Suárez de la Fuente del Sauce, obispo de Jaén e Inquisidor fallecido en 1520. Aficionados al ocultismo y a lo esotérico lo han relacionado con los misterios de la cábala, con la Mesa de Salomón. Gran constructor, dejó dispuesto que a su muerte se le enterrase en la Capilla del Santo Rostro o Capilla Mayor, que él mismo había reformado. En 1635 unas obras en la catedral interrumpieron su eterno descanso. El cuerpo se metió en un arcón y se depositó en la Sacristía provisionalmente. Pero el Cabildo decidió no devolverlo a la Capilla Mayor, sino llevarlo al coro junto a otros prelados. Sus herederos, condes de Benalúa, emprendieron entonces un pleito al considerar violados sus derechos. Al final se encontró una decisión salomónica: don Alonso Suárez de la Fuente del Sauce volvería a la capilla Mayor. Pero no a una tumba, sino a una cajonera sellada. A cambio, los herederos del obispo harían todos los años para el día de los Santos una ofrenda al cabildo. Si éste la rechazaba, como ocurría invariablemente, el obispo seguiría insepulto.
El cajón fue abierto en varias ocasiones: en el siglo XIX para cambiarle las ropas mortuorias. El 15 de mayo de 1904 y 1926 para mostrarle la momia a Alfonso XIII. También hay datos que hacen suponer que se le mostró a Franco y, el 5 de enero de 1968, a la esposa del dictador. De ese día son las fotografías que se hicieron a tan singular cadáver. El 13 de mayo de 2001 se dio al fin sepultura al obispo: en la misma entrada de la capilla, pero fuera de ella. Estaba presente en el solemne funeral Teresa Medinilla del Campo, condesa de Benalúa que, según las crónicas periodísticas del extravagante entierro, exclamó «por fin» cuando se corrió la losa de mármol negro sobre el ataúd.
El visitante atento que pase por la catedral de Jaén, podrá detenerse un minuto al menos en otros tres enterramientos con historia. El último obispo que recibió sepultura en el templo fue Miguel Peinado Peinado, fallecido en febrero de 1993. No muy lejos está Fray Diego Melo de Portugal, agustino y seguramente el único de Jaén que mandó a un Rey más allá de Jabalcuz. José I (Pepe Botella) visitó Jaén en marzo de 1812 y reclamó su presencia en los actos oficiales. «Decidle a ese insensato que se marche de Jaén por donde ha venido», dijo a los emisarios reales el prelado patriota.
Más curiosa aún es la historia que cuenta la lápida de la tumba del obispo Salvador Castellote y Pinazo, fallecido en 1906. Lo acababan de nombrar arzobispo de Sevilla, nada menos. «Mientras estaba pronunciando un sermón de despedida en la silla episcopal de Jaén súbitamente se apoderó de él la enfermedad». Murió ese mismo día y acabó enterrado cerca del púlpito donde predicaba.
Aunque todos los tópicos del mito romántico que sustenta la imagen actual de los camposantos se dan hoy en el viejo cementerio de San Eufrasio de Jaén, cuya clausura está prevista para el 31 de diciembre próximo, cuando cumple 90 años. Su historia y muchos años de abandono y falta de cuidados convierten sus patios y pasillos en un paisaje casi onírico y misterioso. Algunos de sus panteones mantienen pese a la decadencia un aspecto imponente.

El más llamativo es el de Rodrigo de Aranda, conde de Humanes. Una pirámide triunfal con su escudo de armas. El famoso pintor José Nogué pintó al óleo -nunca visto antes en Jaén en una tumba – los retratos de sus padres en el mausoleo de los Nogué Massó. Después él mismo fue enterrado allí. El de Rafael Martínez Molina, discípulo de Ramón y Cajal, tiene un aire más científico que religioso, insólito para su época. Y el del poeta Bernardo López, el cantor del 2 de mayo, se eleva al cielo en una columna, con la lira y la musa de la poesía talladas por el escultor Tomás Cobo en 1899.
El arquitecto Luis Berges (padre) diseñó el panteón de Flores de Lemus, uno de los economistas más prestigiosos que ha tenido España y quien provocó que se cambiara al patrón oro … La historia de Jaén y retazos de la de España de los siglos XIX y XX se pueden seguir de panteón en panteón en San Eufrasio. Merece la pena buscar la única tumba con inscripción en hebreo del camposanto. «Murió fuera de su tiempo y de su lugar», reza. De este muerto sólo se sabe que era ciudadano inglés. Y para los taurinos, está la tumba de Juanito Tirado, a quienes las peñas taurinas de la provincia aún acuden a rendir homenaje: murió en su estreno como torero. Fue después de la Guerra Civil, en una corrida en Úbeda.
Entre los camposantos con leyenda en la provincia está sin duda el cementerio inglés de Linares. «Puedo mencionar un ejemplo de tolerancia. Difícilmente me esperaba en esta parte de España encontrar un cementerio protestante junto al cementerio general del lugar» (Diario de Thomas Sopwith, 1864). Desde 1855 se enterraron allí anglicanos, luteranos, calvinistas, metodistas, masones … la mayoría ingleses llegados a Linares para trabajar en las minas, pero también personas a las que las leyes de cada momento no daban cabida en el cementerio municipal (por sus creencias religiosas o por carecer de ellas). Pedro Hasselden y Carlota Remfry fueron los últimos enterrados allí en 1957.
No es la única tumba cuya visita es recomendable en Linares. La más modesta es un nicho que pasa desapercibido en uno de los patios del cementerio viejo. «Aquí yace la excelentísima señora Natalia Castro Rodríguez. Linares, 1892, Madrid 1980. Medalla al mérito en el trabajo, modelo y musa de insignes pintores». Sobre la inscripción, el retrato de una anciana de bellísimos ojos negros. Los mismos ojos que cautivaron primero, siendo niña, a Joaquín Sorolla. Y luego ya joven, prendaron a Julio Romero de Torres. Ella es la mujer española de la copla. Su retrato se reprodujo incluso en los billetes de 100 pesetas. «Sus restos llegaron a Linares procedentes de Madrid. Estuvo Alfredo Catalán, entonces alcalde, y un gran número de gitanos que hoy en día son los que se encargan de cuidar su lápida», explicaron a IDEAL empleados del cementerio.
Los mismos empleados no podían olvidar tampoco el momento en octubre de 1996 en el que se abrió el sepulcro de Manuel Lozano Garrido, hoy declarado beato por la Iglesia. «Había que guardar silencio y no podíamos fumar. Las puertas principales estuvieron cerradas hasta que terminó el acto. No hubo cámaras de fotos o vídeo. Lo hicimos todo con mucho mimo, quemando los residuos después. Hicimos un juramento y firmamos como testigos un documento», recuerdan.
Los restos del beato Lozano Garrido reposan hoy en la iglesia de Santa María, en una capilla dedicada a su culto. El único lugar de la provincia donde rezar ante las reliquias de un santo jienense, pues los restos mortales de San Pedro Poveda Castroverde, asesinado en 1936 en las tapias del cementerio del a Almudena de Madrid, están actualmente en el Centro Santa María de los Negrales, de la Institución Teresiana, en la sierra madrileña a 40 kilómetros de la capital. Allí también se veneran los restos de otra jienense ilustre, Josefa Segovia Morón.
Ilustre fue también el linarense Andrés Segovia. Desde el 4 de junio del 2002 su restos mortales reposan en la casa-museo dedicada a su memoria en la calle Pontón de Linares, a donde fueron trasladados desde Madrid, donde habían sido sepultados en 2987. Una cripta en el sótano del Palacio de los Orozco. Al fondo de la cripta se encuentra una mesa de Eucaristía y una Virgen del escultor Víctor de los Ríos que el biófrafo oficial del genial guitarrista, Alberto López Poveda, donó a la cámara sepulcral de su amigo. Una tumba sobria a la que llegan nítidos los acordes de las guitarras cuando hay concierto en la casa-museo. Los acordes también se escuchan desde un naranjo del patio, a cuya sombra se enterró a “Andi”, el perro que solía acompañar en los ensayos al Maestro.

En Linares está la que seguramente sea la tumba más bella de la provincia, rodeada por un halo de misterio y leyenda. La de José de Murga y Reolid, I marqués de Linares, I vizconde de Llanteno, y su esposa, Raimunda de Osorio y Ortega. Dueños de una de las mayores fortunas de España a finales del siglo XIX y principios del XX. Fueron enterrados en el gran hospital de ladrillo rojo que financiaron en Linares. Dentro del hospital hay una capilla. Y bajo la capilla, una cripta. El impresionante sepulcro esculpido en mármol blanco y bronce, fue realizado por Lorenzo Coullaut Valera. Todo el conjunto está tallado con gran realismo. Una obra de arte. Pero no sólo éso.
El marqués era un magnate financieron de principios del siglo XIX. Entre sus posesiones estaba lo que hoy es la Casa América, en la plaza madrileña de Cibeles. En 1990 corrió la voz de que allí había fantasmas. La imaginación popular especuló con las almas en pena de José y Raimunda, penando por fantasiosas historias de pecado.
Aunque una tumba bella, una historia curiosa guardada detrás de una lápida, la hay en cualquier lugar de la provincia. En Frailes, cerca de Alcalá, está la tumba de Ezequiel Mudarra que fue arcipreste de la Catedral de Sevilla, secretario general de los príncipes Beatriz y Alfonso de Orleans y presidente del cabildo de la catedral de Madrid. Su labor con los infantes se inició en 1909 y gozaba de la estima de Real, hasta tal punto que construyó una casa en Frailes para que los infantes pudiesen pasar los veranos. Pero los príncipes nunca llegaron a pisar la villa frailera. Murió en 1934. Se había hecho edificar un bello panteón en Frailes, donde reposan sus restos, informa Santiago Campos. Esta semana, cuando se llene el cementerio para recordar a los difuntos, más de uno admirará el bello mausoleo y tal vez deje allí una flor, una oración, un pensamiento.

Publicado en IDEAL el 28 de octubre, y buena lectura para la noche entre los Santos y Difuntos

Dos y dos no pueden ser cuatro para Juana Vacas

El banco (Banesto, según los afectados) sigue una lógica implacable: Fermín y Puri le pidieron un préstamo para comprar un piso en Torredelcampo en 2006. Se les concedió el dinero. Pagaron unas cuantas letras, y luego nada durante cinco años. Fermín y Puri estaban casados en gananciales. Ella murió en 2011 y la sociedad no se había disuelto. Así que la mitad de la deuda se le reclama a Fermín. La otra mitad, a los herederos de Puri. Su madre Juana en este caso. Parece un caso claro como el agua. Pero sólo lo parece. En esta ocasión dos y dos no pueden sumar cuatro. No puede ser: Fermín, de 46 años, mató a Purificación Armenteros Vacas (está acusado de asesinato), y ahora deudas que sólo cabe computar en el haber del homicida confeso pueden provocar el desahucio de la madre de su víctima. De locos.

(Concentración en Torredelcampo por la muerte de Purificación Armenteros Vacas el 22 de marzo de 2011)

Fermín y Puri se habían divorciado en 2010. La sentencia de divorcio dice que el piso que se habían comprado a medias y la hipoteca es responsabilidad exclusiva de él. Hay más: ella tenía desde 2003 una discapacidad psíquica reconocida de más del 40%, lo que en la práctica la incapacitaba para tomar decisiones determinantes de forma responsable y autónoma. Decisiones tan determinantes como firmar una hipoteca.

Juana, la madre de Puri, tiene 74 años y está prácticamente sorda. Es una mujer sin estudios. Viuda. Dos hijos murieron jóvenes. A su Puri se la mató Fermín. Tiene ya un procedimiento de ejecución hipotecaria contra ella iniciado por los impagos. El banco se va a quedar con el piso que compraron Fermín y Puri. Eso no preocupa a Juana. No quiere ese piso. Que se  lo quede el banco y la dejen en paz. Pero el banco no acepta la dación el pago. Quiere su dinero. Todo. Y le reclama la mitad a Juana como heredera. Ella no puede pagar. Tiene 600 euros de pensión. Sólo tiene su casa, ante la que hay cola de acreedores (el banco el primero) que le reclaman deudas por compras y gastos de Fermín (desde una cochera que adquirió con un préstamo y luego vendió sin cancelar la deuda hasta una enciclopedia). El único bien que tiene para responder de esas deudas es su casa.

Abogados consultados (y hasta la fiscal de violencia de género de Jaén, Gracia Rodríguez) han confirmado que sólo es cuestión de tiempo que le embarguen a Juana la casa que compró con una vida de trabajo y donde crió a sus hijos si un juez no anula la aceptación de la herencia de Puri. En unos días un juzgado de Jaén celebrará una vista por este extremo. Por encima incluso de la ley, se impone el sentido común y un mínimo de humanidad. Dos y dos no pueden sumar cuatro para Juana.

Un detective para un juez de línea

El juez de línea de Primera división Alfonso Hernández Labella le reclama 26.000 euros a una compañía de seguros por la lesiones que sufrió en un accidente de tráfico y las secuelas que le dejó el percance. El 26 de enero de 2010 iba circulando con su moto cuando fue embestido por un coche. En el juicio, iniciado hace unos días en el juzgado de Primera Instancia número 1 de Jaén, el deportista sustentó su demanda -y la cantidad que reclama- en que no se recuperó del porrazo hasta 180 días después del accidente, y que durante 90 días estuvo incluso impedido para realizar sus ocupaciones habituales. La aseguradora no se niega a indemnizarle, pero  considera desproporcionadas sus pretensiones. Durante el juicio, el letrado del  seguro mostró su extrañeza porque en el periodo de tiempo en el que el árbitro insiste en a que estaba impedido intervino varios partidos. “Corriendo la banda con Ronaldo”, llegó a decir el letrado del seguro.

En el periodo señalado por Hernández Labella en su reclamación, arbitró partidos en Segunda, ascendió a Primera división y pasó las pruebas físicas para el ascenso  con marcas similares a las que había conseguido pocos meses antes. Después participó en partidos de Primera. La aseguradora aportó como prueba un informe de un detective privado que daba fe de la actividad del juez de línea y de sus carreras pegado a la cal. “Señoría, no tuve ni que hacerle un seguimiento. En internet hay vídeos donde se le ve corriendo, no se ha perdido ni un partido y sus marcas en las pruebas físicas se pueden ver en la página del colegio de árbitros”, le explicó el investigador al juez.

El accidente ocurrió el 26 de enero de 2010. “Quedó con  un aspecto lamentable, con hematomas por todo el cuerpo”, llegó a decir en el juicio un médico que declaró como perito citado por el juez de línea. Además, ratificó informes forenses que hablaban de una lesión de menisco en la rodilla derecha y una luxación en el hombro izquierdo, según la documentación médica aportada y el testimonio del perito. Pero además, el médico señaló que en los primeros días también les preocupó mucho un problema en el ojo, entre cuyos síntomas estaba la visión doble, y que requirió tratamiento. Pese a tales problemas físicos, no faltó a ninguno de sus partidos.

El 13 de febrero de 2010, menos de 20 días después del accidente y aunque según los informes periciales de la demanda estaba incapacitado para sus ocupaciones habituales, Hernández Labella estaba vestido de corto en el campo del Cartagena para arbitrar un partido de Segunda. Al poco le comunicaron que ascendía de categoría. “El 2 de marzo, poco más de un mes después del accidente pasó las pruebas físicas para ser juez de línea de Primera”, insistió el letrado del seguro. Su primer partido como árbitro de la máxima categoría nacional fue en un torneo veraniego en el Santiago Bernabéu.

“Inició su recuperación al día siguiente del percance. Tuvo que soportar fuertes dolores. Tras cada partido tenía la rodilla inflamada, y tuvo que actuar con sujeción en el hombro y con dolores para levantar el banderín. Si soportó  todo éso es por obsesión por mejorar que tienen los deportistas de élite”, dijo el médito perito citado por el árbitro. El mismo experto insistió que tiene un menisco roto y que tendrá que operarse, que no puede hacer giros de rodilla so pena de una lesión grave y que lamentablemente le ha tenido que prohibir que juegue al pádel con los amigos. Además salió a colación que tuvo que dejar de preparar una oposición de bomberos porque no podía hacer paralelas y que ha quedado parcialmente limitado para su ocupación habitual de árbitro. Para su anterior trabajo como vendedor de coches (hoy se dedica sólo al artitraje) se le prohibió desplazarse conduciendo por sus problemas de visión iniciales.

La compañía rebate estos argumentos: No se ha perdido ni un partido desde el accidente, un informe pericial de parte asegura que en una resonancia que le hicieron en la sanidad pública no se aprecia que el menisco estuviese roto (esta prueba quedó pendiente de ratificación), en agosto mejoró las marcas anteriores y hay imágenes que demuestran que poco después del percance corría bien. “En la exploración no hay nada anormal, no se aprecia limitación alguna  para su actividad y nada que no se pueda tratar con analgésicos corrientes”, dijo un médico del seguro. Así que se le quiere indemnizar por 18 días: los que pasaron desde el accidente hasta el primer partido. Ni uno más. No 180 días y 26.000 euros que reclama el juez de línea investigado por un detective.

 

Suicidios por la crisis también en Jaén

Un hombre se ha suicidado en Granada poco antes de que lo desahuciasen de su casa. No es un caso aislado. En Italia o Grecia situaciones así han estremecido a la opinión pública. En IDEAL Jaén ya contamos la historia de un empresario que también se quitó la vida por el mismo motivo. Lo publicamos el 12 de julio pasado en la edición empresa. No se hicieron públicos datos sobre la identidad del fallecido, ni siquiera la localidad en la que ocurrió. Sólo se contó la historia.

Se suicida un empresario justo antes de que subasten su casa por embargos

Había gestionado una potente empresa y había tenido relación con negocios inmobiliarios

Lo encontró su mujer a las siete y cuarto de la mañana. El hombre, de 64 años, acabó ayer con su vida justo antes de perder el inmueble donde vivía. Deja viuda y un hijo. Una fuente oficial ha confirmado que la hipótesis con la que se trabaja para esclarecer el suceso es que el suicidio tuvo como principal motivo el hecho de que sobre la vivienda del fallecido «pesaban embargos y entraba a subasta esta semana, mañana (por hoy) o pasado», según los primeros datos recabados por los investigadores. Un juzgado de guardia tiene abiertas diligencias. El cuerpo fue trasladado durante la mañana de ayer al Instituto de Medicina Legal en Jaén para la autopsia.
La tragedia se vivió en una localidad de la provincia de Jaén. En los últimos meses varias fuentes vinculadas a fuerzas y cuerpos de seguridad del Estado habían hecho algún comentario sobre el número de suicidios en la provincia. Pero es la primera vez que una fuente oficial, con datos recabados en una investigación, confirma la vinculación de un suicidio en Jaén con los apuros económicos del finado en el contexto de crisis económica.
Los 64 años de vida que acabaron ayer en el extremo de una cuerda estuvieron marcados por el trabajo y el esfuerzo, indican personas que conocieron personalmente al fallecido. Empresario desde siempre, tuvo relación con negocios vinculados al hogar, con la distribución en exclusiva de primeras marcas tanto en la provincia de Jaén como en otras limítrofes. «Una empresa potente», dicen en el sector. En su comarca fue una referencia.
Venta de naves
Cuando llegó el “boom” de la construcción, los solares donde tenía las naves quedaron en buena situación. Vendió «cuando se pagaba de verdad por los solares», han dicho fuentes inmobiliarias de la localidad. Donde estaba la empresa se levantaron casas para personas de alto nivel adquisitivo. La actividad empresarial de la familia se mantenía, pero en la localidad donde trabajaba algunos habían escuchado ya hablar de que no pasaba por un buen momento. La noticia de su muerte ayer causó consternación.

Las estadísticas judiciales indican que cada día pierden su casa tres familias de Jaén. Sin que nadie las rescate. Sin que puedan dar sus casas para limpiar su deuda.

Ideal.es

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