El proyecto se presenta, según dicen, el martes. Será la primera revista semanal almeriense mediante suscripción y se presenta como un medio local, local, local en el ámbito del barrio de La Cañada, que dicho sea de paso, tiene vocación de pueblo y de ciudad universitaria por más que le falte un hervor urbano aunque cuente con dos asociaciones de vecinos, en torno a las 14.000 almas residentes y otras 12.000 volantes. La Cañada, entre otras cosas, tiene tres farmacias -cuatro si se cuenta la de su extrarradio-, dos estancos, un mercado de abastos… y comercios de todo tipo abiertos a los vecinos, a los de barriadas cercanas y a los del centro de Almería. La Cañada sale ahora en digital, y espera salir por mucho tiempo más, adelantan que a partir de las fiestas… a finales de mayo.
Agua del Cañillo
El agua del Cañillo de Puerta Purchena todos los días está ahí para quien quiera beberla
La Cañada, ‘cañera’, ‘cañaera’ y todavía más universitaria
La Cañada se vuelve a asomar a su futuro y aspira a ser más ‘cañera’ sin renunciar, por supuesto, a ser ‘cañaera’; que una cosa no quita la otra y las dos se complementan. Ha bastado la celebración de San Marcos para gritar, en plena celebración, que en la Plaza de Antonio de Torres hace falta instalar una fuente de agua potable, reivindicación que se ha acrecentado conforme iban desfilando los grupos de baile por el escenario de la fiesta y el sol de primavera se hacía más de verano. Y a todo esto manteniendo el grito de que La Cañada tenga consideración de Ciudad Universitaria, lo que significa conectarla de verdad con el Campus, extender el Campus hasta las calles de la barriada-pueblo-ciudad y acoger en su esqueleto urbano, a la altura del corazón más o menos, algún servicio universitario de los que se echan de menos para lograr la perfecta comunión de la institución educativa con la sociedad. No hay que parar ni rendirse. Hay que hacer propuestas y pelearlas. Y en eso estamos unos cuantos de ambos géneros, que aquí si que estamos de verdad por la igualdad.
La Cañada, ciudad universitaria
Mientras la Universidad de Almería celebra su vigésimo aniversario, el barrio de La Cañada, donde se ubica el Campus, celebra su enésima reivindicación educativa, que consta de tres partes: A) Colegio San Indalecio; B) Instituto de Enseñanza Secundaria Sol de Portocarrero y C) Universidad. El barrio, o mejor dicho, el pueblo de La Cañada de San Urbano, no ha tenido suerte cuando se ha tenido que enfrentar al servicio educativo.Para empezar, al colegio físico que tiene seguro que no acudiría el hijo de ningún político con cargo. Por supuesto que en el IES, una joya arquitectónica que se cae a trozos, no se matricularía tampoco salvo que ‘papi’ le comprara una moto . En cuanto a la universidad, jamás iría andando de vivir en La Cañada a solo 10 minutos del Aulario, porque el acceso a pie está prohibido o lo parece y el día que haya una desgracia todos los que podían haberla evitado mirarán para otro lado. Tiempo al tiempo.
Pues a todo esto, ha surgido en Facebook un grupo vecinal que con el nombre ‘La Cañada, ciudad universitaria’ quiere recuperar lo que en los años ochenta vivió La Cañada de San Urbano, lo que significó desde la unidad vecinal, desde el apoyo de sus gentes, de las pequeñas y medianas empresas, de sus organizaciones, de sus mayores, adultos y jóvenes. Vamos, que nace como elemento aglutinador, sin siglas políticas de por medio, solo con ganas de reivindicar. Hasta parece que van a poner en marcha un periódico digital local, local, local. Para empezar cuentan con un proyecto de ‘crowdfunding’, una cuestación popular como cooperación colectiva para financiar la publicación digital. Buscan suscriptores interesados en el proyecto, dispuestos a serlo por una cantidad máxima de 2 euros al mes y aseguran que la revista digital ‘La Cañada, ciudad universitaria’ tendrá un formato profesional y será un medio libre, informativo y reivindicativo. Vamos que parece que volvemos a los ochenta con la fuerza de querer hacer cosas. Otra cosa será la historia que venga.
Pendientes de España
Que la ciudadanía está pendiente de España no le cabe la menor duda a los padres, abuelos e hijos de la patria. Todos estamos pendientes de lo que ocurre. De Dívar y su agente de seguridad; del Presidente y el crédito europeo a la banca; del IBEX y de la prima de riesgo; del tío del pene y de los bomberos que lo han aliviado y evitado la amputación; de Iñaki y del Duque de Palma; del Bigotes y Correa; de Aguirre y de Botella; de Andalucía y Asturias; del paro y del desempleo… y, por supuesto, de Del Boque y la Roja. Todos pendientes de España. Pero ¿quién está pendiente de nosotros, los españoles? Contamos cada cuatro años cuando votamos y se acuerdan de nosotros en cada ejercicio cuando rellenamos los impresos de la Renta. Ni tan siquiera las programaciones televisivas se hacen pensando en nosotros. Y si bajamos un poco más y nos situamos en Almería ¿quién está pendiente de los almerienses? Voy a pensar en ello y a escribirlo en próximas entradas del blog.
Calles ORA
Tengo ante mi la ordenanza municipal de la ORA o ROA y me fijo en el anexo 1 que figura en la página 40 del BOP del viernes 20 de abril de este año. En el mismo figuran las calles asignadas en la Zona 1 de la ROA con detalle de las plazas mixtas y plazas rotación. En total, 802 plazas, de las que 536 son de rotación y 266 mixtas. ¿Si aparco en alguna de las calles en las que figura un CERO en número de plazas me arriesgo a una sanción? Hay media docena de ellas en las que hay CERO plazas de rotación y CERO plazas mixtas. Que conste que me he limpiado las gafas y le he preguntado a un compañero si leía lo mismo que yo. PREGUNTO. ¿Debe publicarse en el BOP la delimitación de la ORA o ROA? ¿Si ha habido error me devolverán el dinero de las veces que he aparcado con tique en una calle no catalogada como calle ROA en la Ordenanza, pero que sí está pintada de azul?
La matrícula en el ORA
Tengo ante mi la ordenanza municipal de la ORA o ROA. La leo con detenimiento y, o estoy ciego o no sé leer. “El ticket indicará el día, mes, cantidad pagada, hora y minutos máximos autorizados de estacionamiento”. ¿Dónde dice que hay que introducir la matrícula del coche? De hecho, las expendedoras son tan sofisticadas, tan a la última que si en lugar de la matrícula se introduce el teléfono, la máquina con tal de recaudar, te dará un tique preciso y precioso. Da lo mismo. Se puede meter hasta el diccionario secreto de Cela. La máquina acepta cualquier palabra o palabro, por muy insultante que parezca. Por ejemplo: El alcalde es un… lo admite. El concejal es un… lo admite. La concejala… lo admite. Voy a probar con una frase larga a ver que pasa… seguro que la admite si le meto los 20 céntimos de rigor. Los expendedores son tan modernos, tan innovadores que no sólo sirven para sacar el papelito, sino también para insultar a cualquier miembro de la Corporación. “Insúltenos por 20 céntimos… pruebe a hacerlo….” Esta vez se han pasado. Pero también, como dice mi compañero de blog en su ‘chérigan de atún’ se puede aprovechar para poner un ‘TE QUIERO’ un ‘TE AMO’… o un ‘TE EXPRIMO’
La cola de la ORA
Vamos, si el mínimo para aparcar en zona azul son 20 céntimos ¿cuánto hay que pagar por los 17 minutos que me he tirado en la cola de la ORA para sacar el papelillo? Si el salario por horas de una limpiadora es de 10 euros, por media hora, 5, por un cuarto 2,5 y le dejo el redondeo de dos minutos por abajo. Es decir, los de la ORA me deben 2,5 euros por hacerme perder 17 minutos de mi vida para sacar el recibo. Me he ido a un salario no cualificado, pero me conformo. Las tres veces que al día me pongo frente a la máquina me reportarían 7,5 euros. Claro que nadie me va a pagar nada. No lo recoge la ordenanza, la ORA o ROA no es Renfe, que cuando llega tarde devuelve el precio de los billetes o una parte.
Busco monedas de 5 céntimos
Se han terminado y sin ellas no puedo acceder a las dos horas de aparcamiento azul ni, en su caso, pagar el ‘quitasanción’ si me excedo en el tiempo. Hacen falta, sea como sea, disponer de monedas de 5 céntimos para ello y ni en el ‘kiosko’ de prensa, ni en el bar de la esquina, ni en el estanco, ni en la cafetería,… ni siquiera el ‘pobre’ que pide en la puerta de la iglesia más cercana ‘Santa Teresa’, dispone de ese tipo de moneda. ¿Y que hago? Los parkímetros dicen que son de última generación aunque en algún lugar he leído que en otros países europeos el pago se puede realizar hasta por teléfono móvil con una aplicación de esas APP o como se diga.
Hoy seguían las azafatas aclarando al personal la forma de usar las maquinitas. El lunes estarán en el paro. Con una semana es suficiente para que nos doctoren a todos en el timo de la zona azul. Ya sabemos utilizar las máquinas ¿y si no tenemos dinero? ¿Por qué no dan cambio? ¿Por qué hay que echar un mínimo aunque uno esté el mínimo tiempo posible? ¿Por qué si me muevo a otra zona antes de que agote el tiempo en otra, no me sirve el recibo del pago? ¿Eso es legal?
Más ORA
“Es así de fácil: ellos ofrecen un producto que a mí no me interesa porque me perjudica. No compro. Busco otras alternativas. Siempre las hay. Y los aparcamientos que se los coman con papas.Yo lo veo así. ¿Ingenua ?, puede. Tengo algo a mi favor, me encanta andar, quizás por eso no se me pone el culo gordo. ¡¡¡Que tenga usted buen día!!!”. Lo escribe una mujer normal en el fb como comentario al post sobre el ORA y sus caras. Tiene razón. Tenemos en nuestras manos el comprar o no el producto y parece que va a ser pasar de él. ¿Cómo? Más sencillo: “papá, ven en bus”. Cuesta un euro.
Mientras tanto las calles de Ciudad Jardín, Tagarete y Zapillo se llenan de coches. En Almería, aunque sea verano y caiga el sol, no hay distancias y el andar es recomendado y recomendable. Un poco de darle a la patita viene de perlas para la salud.
Una idea: además de la subida de tasas universitarias, la implantación de la zona azul en el Campus puede dar pingües beneficios. El aparcamiento de la Ual es amplísimo. Mover el coche cada dos horas en una rotación es posible en un lugar con horarios definidos. Tambiénpueden hacerlo en Torrecárdenas, así lo público se igualaría con, por ejemplo, la Clínica Virgen del Mar, que tiene aparcamiento de pago por tiempo. Más ideas: … mejor mañana
La otra cara del ORA
Hay que hacer cola no porque haya mucha demanda, sino porque hay pocos parquímetros; sí, esos aparatitos de alta tecnología que sólo admiten el precio justo. Vamos, que no dan cambio y si solo llevas 50 céntimos y quieres aparcar por 20, se traga los 30 que sobran y si te ví no me acuerdo. En los billares de mi barrio hay más respecto por el usuario, allí han colocado una máquina que cambia billetes para poder echarle a las máquinas tragaperras.
Lo siento de verdad por los controladores que además de tener que sufrir el sol de justicia que cae sobre Almería con una especie de chaquetón fosforito, hacen oídos sordos a los insultos del personal, que parece que se han venido a la zona azul todos cuantos dicen esas cosas de los andaluces. Poner a estos trabajadores como el perejil y compararlos con los árbitros de fútbol cuando pitan un penalti injusto al equipo de casa, forma parte de lo que ocurre en el escenario desde que el lunes nos desayunamos con este regalo de nuestro Ayuntamiento, que ahora piensa en un nuevo impuesto: el de ver escaparates, la única distracción gratuita que tenemos.
Dudo que con esta medida se compren o alquilen más plazas de garaje. Es más, en los días que llevamos de nueva zona azul me dicen que han bajado los índices de ocupación de los aparcamientos subterráneos de algunas zonas porque como hay tanta plaza libre los que vienen de los pueblos a hacer gestiones prefieren pagar 20 o 50 céntimos al aire libre que meterse en el subsuelo
Hay mucha cara en esto del ORA, y muchas caras del ORA. Todos los días un poquito.

