Pepe ‘El Tomillero’ desembarca en este año de gracia, olímpico, bisiesto y de crisis, dispuesto a aceptar el escenario del segundo encuentro semanal de enero siempre y cuando le prenda ese olor almeriense que hace más agradable el del café mañanero o el de esa hora hogareña de la charla tras el almuerzo y antes del primer bostezo. Depende, claro está, de la compañía. Para Pepe, la mejor de la mejor aunque él se empeñe en decir que esa es la mía. Total, que a veces me hace un lío y otras me lo hago yo solo mientras esperamos acontecimientos, que para eso este año, además, vamos a disfrutar de un día más.
Para empezar, ‘El Tomillero’ me sale con sus cuitas educativas, extrañado de que en el IES sigan sin sustituir al profesor de historia, que ya estaba de baja con el primer trimestre iniciado y que sigue de la misma manera al empezar el segundo. Lo mismo es que la Delegación está esperando a sustituir a los alumnos –el año que viene– que parece que eso sale más barato que contratar un profesor, aunque vaya en contra de la educación reglada. «Arreglada a su gusto», que dice ‘El Tomillero’ mientras agradece que el año tenga un día más «porque así los estudiantes de esa asignatura, en Primero de Bachillerato, dispondrán de 24 horas más para ponerse al día. Es que el programa debe ser tan corto que da igual que haya profesor o no, o que se dejen de dar determinados temas. Si hay suerte, tampoco bajará la nota media cuando lleguemos a Selectividad y con un poco más de fortuna, ningún alumno irá a uno de esos programas de televisión para, al fallar la pregunta recurrir a justificar su fallo con la argucia: «Es que mi profe faltó el día que le tocaba explicarnos ese tema. Saben, yo estudié en Almería, en el IES Sol de Portocarrero en el curso 2011-2012, y ya en el primer trimestre nos quedamos sin profe. Total, nosotros tan contentos, no había clase, salíamos antes. El PSOE gobernaba en Andalucía y el PP en España… pero no sé la pregunta porque eso no lo dimos, no nos dio tiempo a terminar el programa, es que por lo menos por lo menos, perdimos unas diez clases, o más… tampoco lo recuerdo».
La cosa todavía sería peor si en el programa el concursante chafado tirara de cartera y desplegara las ciento y una imagen de su IES. Allí todos juntos: la dirección, el jefe de estudios… todos contentos… y el delegado de Educación, con la insignia de la Junta a la vista. Y aquí los alumnos… ninguno pasó del tema. Nos acortaron el programa como si fuera un recorte presupuestario a los funcionarios, a degüello. Vamos, faena de aliño. Eso sí, querían que aprendiéramos todo en semana y media, como si estudiar Historia no necesitara dirección pedagógica. Se armó un pollo descomunal.Protestamos los alumnos, protestaron los padres y al final a la mayoría nos faltaron cinco décimas para poder estudiar lo que queríamos.Una faena, pero había que recortar en eso y no en otra cosa.
Parece que nadie recordó a la concejala más joven de la Corporación que cuando se va a casa ajena hay que mostrar compostura por más que el anfitrión diga o despotrique. O se va con esa condición, o no se acude. Sus compañeros de Grupo lo tuvieron claro desde el principio y se quedaron fuera, en la puerta, apurando un cigarrillo o tomando un café en la esquina, como en esos bautizos, bodas o comuniones, ceremonias en las que el punto de reunión es la puerta de la iglesia. Sólo ella, como abanderada portadora del Pendón, penetró en la Santa Iglesia Catedral. Eso, Santa e Iglesia, no hay que olvidarlo. Y salió criticando las palabras del Obispo, palabras que se sabía de antemano que iba a pronunciar desde elpúlpito de su casa, la de Dios.
Ana Vinuesa se va a quedar en Almería por más que se empeñen. Se queda y punto. Es una cuestión de medida. Sevilla coge el metro y no quiere estirar. Almería coge el suyo y calcula las consecuencias. No está Griñán para más guerras ni Asensio para más viajes. Cada cual en su sitio y el PSOE en casa de los dos, hasta que estalle la tormenta, que estallará en su momento, allá para mayo, o al menos eso es lo que dicen las encuestas. Personalmente, lo de Ana Vinuesa me parece bien, como le debe parecer bien a todos esos alcaldes que están hasta el moño de que les muevan al responsable cuando preparan los papeles “que después hay que volver a empezar” y como debe estar el candidato socialista a la Alcaldía de Almería, que a estas alturas sigue teniendo su página web en construcción, con la de paro que hay en ese sector. El parón no ha llegado a Granada ni a Málaga, donde candidato y candidata socialista disfrutan desde hace tiempo de cobertura digital.
