Tengo ante mi la ordenanza municipal de la ORA o ROA y me fijo en el anexo 1 que figura en la página 40 del BOP del viernes 20 de abril de este año. En el mismo figuran las calles asignadas en la Zona 1 de la ROA con detalle de las plazas mixtas y plazas rotación. En total, 802 plazas, de las que 536 son de rotación y 266 mixtas. ¿Si aparco en alguna de las calles en las que figura un CERO en número de plazas me arriesgo a una sanción? Hay media docena de ellas en las que hay CERO plazas de rotación y CERO plazas mixtas. Que conste que me he limpiado las gafas y le he preguntado a un compañero si leía lo mismo que yo. PREGUNTO. ¿Debe publicarse en el BOP la delimitación de la ORA o ROA? ¿Si ha habido error me devolverán el dinero de las veces que he aparcado con tique en una calle no catalogada como calle ROA en la Ordenanza, pero que sí está pintada de azul?
Agua del Cañillo
El agua del Cañillo de Puerta Purchena todos los días está ahí para quien quiera beberla
La matrícula en el ORA
Tengo ante mi la ordenanza municipal de la ORA o ROA. La leo con detenimiento y, o estoy ciego o no sé leer. “El ticket indicará el día, mes, cantidad pagada, hora y minutos máximos autorizados de estacionamiento”. ¿Dónde dice que hay que introducir la matrícula del coche? De hecho, las expendedoras son tan sofisticadas, tan a la última que si en lugar de la matrícula se introduce el teléfono, la máquina con tal de recaudar, te dará un tique preciso y precioso. Da lo mismo. Se puede meter hasta el diccionario secreto de Cela. La máquina acepta cualquier palabra o palabro, por muy insultante que parezca. Por ejemplo: El alcalde es un… lo admite. El concejal es un… lo admite. La concejala… lo admite. Voy a probar con una frase larga a ver que pasa… seguro que la admite si le meto los 20 céntimos de rigor. Los expendedores son tan modernos, tan innovadores que no sólo sirven para sacar el papelito, sino también para insultar a cualquier miembro de la Corporación. “Insúltenos por 20 céntimos… pruebe a hacerlo….” Esta vez se han pasado. Pero también, como dice mi compañero de blog en su ‘chérigan de atún’ se puede aprovechar para poner un ‘TE QUIERO’ un ‘TE AMO’… o un ‘TE EXPRIMO’
La cola de la ORA
Vamos, si el mínimo para aparcar en zona azul son 20 céntimos ¿cuánto hay que pagar por los 17 minutos que me he tirado en la cola de la ORA para sacar el papelillo? Si el salario por horas de una limpiadora es de 10 euros, por media hora, 5, por un cuarto 2,5 y le dejo el redondeo de dos minutos por abajo. Es decir, los de la ORA me deben 2,5 euros por hacerme perder 17 minutos de mi vida para sacar el recibo. Me he ido a un salario no cualificado, pero me conformo. Las tres veces que al día me pongo frente a la máquina me reportarían 7,5 euros. Claro que nadie me va a pagar nada. No lo recoge la ordenanza, la ORA o ROA no es Renfe, que cuando llega tarde devuelve el precio de los billetes o una parte.
Busco monedas de 5 céntimos
Se han terminado y sin ellas no puedo acceder a las dos horas de aparcamiento azul ni, en su caso, pagar el ‘quitasanción’ si me excedo en el tiempo. Hacen falta, sea como sea, disponer de monedas de 5 céntimos para ello y ni en el ‘kiosko’ de prensa, ni en el bar de la esquina, ni en el estanco, ni en la cafetería,… ni siquiera el ‘pobre’ que pide en la puerta de la iglesia más cercana ‘Santa Teresa’, dispone de ese tipo de moneda. ¿Y que hago? Los parkímetros dicen que son de última generación aunque en algún lugar he leído que en otros países europeos el pago se puede realizar hasta por teléfono móvil con una aplicación de esas APP o como se diga.
Hoy seguían las azafatas aclarando al personal la forma de usar las maquinitas. El lunes estarán en el paro. Con una semana es suficiente para que nos doctoren a todos en el timo de la zona azul. Ya sabemos utilizar las máquinas ¿y si no tenemos dinero? ¿Por qué no dan cambio? ¿Por qué hay que echar un mínimo aunque uno esté el mínimo tiempo posible? ¿Por qué si me muevo a otra zona antes de que agote el tiempo en otra, no me sirve el recibo del pago? ¿Eso es legal?
Más ORA
“Es así de fácil: ellos ofrecen un producto que a mí no me interesa porque me perjudica. No compro. Busco otras alternativas. Siempre las hay. Y los aparcamientos que se los coman con papas.Yo lo veo así. ¿Ingenua ?, puede. Tengo algo a mi favor, me encanta andar, quizás por eso no se me pone el culo gordo. ¡¡¡Que tenga usted buen día!!!”. Lo escribe una mujer normal en el fb como comentario al post sobre el ORA y sus caras. Tiene razón. Tenemos en nuestras manos el comprar o no el producto y parece que va a ser pasar de él. ¿Cómo? Más sencillo: “papá, ven en bus”. Cuesta un euro.
Mientras tanto las calles de Ciudad Jardín, Tagarete y Zapillo se llenan de coches. En Almería, aunque sea verano y caiga el sol, no hay distancias y el andar es recomendado y recomendable. Un poco de darle a la patita viene de perlas para la salud.
Una idea: además de la subida de tasas universitarias, la implantación de la zona azul en el Campus puede dar pingües beneficios. El aparcamiento de la Ual es amplísimo. Mover el coche cada dos horas en una rotación es posible en un lugar con horarios definidos. Tambiénpueden hacerlo en Torrecárdenas, así lo público se igualaría con, por ejemplo, la Clínica Virgen del Mar, que tiene aparcamiento de pago por tiempo. Más ideas: … mejor mañana
La otra cara del ORA
Hay que hacer cola no porque haya mucha demanda, sino porque hay pocos parquímetros; sí, esos aparatitos de alta tecnología que sólo admiten el precio justo. Vamos, que no dan cambio y si solo llevas 50 céntimos y quieres aparcar por 20, se traga los 30 que sobran y si te ví no me acuerdo. En los billares de mi barrio hay más respecto por el usuario, allí han colocado una máquina que cambia billetes para poder echarle a las máquinas tragaperras.
Lo siento de verdad por los controladores que además de tener que sufrir el sol de justicia que cae sobre Almería con una especie de chaquetón fosforito, hacen oídos sordos a los insultos del personal, que parece que se han venido a la zona azul todos cuantos dicen esas cosas de los andaluces. Poner a estos trabajadores como el perejil y compararlos con los árbitros de fútbol cuando pitan un penalti injusto al equipo de casa, forma parte de lo que ocurre en el escenario desde que el lunes nos desayunamos con este regalo de nuestro Ayuntamiento, que ahora piensa en un nuevo impuesto: el de ver escaparates, la única distracción gratuita que tenemos.
Dudo que con esta medida se compren o alquilen más plazas de garaje. Es más, en los días que llevamos de nueva zona azul me dicen que han bajado los índices de ocupación de los aparcamientos subterráneos de algunas zonas porque como hay tanta plaza libre los que vienen de los pueblos a hacer gestiones prefieren pagar 20 o 50 céntimos al aire libre que meterse en el subsuelo
Hay mucha cara en esto del ORA, y muchas caras del ORA. Todos los días un poquito.
Nuevas cuentas
Sé que el copago existe en otros países y que puntualmente sus ciudadanos cumplen con él. Es algo que sobra comentar porque es evidente que existe. Lo que ocurre es que quienes defienden el copago, la subida de tasas, el incremento de impuestos y el recorte presupuestario, la reforma laboral y todo lo que se cuece desde las altas esferas y apoyan su opinión en argumentos como el que eso ya existe en otros países y tan bien les va, olvidan que en esos países tan adelantados, los salarios no son precisamente los que hay en España. En esos países los casos de corrupción se solucionan con la dimisión y el juicio rápido a los aprovechados y no como aquí, dando largas y sacando pecho de la proeza de salir no culpable porque el tiempo ha jugado a favor de los culpables. “Mire usted, yo soy inocente porque ha prescrito el delito que cometí” o “No soy culpable aunque lo haya declarado ante mis abogados, porque se grabaron las conversaciones, se empuró al juez y yo seguiré siendo el mismo”. En esos países a los que se refieren los que apoyan sus argumentos en los demás no se construyen aeropuertos sin aviones, ni se hacen museos sin contenido, ni …
Yo lo que quiero es que me expliquen las cuentas, que me digan en qué puedo emplear mi salario una vez que me descuentan la retención, la hipoteca, la luz, el agua, el teléfono, el impuesto por la casa, por el coche… la tasa de basura… la de respirar… la matrícula… Además ha subido la gasolina, los seguros… A mi no me salen, necesito que alguien contrate un profesor de matemáticas para que me lo explique.
Las cuentas de cada cual
No sé quien estará a estas horas intentando marcarme la vida, pero seguro que en algún lugar, desde la Moncloa al domicilio de la Merkel, alguna de esas sombras que salen a veces soplándole al oído a los políticos lo que tienen que hacer o decir, tiene una calculadora en la mano: “Vamos a ver. Este tío tiene estos ingresos y estos gastos fijos: luz, agua, basura, alcantarillado, IBI, impuesto de circulación, comunidad… Ya le hemos quitado casi una cuarta parte de su sueldo en lo que llamamos retenciones, aparte la Seguridad Social. Tiene una hipoteca de tanto. Paga a plazos el coche que necesita para poder trabajar. Pasa la ITV y paga. Hemos permitido que le suban el precio de la gasolina, que así lo mismo coge menos el vehículo y no contamina. Le hemos puesto ‘parkímetros’ en donde trabaja para que cada dos horas ponga un recibito de esos de euro y pico….”.
Supongamos que se ganan 1.000 euros y te retienen el 10%. El sueldo se queda en 900. Pagas 50 euros de Comunidad: Te restan 850. Luz, otros 50 al mes: 800 en el bolsillo. Otros 50 de teléfono e internet: 750. Echas gasolina, lo menos posible, pero echas aunque pagues lo mismo que el mes pasado y hagas menos kilómetros: ¿60 euros? Con eso no tienes para nada, pero bueno… te quedan 690. Basura, IBI, agua, alcantarillado, impuesto de circulación: pongamos que debes guardar al menos 100 euros más al mes para ello, y seguro que uno se queda corto: 590. ¿Para comer? ¿Para limpieza? Qué menos que una compra semanal de 100 euros, por cuatro semanas, y sin extras, te quedan 190 euros. Paga el seguro del coche, el de la vivienda y el prestamillo de la tele o de la vídeo consola… Mira el bolsillo ¿Qué te queda? Con las monedillas tienes que elegir: ¿Me quedo en casa o me voy al centro y pago el ORA? Si me pongo malo sé que me atenderán, de momento. Menos mal que no tengo que ir a la Universidad a estudiar..,. pero, leñe, ¿y mis hijos?
Enterrado
Esa gran obra que iba a marcar el futuro de Almería al soterrar las vías del tren, se entierra y creo que definitivamente. Les aseguro que a mi me da igual que la estación esté donde está, en El Puche,o en Huércal de Almería. Tampoco tenemos el aeropuerto en la Puerta de Purchena, ni el Puerto en La Térmica, ni la Universidad en el casco histórico, ni Torrecárdenas en mi barrio. Hoy en día las afueras están ahí al lado con permiso, eso sí, de los servicios públicos de transporte urbano colectivo. Me preocupa más eso de la ORA porque da de lleno en la productividad y eso creo que es una de las cosas que se quiere potenciar con la reforma laboral. Me veo cada dos horas bajando a cambiar el coche de sitio porque no tengo otra alternativa ni dinero para comprar o alquilar una de esas plazas que hizo EMISA cuando a un político se le ocurrió que había que crear una empresa que hiciera plazas de aparcamiento aunque no las vendiera. Ahora debería comprar él todas las que sobran. Pero no, es mejor recaudar con la ORA que poner en la picota al edil de la idea.
Del soterramiento o de la desaparición de las vías del tren estoy oyendo hablar desde casi antes de tener uso de razón. Entonces la Avenida de Cabo de Gata se llamaba de Vivar Téllez y había dos institutos: el Marculino y el Femenino. Los niños rompieron varias veces la valla de la Estación para poder acceder más rápidamente a sus aulas. Cruzaban las vías y saltaban trenes de mineral. Del soterramiento he oído hablar en los últimos 30 años una barbaridad, y en los últimos 20, ni les digo.
Hace un rato he vuelto a oir hablar de él. No se va a hacer. Y especialmente lo siento porque hemos estado perdiendo el tiempo casi 30 años. Y muy especialmente lo siento porque si el Puerto de Almería quería tener un futuro, lo va a perder. Siempre he creído en la planificación y en las alternativas así que ahora maldigo el tiempo perdido, la falta de planes y el que nos quedemos sin alternativa alguna. Yo, de cuantos han hablado del soterramiento como algo magnífico,y siguen ahí, me iría. Me sigo apuntando a ir a los terrenos de la estación y levantar las vías. Me apunto a unir de una vez por todas a Almería,a echar cemento encima del hierro ferroviario, pero a no pasar otros 30 años hablando.
Soy andaluz ¿vale?
Ignoro a qué viene tanto insulto a lo andaluz. Siempre he creido en la democracia y que después de un proceso electoral realmente ganamos todos los ciudadanos. Quizás piense así porque cuando no había elecciones siempre ganaba el mismo y me temo que si de repente se suprimiera la cita con las urnas pasaría exactamente igual, que ganaría uno y el resto perderíamos. Ese es el espíritu con el que siempre he puesto mi voto en el camino y en tantos años gobernar ya han gobernado todos los que podían gobernarme: a unos los voté, a otros, no. Y sin embargo, siempre he aceptado mi rol de ciudadano y no recuerdo haber insultado a nadie. Por eso, ahora que desde determinados foros escritos, electrónicos y audiovisiuales nos llaman de todos a los andaluces, solo puedo decir una cosa: “Soy andaluz, ¿vale?”.
Reconozco que admiro a mucha gente. Gente que vive y gente que vivió para dejarnos pensamientos y reflexiones. Recuerdo algunas de esas recomendaciones que he llegado a hacer mías, recuerdo a sus autores. Unos eran andaluces, otros no. Creo que la grandeza de un pueblo está en el trabajo de su gente y que si hay sociedad es porque hay reproducción y si hay elecciones es porque hay democracia, y si hay insultos es porque todavía hay quien está acostumbrado a otras cosas o porque andan frustrados con su libertad y no creen en la de los demás.
No sé por qué la han tomado con Andalucía y los andaluces que, equivocados o no, hemos votado en libertad, como, afortunadamente, el resto de ciudadanos de esta España democrática. Soy andaluz ¿vale? y seguí la norma a la hora de votar, hasta reflexioné el día de antes y llegué a la conclusión de que si salían los que votaba trabajaría por mi tierra y si salían otros, también trabajaría con la misma dedicación. Leo y escucho demasiados insultos a lo andaluz. No es posible que nos tachen de analfabetos, incultos, corruptos, enfermos… Si tener un gobierno con unas características determinadas es de analfabetos, incultos, corruptos, enfermos… me temo que no es cosa solo de Andalucía, hace nada Cataluña tenía un tripartito de colores, pero no se insultaba a los catalanes por haberlo querido así.

