Pepe ‘El Tomillero’ desembarca en este año de gracia, olímpico, bisiesto y de crisis, dispuesto a aceptar el escenario del segundo encuentro semanal de enero siempre y cuando le prenda ese olor almeriense que hace más agradable el del café mañanero o el de esa hora hogareña de la charla tras el almuerzo y antes

