La Morenita fue la segunda imagen de la Virgen coronada en Andalucía
La ciudad se volcó en actos sociales, religiosos y festivos
Alfredo Ybarra
La Iglesia no ha dudado en ratificar la legitimidad del culto tributado a las imágenes de Cristo, de su Madre y de los santos y con frecuencia ha orientado a los fieles sobre el significado de este culto.
La veneración de las imágenes de Santa María Virgen frecuentemente se manifiesta adornando su cabeza con una corona real. Los Romanos Pontífices no sólo secundaron esta forma de piedad popular, sino que, además, personalmente o por medio de Obispos por ellos delegados, coronaron imágenes de la ya insignes por la veneración pública. Y, al generalizarse esta costumbre, se fue organizando el rito para la coronación de las imágenes de Santa María Virgen incorporado a la Liturgia Romana en el siglo XIX.
Corresponde al Obispo de la Diócesis, consultados los organismos diocesanos y locales pertinentes, juzgar sobre la oportunidad de coronar una imagen de la Santísima Virgen, teniendo en cuenta la devoción popular que suscita y el cultivo del genuino culto litúrgico y el apostolado cristiano.
Desde muy antiguo la comunidad cristiana ha confeado de mil modos la realeza de María y se ve plasmada en la iconografía del paleocristianismo: corona e insignias reales, corte de ángeles y santos, e incluso coronación por Jesucristo de Su Madre.
Igualmente, la liturgia canta a María Reina en múltiples antífonas (Salve Regina, Regina coeli, Ave Regina coelorum, en las Letanías lauretanas…); pero es singularmente significativo el sacramental de coronación canónica, que parte en Occidente sobre todo de finales del siglo XVI, en el marco de la Contrarreforma.
El rito de la coronación fue conformado en el siglo XVII para las imágenes que eran coronadas en nombre del Cabildo Vaticano. Santa María la Mayor de Roma y la Virgen de Oropa, en 1620, fueron las primeras imágenes coronadas canónicamente.
En el siglo XIX se extendió a toda la Iglesia, terminando por incorporarse al Pontifical Romano, para imágenes de gran devoción. De esa manera en España, la catalana Virgen de Montserrat fue la primera en recibir la coronación canónica en 1881, y, en Andalucía, fue la sevillana Virgen de los Reyes en 1904, con posterioridad, lo sería la Virgen de la Cabeza de Andújar, coronada la primitiva imagen en 1909 y en 1960 se rrecorona la actual. En 1913 fue coronada la Virgen de las Angustias, patrona de Granada y más tarde, en 1919, la almonteña Virgen del Rocío y, en 1929, la Virgen de la Antigua de la Catedral hispalense.
La Virgen de la Cabeza fué tenida por patrona de Andújar desde su aparición en el siglo XIII, sin embargo no es hasta el año 1909, cuando el papa San Pío X en Decreto de 9 de marzo, declara canónicamente el patronazgo oficial de Ntra. Sra. sobre la ciudad iliturgitana, juntamente con San Eufrasio. Este decreto llevó aparejado la coronación canónica de la Sagrada Imagen en solemne y apoteósico acto que tuvo lugar, tras ser bajada la sagrada imagen del Cabezo hasta Andújar el 20 de abril y después de la celebración de un triduo, el día 23 de abril del referido año. Antes, el domingo, día 18, se celebraba en los Jardines de Colón la fiesta del árbol. Al día siguiente lunes, día 19 tuvo lugar la bajada de la Virgen a Andújar.
Antes, hay que reseñar que en mayo de 1906, el director de “El Obrero Católico” tuvo la iniciativa de coronar a la Virgen de la Cabeza, idea que la Cofradía Matriz acogió con entusiasmo y, así, en marzo de 1908, el ilustrado sacerdote Francisco Bellido y Aragón, teniente Hermano Mayor, entrega en nombre de la Hermandad, a la junta de damas de la coronación, un importante donativo para la corona que posteriormente se realizaría para la Stma. Virgen de la Cabeza.
El día 7 de Abril de 1909, el alcalde de Andújar Ortiz Cosgaya recibía un telegrama del obispo de Jaén. Le comunicaba que habían finalizado las gestiones del proceso de la coronación canónica de la venerada imagen de la virgen de la Cabeza, en ese largo proceso tuvo mucho que ver el obispo de la diócesis. Además de ser relevante el hecho de esta concesión al ser la primera coronación que se celebro en toda la provincia de Jaén, y la segunda en Andalucía, por otra parte se verificaba la fuerte devoción de esta imagen no solo por los contornos provinciales sino nacionales. La coronación supuso también la concesión de una serie de largos títulos, en la misma bula de la coronación se le concedía a la Virgen de la Cabeza el título de patrona de la ciudad de Andújar.
Era 23 de abril de 1909; a las 8 de la mañana se verificó la solemne bendición de las coronas que tendrían que ceñir las sienes de la Reina de Sierra Morena, fue la comisión de señoras las encargadas de presentar las coronas en el presbiterio, el arzobispo de Granada verifico la bendición y tomo juramento al rector del santuario de la custodia de las mismas, al terminar la misa se organizó el traslado de la imagen al lugar de la coronación. Abría la marcha la guardia civil montada, las banderas de las distintas cofradías numerosos cofrades y devotos, la Cofradía de Andújar que portaba las coronas y la imagen sagrada en ricas andas de plata. La explanada de Colon fue el lugar elegido para celebrar el acto, se levantó un bello pabellón con varias tribunas laterales, fue un momento bello y emotivo, se acompañó de acordes musicales, estampido de cohetes y tracas, vivas aclamaciones, cánticos y gritos de jubilo de los millares de personas allí congregados. Presidía la ceremonia e impuso las coronas el Arzobispo de Granada Dr Mesguer y Costa, asistido por los Obispos de Almeria y Jaén, Casanova y Laguarda Fenollera, respectivamente. Nuestra Señora estaba vestida para la ocasión con un manto de tisú de plata bordado en oro fino, que aun se conserva y se puede admirar en el museo mariano del Real Santuario. Ostentaba la representación del rey Alfonso XIII el prócer de Andújar, Alfonso de Valenzuela Samaniego, grande de España, conde de Torrejón y Marqués del Puente de la Virgen, siendo alcalde Ortiz Cozgaya. La Real Cofradía de Andújar, presidida por su Hermano Mayor, Joaquín Mª Serrano, concurrió con banderas y música al grandioso y emocionante acto. Por la noche tuvo lugar una impresionante procesión por las calles de la ciudad con la venerada imagen de la Virgen de la Cabeza coronada con una fastuosa iluminación, el acto fue realmente emotivo. En Andújar siguieron los festejos y hubo una gran corrida de toros. El domingo de romeria y lunes fueron igualmente dias de fiesta y se hizo entrega de los premios del concurso de escaparates y los concedidos A la Virtud, al Trabajo, a la Previsión y a la Orfandad, este acto educador y caritativo estuvo presidido por los Prelados asistentes a la Coronación e ilustres personalidades.
Durante toda la semana por las noches hubo conciertos musicales en buena parte ofrecidas por el Orfeón “El Eco de Andújar” , exhibiciones cinematográficas y en los teatros y circos actuación de notables Compañías. Andújar lucía artísticas y variadas iluminaciones. En los días del triduo, se repartieron abundantes “Limosnas de pan”.
El “Batallón Infantil” en las Vistillas y Paseo de Colón realizó diversas evoluciones militares. Estas celebraciones se significaron mucho en la propia ciudad de Andújar. Hay que considerar qué medios de transporte, y más colectivo había en aquella época. Por lo que el Santuario seguía siendo un lugar de difícil acceso, así que no nos debe de extrañar que para esta ocasión como otras veces, la ciudad fuera púlpito y metáfora del Santuario serrano.
Desgraciadamente, al estallar la guerra civil, la corona de 1909 estaba depositada en la caja fuerte de una entidad bancaria, donde fue requisada para ser llevada con diferentes joyas a Valencia, desconociéndose la suerte que posteriormente pudo correr.
Cien años han corrido ya desde aquellas fechas, y mucha historia y mucha devoción en torno a la Morenita.Por tal motivo se celebra en Andújar el centenario de la coronación así como el cincuentenario del patronazgo sobre la diócesis de Jaén. El Vaticano a proclamado un Año Jubilar, con indulgencias plenarias incluidas en el mismo; año que se abre el viernes 24 de abril con una solemne Misa Pontifical presidida por el nuncio de su Santidad en España y que concluirá en abril de 2010