Es tremendo lo periodista que me he vuelto
desde que estoy en Bangladesh. Con tanto hacer entrevistas cuando estoy en las
sucursales de Grameen en las aldeas, se me ha quedado la costumbre de hacer
preguntas y… ¡esto es un “no parar”!. Y si a eso le añadimos la cámara “casi
profesional” con su objetivo óptico de los que se estiran y encogen, no me
falta ya nada más que la grabadora. De hecho, una pareja de internos
surcoreanos, que se fueron hace tiempo (ahora mismo soy la única interna
extranjera en el Grameen), me dijeron que pensaban que era periodista porque
siempre me veían haciendo fotos a través de la ventana. Eso es porque el
departamento internacional está en la 8ª planta y tiene unos enormes ventanales
por lo que me gusta aprovechar la oportunidad única de fotografiar a la gente sin que lo sepa, captando su
comportamiento habitual.
Pues, como iba diciendo, me he habituado a hacer la misma
pregunta a todo el mundo, para darle
cierto valor estadístico. “Tras el éxito” de “Cuál es el problema de
Bangladesh”, últimamente me he decantado por “Qué sabes de España”, ya que, al
igual que ocurría con la otra pregunta, las respuestas que se obtienen son de
los más curiosas y variopintas, dependiendo del nivel cultural, o del sentido común,
de la persona en cuestión. Pero, al igual que con la otra pregunta, no se me
ocurrió hacerla hasta que alguna persona voluntariamente, sin que yo le
preguntara, me hiciera una lista de las cosas que conoce de España. Para que se
os haga ligero y más entretenido voy a enumerar las respuestas más
representativas:
·
“Olive oil, Queen Sofía, Real Madrid”. Yo estuve unos días viviendo en
una sucursal en un lugar llamado Feni y los directores de área y zona vinieron
a conocerme, como hacen siempre que hay una visita. (Aclaración: un Área es
algo así como una comarca, por lo que un “Areal Office” controla un conjunto de
sucursales, mientras que una Zona se encarga de un conjunto de Áreas). El que
me contestó aquello es el “Areal Manager” (a mi izquierda en la foto, con
chaqueta y gafas) pero lo cierto es que de los demás ninguno pudo decirme nada
más, y todos son personas con estudios universitarios y que han viajado algo.
Es decir, que nunca han oído hablar de flamenco ni de toros (no seré yo quien
les venda el toreo…).

·
“España, España…, en Europa, ¿verdad?“. Esa fue la respuesta de un chico
que trabaja en el hotel en el que viví durante la primera semana, el cual
seguramente no tiene demasiados estudios, y, como el 90% de los bengalíes,
seguramente no haya salido de Bangladesh nunca, así que es normal. De hecho no
es el único que me ha comentado eso. Aquella respuesta fue muy graciosa, sobre
todo después de que acabara de decirme: “Eres de Australia, ¿no?”, en ese
momento lamenté no saber cómo se dice “antípoda” en inglés… Lo más curioso es
que algunas personas más me han preguntado si soy australiana, será que lo
parezco…
·
“¡La liga de fútbol!, ¡me encanta!”, esa es la respuesta más frecuente,
especialmente entre el personal masculino. En lo que a deporte se refiere los
bangladeshíes en general son fanáticos de: 1º, el críquet, que creo que es la
única liga internacional en la que participa Bangladesh y no les va demasiado
mal y 2º, la liga española de fútbol.
·
“Ohhhh, es un país con mucha historia, muy
rico en arte, literatura…”,
pero eso son sólo las respuestas de los más eruditos, entre los que destacan mi
coordinador en Grameen (Shamim) y un amigo que he hecho en el PNUD (Programa de
Naciones Unidas para el Desarrollo), ambos jóvenes y con estudios universitarios
(aunque no más que muchos de los que sólo me pudieron hablar de fútbol). Estos
dos conocen desde la Alhambra hasta Lorca, pasando por Almodóvar, Buñuel, los
toros y, por supuesto, el flamenco. Shamim incluso admira, al igual que yo, a
Javier Bardem, pero es que Shamim no es normal…es demasiado, lleva 1 año en el
departamento internacional (antes era director de sucursal) y eso le ha
permitido conocer a personas de todas partes, pero es que además es “culto por
afición”, no sé como saca tiempo para tanto… (véase foto de él con su mujer y
la graciosísima Othoi jugando con mis gafas).

·
“Nada en particular, es un país
desarrollado, más desarrollado que Bangladesh”. Esta es una respuesta muy frecuente, entre
jóvenes y mayores, con estudios y sin ellos, muchas veces después de pensar un
poco me dicen: “ah! y ¡¡Real Madrid y el Barcelona!!”, otras veces me dicen:
“también conozco a vuestra reina, que ha venido varias veces” o “tenéis un Rey,
¿verdad?”
·
“Vuestro idioma es “español”, ¿no?, ¿es una lengua latina?”, no
os riáis tanto, a ver cuántos de vosotros sabéis algo del alfabeto sánscrito o
de que el Bangla es un idioma indo-iraní, ¿eh?.
Con respecto al aceite de oliva, es importante hacer una
aclaración. En primer lugar, todo el mundo lo conoce y todo el aceite que hay
en las tiendas viene de España. Aprovecho para comentar que, además del aceite,
hay otros productos importados de España en el supermercado, nunca habría
adivinado cuáles…: ¡Nocilla! y ¡flan!. Pero ahora viene lo mejor, es posible
que cuando busques el aceite de oliva en el supermercado no lo encuentres o que
en las tiendas de alimentación no haya… no pienses que no tienen, prueba a
mirar en el pasillo de los productos de higiene personal, ahí, entre geles y
champúes, hay cuatro o cinco marcas diferentes de aceites españoles. Os
preguntaréis por qué, muy fácil, para ellos el aceite no es un producto de
alimentación, sino un fabuloso, aunque un poco caro, ungüento para hidratar la
piel en invierno. Así es que las caras que me ponen cuando les digo que
nosotros lo usamos para cocinar son buenísimas, entonces TODOS me dicen: “ah,
pero el vuestro es que será otro tipo de aceite” y digo: “no, no, es el mismo,
el que hay en el súper es virgen extra, que es el bueno, es el que usamos
nosotros tanto crudo como para freír”, de nuevo el gesto se les tuerce, no se
lo acaban de creer… El director de la sucursal de Feni en la que estuve (el
primero empezando por la derecha en la primera foto), después de mucho
insistirle, se animó a probar pan con aceite de una mini botellita que yo
tenía, creo que pensando que como era aceite que yo había traído de España
sería diferente, ojalá (/inchahla/) hubiera hecho una foto de la cara que puso
en aquel momento… Pobre hombre, qué mal rato pasó, ¡imagina que te hacen probar
“Body milk” diciéndote que es la leche que ellos normalmente toman!.
Cuando entrevisto a personal de las sucursales o a prestatarias
suelo terminar preguntando (por pura curiosidad) “cuál es, en pocas palabras,
tu imagen de “Occidente en general”", para no complicarlo mucho, ya que suelen
tener una idea muy abstracta del resto del mundo, entendiéndose por resto del
mundo todo lo que no es puramente Asia. Varios me han dicho: “buena, son países
con una cultura muy diferente a la nuestra, y están más desarrollados”, de
nuevo dicen, “están más desarrollados que Bangladesh”, algunos especifican:
“ingreso alto, esperanza de vida más alta…”. Un director de centro (un centro
es un conjunto de grupos de prestatarias) añadió “sois más trabajadores, por
eso estáis más desarrollados, aquí la gente es muy vaga” (me gustaría que viera
alguna administración pública que otra…). Varios destacan “cultura más libre,
abierta…”, pero una chica, universitaria, que está en formación para ser
directora de centro se atrevió a concretar más: “la cultura no me gusta, no se
respeta a la familia, se pasa de ella, los jóvenes se “mezclan” unos con otros,
se besan en público…”. Un chico que está estudiando Administración de Empresas
con un préstamo del Grameen (“education loan”) después de comentarme varias
cosas acerca de la economía, la producción y el precio del oro (creo que
trataba de impresionarme), me dijo: “pero están siempre con conflictos,
luchando unos con otros…”. Hay que aclarar que en la extraña amalgama que para
ellos significa “occidente”, Estados Unidos es el centro, Reino Unido le sigue
de cerca (que para eso estuvieron dos siglos expoliándoles) lo demás es una
especie de maraña poco clara, en la que también entra, como mínimo, Oriente
Medio. Incluso, un hombre en una aldea me dijo: “¡Ah España!, ¡yo vivo en
Sudáfrica!, ¿lo conoces?” y le digo: “no, no, ¡si eso está muy lejos!” y dice
casi enfadado “No, no, España está al lado de Marruecos que está en África, que
es donde está Sudáfrica, ¡¡está muy cerca!!.
Así es que…de todo hay en la villa del Señor, Alá, Budha,
Krishna y todos los demás, yo, como buena periodista aficionada, no me
sorprendo, ni contesto, aunque aún no he conseguido que mi cara no exprese la
primera reacción al oír ciertas cosas.
Y ahora, para provocar un rompimiento de esquemas en vuestra
mente y que se os quite la sonrisa de “soberbia occidental” que ahora mismo se
dibuja en vuestras caras (no pasa nada, nos ocurre a todos), os comento que
tanto en la agencia de viajes donde compré el billete como en el centro de
vacunación del hospital en Granada, ambas licenciadas (y quien sabe si con
máster o doctorado) que me atendieron me preguntaron: “¿Bangladesh?, ¿eso a qué
país pertenece?”, pues… es un país desde que se independizaron de Pakistán en
1971, es decir, antes de que Franco muriera, espero que en Bangladesh no lleven
tantos años de retraso con nosotros como nosotros con ellos…(eso último no lo
dije, sólo lo pensé). Pero estamos hablando de 142 millones de personas (unos
100 más que en España), de un idioma que también se habla en la Bengala
Occidental (India), de donde provienen otros dos premios noveles más (Tagore y
Amartya Sen), ¡ah!, ¡y tienen la playa más larga del mundo!, por lo menos
debería sonarnos un poco… Pero para consolarnos todos pensemos que la culpa es
de la prensa, pues, no entiendo que hayáis podido ver en el telediario lo del
incendio de ayer en Dhaka (que no ha sido para tanto), pero que no se haya
hablado de que Yunus haya accedido a presentarse a las elecciones y esté
creando un partido y que, algo único en la historia de la Democracia
(corregidme si me equivoco), haya publicado una carta abierta al pueblo
pidiendo sugerencias y consejos para mejorar este país poniendo su teléfono,
mail y dirección postal para que todos los bangladeshíes del mundo le contesten
(aún estáis a tiempo de leerlo:
http://www.thedailystar.net/2007/02/12/d7021201085.htm). Pero es que entre los
20 minutos que necesita el fútbol, los 15 que necesitamos para ver a los
políticos insultándose, y los 10 minutos que se reparten entre guerras y
sucesos, no queda mucho para otras noticias…, qué le vamos a hacer.
Con cariño, desde un país muy, muy lejano
Aurobangla
Donde los carros de la
y voy saludando con la mano,
Lo que quería contar es cómo es la

