Cuando el ciudadano se siente estafado por un comercio, o un producto, acude a la hoja de reclamaciones o a consumidores, pero ¿qué debe hacer este ciudadano cuando se siente estafado por los políticos que dirigen su pueblo? ¿Solo tenemos la opción de esperar a nuevas elecciones para plasmar nuestra protesta en un voto?
Si es así, si esa es la única alternativa, no me extraña que cada vez mas gente se sienta desilusionada con la política, impotente antes las decisiones y acciones de los políticos, que persona en su sano juicio daría a otra voluntariamente la capacidad ilimitada de actuar a su libre albedrío durante 4 años.
Y ¿porque no se puede considerar una promesa política un contrato vinculante y ante su incumplimiento finalizar la relación?, ante cualquier otra circunstancia de la vida se actúa así, que hace tan especial a un político que te vende un producto con una serie de mejoras y luego te da como resultado final un producto diferente, defectuoso y desfasado.
Considero que un político es un trabajador que contratamos y pagamos entre todos, para contratarlo pasa una prueba de selección en la cual nos presenta una serie de puntos a estudiar: su carácter, que sabe hacer, como Él o su partido van a poder atender a una serie de peticiones, una serie de proyectos o trabajos que realizaran durante su estadía en el puesto. Nosotros estudiamos todo el conjunto y damos nuestro voto a aquel que gana el concurso del cargo. Pero ¿qué ocurre cuando no cumple con lo presentando como candidato al puesto? ¿Por qué no podemos rescindir el contrato con ellos?
Realmente ante el político la ciudadanía esta mal defendida, porque aunque nosotros somos quienes elegimos un candidato por mayoría, una vez concedido el cargo, estamos en completa indefensión ante las peripecias que esta persona pueda hacer, lastima que no existan auditorias anuales para estos cargos que les impida incumplir con lo establecido para con nosotros.
En fin, esto es simplemente el pensamiento de una Iliturgitana que se encuentra indefensa ante las barrabasadas realizadas por un Alcalde y su sequito en Andújar, abra que esperar a 2011 para ver si realmente castigaremos a dicho personaje retirándole nuestra confianza o somos capaces de mantenerlo en el cargo escudándonos en ideologías políticas sin importarnos que pase realmente con nuestro vecinos, nuestros hijos, en definitiva, con nuestro pueblo y sus ciudadanos.

