Vicente apagó las luces de su casa, un segundo piso en el barrio granadino de los Alminares.Salió de casa y cerró la puerta mientras yo le esperaba en el zaguán.“Llama al ascensor”.Le obedecí.Llegó el ascensor, Vicente abrió la puerta y entró.Bajamos.En el portal, me cogió con su brazo derecho por mi brazo izquierdo.“Tu aquí”.“Tira”, me

