No sé qué entenderá la Junta de Andalucía por transparencia. Pero desde luego, esto no lo es. Disculpas por entrar en materia así, de golpe. Pero me hierve la sangre que se le pongan trabas a una información que es pública.
Como hace anualmente el presidente de la Junta de Andalucía, el lunes dispersó a sus miembros del Ejecutivo por las provincias para dar a conocer las cuentas del Gobierno para el año que viene. Es algo de escaparate que, sin embargo, cumple una función básica, la transparencia de los gobiernos democráticos para con sus ciudadanos. Lo de dar a conocer en este caso fue solo un decir. Al contrario de lo que ocurre con las cuentas del Estado, la Junta no desglosa sus cifras por partidas, por consejerías y por proyectos, sino por programas, convirtiendo una simple y fácil consulta en un verdadero camino de escollos por el que ni el más avezado experto consigue encontrar datos concretos sobre proyectos concretos. Por ejemplo: ¿cuánto va a destinar la Junta a la variante de Roquetas? La partida no aparecerá desglosada sino diluida en una macropartida de algo parecido a ‘proyectos de carreteras de interés autonómico’. Pues no le valía a la Junta con el hecho de tener unas cuentas más que borrosas y difíciles de consultar, a las que un ciudadano medio no tiene la más mínima capacidad de acceso y consulta con unos conocimientos medios, que tuvo que poner más trabas.
Los primeros en encontrarnos con ellas fuimos los periodistas. Pero claro está, nosotros somos intermediarios, somos quienes vamos por ustedes a las ruedas de prensa, los que nos leemos a fondo los presupuestos para después contárselos a ustedes lo mejor que podemos y sabemos. Para que usted pueda estar informado sin tener que estudiarse los miles de folios del presupuesto. Pues bien, si la pretensión de los allí asistentes era conocer cómo van a ser las cuentas andaluzas para Almería, se dieron de bruces con la realidad. Ni un solo dato ofreció el ‘consejero de Almería’ -como les gusta llamarlo a los socialistas-, Manuel Recio, sobre las cuentas para esta provincia. ¿Cuánto de los impuestos de los almerienses se invertirá en servicios sanitarios? ¿Cuántos euros de nuestro IVA, de nuestro IRPF y de otros tantos ‘pagas’ de los ciudadanos almerienses irán a pagar becas y salarios de educación? ¿Qué obras va a hacer la Junta el año que viene en esta provincia?
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Silencio. Y es cuando yo me pregunto ¿Por qué? ¿Por qué, señor Griñán, señor Recio, señores gobernantes, no tienen los almerienses derecho, tal y como se desprende de su actuación, a saber qué van a hacer, pormenorizadamente, ustedes con los dineros de todos los andaluces? ¿Por qué lo ‘ocultan’ en esa maraña de macropartidas sin concretar? ¿Por qué se enorgullecen de un presupuesto expansivo, que crece un 1%, que invierte más en educación o en salud, cuando no podemos ver las partidas a las que ustedes destinan cada céntimo que nosotros pagamos obligados por la Ley y que abonamos orgullosos de contribuir?
Hubo quien le preguntó directamente al consejero Recio durante la rueda de prensa. Su respuesta fue de todo menos aclaratoria. “Cuando hay entornos turbulentos, la gestión que se hace se suele calificar de geometría variable”. Olé ahí (valga la expresión, de sonoridad sevillana). ¿Entonces el Gobierno Central, por estar en crisis, no va a poner partidas para el AVE, debido a la geometría variable? Llevamos 4 años de turbulencias, y ningún gobierno se ha guardado en el bolsillo las partidas por su supuesta “geometría variable”. Todos las hacen públicas, se cumplan o no se cumplan. Todos… Bueno, todos menos este, que ahora ha sentado precedente.
No contento con ello, yo mismo le pregunté hasta en dos ocasiones al consejero, vía twitter, por qué razón no ofrecían esta información. El prolífico ‘twittero’ – @reciomanolo tiene una media de 10 tweets al día- no contestó. Aún espero una respuesta. No para mí, que también, sino para los lectores de Ideal. Ciudadanos que pagan sus impuestos y que tienen derecho a saber, pormenorizadamente, a qué se destina cada céntimo de la contribución que abonan con esfuerzo.

