<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?>
<rss version="2.0"
	xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/"
	xmlns:wfw="http://wellformedweb.org/CommentAPI/"
	xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/"
	xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom"
	xmlns:sy="http://purl.org/rss/1.0/modules/syndication/"
	xmlns:slash="http://purl.org/rss/1.0/modules/slash/"
	>

<channel>
	<title>CHÉRIGAN DE ATÚNDesalicatar la mente | CHÉRIGAN DE ATÚN - Blogs ideal.es</title>
	<atom:link href="http://blogs.ideal.es/cherigandeatun/2012/06/04/desalicatar-la-mente/feed/" rel="self" type="application/rss+xml" />
	<link>http://blogs.ideal.es/cherigandeatun</link>
	<description>Comentarios de la actualidad almeriense en tamaño de montadito, por Miguel Cárceles</description>
	<lastBuildDate>Tue, 04 Jun 2013 11:03:01 +0000</lastBuildDate>
	<language>en</language>
	<generator>http://wordpress.org/?v=3.3.2</generator>
		<item>
		<title>Desalicatar la mente</title>
		<link>http://blogs.ideal.es/cherigandeatun/2012/06/04/desalicatar-la-mente/</link>
		<comments>http://blogs.ideal.es/cherigandeatun/2012/06/04/desalicatar-la-mente/#comments</comments>
		<pubDate>Mon, 04 Jun 2012 10:59:39 +0000</pubDate>
		<dc:creator>M. Carceles</dc:creator>
		                		<category><![CDATA[Cosas de Almería]]></category>
		<category><![CDATA[Economía]]></category>
		<category><![CDATA[Sociedad]]></category>
		<post_tag><![CDATA[almería]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[andalucía]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[cabo de gata]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[crisis]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[economia]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[infraestructuras]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[partidos]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[playa]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[política]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[turismo]]></post_tag>

		<guid isPermaLink="false">http://blogs.ideal.es/cherigandeatun/?p=165</guid>
		<description><![CDATA[Que Almería llega tarde a todo no deja de ser una obviedad que, por obvia, no se convierte en mentira. Llegó tarde al desarrollo industrial, llegó tarde al ferrocarril, llegó tarde a las autovías… y llegó tarde al desarrollo turístico. El Torremolinos de bikinis en los sesenta llegó a Almería una década después. Curiosamente, esa]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<div id="attachment_166" class="wp-caption aligncenter" style="width: 310px"><a href="http://blogs.ideal.es/cherigandeatun/files/2012/06/javier-martín.jpg"><img class="size-medium wp-image-166" title="DOCU_IDEAL JAVIER MARTIN" src="http://blogs.ideal.es/cherigandeatun/files/2012/06/javier-martín-300x200.jpg" alt="" width="300" height="200" /></a><p class="wp-caption-text">Cabo de Gata / Javier Marín</p></div>
<p><strong>Que Almería llega tarde a todo no deja de ser una obviedad</strong> que, por obvia, no se convierte en mentira. Llegó tarde al desarrollo industrial, llegó tarde al ferrocarril, llegó tarde a las autovías… y llegó tarde al desarrollo turístico. El Torremolinos de bikinis en los sesenta llegó a Almería una década después.</p>
<p>Curiosamente, esa lentitud ha dotado a Almería de unas condiciones físicas de partida que, al margen del sesudo y constante pesimismo del almeriense, se ha convertido en ‘joker’ para su baraja. En un comodín que permite tomar posiciones de partida cuando el resto tiene ya la mano de cartas cerrada y sin apenas posibilidades de combinación.</p>
<p>Veamos. <strong>Mientras el mediterráneo español está prácticamente alicatado, Almería tiene un tramito, no muy grande ni exento de riesgos, que, sea por lo que sea, sigue teniendo arena, y rocas, y montañas sin cimentar. El Cabo de Gata.</strong> No nos engañemos, es marca de la casa. Y como cualquier marca, es precisamente eso lo que hay que potenciar. Quienes hemos vivido alguna vez fuera de la provincia hemos sacado pecho de algunos mantras para convencer a los ajenos de las bondades de la tierra. Los que hemos tenido más a mano, entre ellos la excelente calidad de vida, el sol, el buen clima, las tapas… y la diversidad paisajística, ajena por tramos a las urbanizaciones de piscina y paseo marítimo y a las ‘ciudades de vacaciones’ con casino y discoteca ochentera.</p>
<p><strong>“En Almería puedes ir de una playa virgen a la nieve en menos de una hora. Y sin salir de la provincia”</strong>, les he dicho, vez tras vez, a los ‘forasteros’ que se han prestado a escuchar sin apagar el audífono, pese a mi insistencia. Y, dejando al margen las dificultades de acceso, aunque coger un vuelo hasta Almería les haya costado prácticamente lo mismo que uno a Moscú, pese a las horas de coche… No han sido pocos los casos en los que, bien por callarme la boca o por conocer eso de lo que tanto he hablado –o por ambas cosas–, han terminado acercándose hasta aquí.</p>
<p>No ha habido cosa que más les haya sorprendido a los foráneos que el paisaje natural de Almería. El desierto de Tabernas y la inspiración de su filmografía, las altísimas montañas nevadas hasta finales de primavera, los campos de pitas entre Retamar y Las Salinas, las calas… No podemos olvidarnos, tenemos una joya a la vuelta de la esquina. <strong>La falta de una Sagrada Familia almeriense, de una Giralda, de un Palacio Real o de una Mezquita a la cordobesa pero en Almería, la suple con creces nuestro entorno. Entre los paisajes, uno es el de la paz que arroja el sol cayendo como el plomo por campos de matorral con el mar de fondo.</strong></p>
<p>¿No sabemos verlo? Pues no, o al menos así lo parece… ¿Cómo se explica si no que haya aún algún representante político que con cortedad de miras se otorgue la posibilidad de decir, abiertamente, sin tapujos, que en Almería tendría que haber un ‘Algarrobico’ cada 500 metros? Veamos. Imagínense ustedes en Torremolinos. ¿Qué diferencia tiene de Benidorm? ¿Y de la ‘urba’ de Roquetas? ¿Y de Salou? Y ahora, ¿qué le diferencia de San José? ¿Y de Las Negras? Hagan ustedes su encuesta. <strong>¿Qué viene buscando el turista que se deja medio sueldo en un vuelo a Almería? ¿Lo mismo que puede encontrar en cualquier punto de la costa española, europea o incluso del resto del Mediterráneo? ¿Playas de cemento?</strong></p>
<p>Los insostenibles modos de vida humana que han terminado por imponerse como los cánones de la modernidad en el resto de la costa mediterránea siguen presionando. Piscinas, torres de pisos, densidad urbana frente a la tradicional y atractiva vida mediterránea de núcleos medios de vida sosegada. <strong>En esa lentitud almeriense, cuando el resto de la costa está ya alicatada, aún tenemos un reducto diferencial, algo que vender como oro: que seguimos siendo paisajísticamente vírgenes.</strong></p>
<p>¿Cómo es posible entonces que, con la que está cayendo, con 20.000 pisos sin vender solo en Almería, y aún sabiendo que tenemos algo que nadie tiene y que nos convierte en lo raro, lo diferente, lo atractivo, nos empeñamos en alicatar la costa y llenarla de ‘algarrobicos’ y de torres de pisos con piscina? No sé ustedes, pero <strong>a mí aún no me han recomendado un destino turístico por la belleza de sus torres de apartamentos o por sus maravillosos dúplex pareados.</strong> ¿No nos saldría más rentable desalicatar la mente a quienes siguen empecinados en esta torpeza?</p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://blogs.ideal.es/cherigandeatun/2012/06/04/desalicatar-la-mente/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
	<post_id>165</post_id><comment_status>open</comment_status>	</item>
	</channel>
</rss>
