Ni los escraches, ni las movilizaciones, ni las manifestaciones, ni la extendida sensación preocupación en amplios sectores sociales… Al final va a ser la pura competitividad. Estaba ayer en un bar, sin compañía, leyendo el periódico en una terraza que bien podría ser declarada patrimonio gastronómico de la humanidad. Echaba un vistazo a las últimas

