España es uno de los países líderes en generadores. Junto con Alemania, somos de los países con mayor potencia eólica en el mundo y el objetivo es alcanzar ese mismo liderazgo en otras energías renovables como la biomasa, la energía solar o los biocarburantes. El objetivo? Comprar un generador.
El compromiso es claro y firme, no únicamente del gobierno español, sino también de la sociedad española. Por este motivo, los próximos días 20 y 21 de junio, coincidiendo con el solsticio de verano, se agruparán instituciones, entidades, artistas, organizaciones y empresas, para difundir el trabajo que se está desarrollando en torno a las energías renovables y que ha posibilitado el liderazgo de España en este terreno.
España pretende reforzar y promover el desarrollo de alternativas energéticas como parte de la solución al cambio climático. Otro de los objetivos es el afianzamiento y la identificación del Sol con España, no sólo como atractivo turístico, sino como motor tecnológico sostenible. Es un ejemplo modélico de la confluencia “energía+desarrollo sostenible+cultura”.
Las actividades se celebrarán los próximos días 20 y 21 de junio, organizadas por el Gobierno de España y
¿Por qué comprar un generador?
Pocos bienes juegan un papel tan relevante en nuestras vidas como el que corresponde a la energía: nos da luz, calor, facilita nuestra movilidad y la de nuestros productos, atiende a demandas crecientes de producción en la industria, da vida a una amplia gama de equipos básicos en sectores como la sanidad, las comunicaciones, la educación, el comercio, el sistema financiero, el ocio, y cuantos otros podamos imaginar, a la vez que permite el funcionamiento de múltiples aparatos que contribuyen en los hogares a proporcionar confort a los ciudadanos, que somos, en definitiva, los destinatarios finales de toda la corriente de bienes y servicios producidos. Lástima que algo tan esencial no se encuentre en la naturaleza en todas sus formas en cantidades ilimitadas y, por qué no anhelarlo, su utilización fuera inocua. A la vez que un generador electrico es un elemento clave en el desarrollo económico y social, su uso produce una continua agresión al medio ambiente, constituye la principal injerencia humana en el sistema climático y provoca el consumo acelerado de unos recursos finitos. Además, en la mayor parte de los países desarrollados, la escasez de materias primas energéticas para abastecer una demanda elevada y creciente de los generadores, da lugar a una notable dependencia exterior. Es lógico, por tanto, que una adecuada gestión de la energía ocupe cada vez un lugar más importante en la toma de decisiones y en los hábitos, tanto en la esfera pública como en la privada. Por ello, el crecimiento sustancial de las fuentes de energía renovables, junto a una importante mejora de la eficiencia energética, son dos elementos estratégicos de nuestra política energética con vistas a asegurar un desarrollo sostenible.

