El espejo de la realidad es, siempre, cruel. No te da respiro, no te permite ver la ilusión y te devuelve, impertérrito, en fragmentos, los deseos, las quimeras. El ego es ciego y nos creemos todo lo que el ventilador de los halagos nos arroja a la cara, sin darnos cuenta que cada mañana el
Archivado en julio, 2008
el espejo, la realidad
El espejo de la realidad es, siempre, cruel. No te da respiro, no te permite ver la ilusión y te devuelve, impertérrito, en fragmentos, los deseos, las quimeras. El ego es ciego y nos creemos todo lo que el ventilador de los halagos nos arroja a la cara, sin darnos cuenta que cada mañana el
¡Prohibido prohibir!
Este grito libertario acuñado en las manifestaciones del mayo francés, en el año 68, es mi frase lapidaria. Nunca me ha gustado que me prohíban, yo he utilizado poco la prohibición en mi vida, siempre he sido partidario de que el individuo tiene que decidir su futuro, debe acometer las acciones que la vida le
siempre un vaso
Sobre las barras de los bares, en las mesas de los restaurantes, se cierran grandes negocios, se planifican estrategias, se conspira para derribar estructuras o se habla de cosas intrascendentes. No sé si el alcohol es el inspirador de todas estas conversaciones o simplemente una mera comparsa, ahora bien, está siempre presente. No hay acto
los años
“la vida no es un problema que hay que resolver, es un misterio que hay que vivir” (anónimo) ¡Cómo aterroriza a la gente cumplir años! A los niños, sin embargo, les gusta cumplirlos, tal vez por lo que conlleva de fiesta, de regalos, amigos. En estas etapas juveniles no pesan los años, más tarde son
¿los afeites o la tranquilidad?
Hay personas que se pasan la vida pensando cómo alcanzar la fama, el reconocimiento de los demás, el dinero… sin darse cuenta que el vil metal no la proporciona, “pero ayuda a conseguirla” dice el refrán; el beneplácito de la gente es efímero y pasajero mientras que la dicha es vivir el día a día
sequía
La sequía abrasa con secas bocanadas estas tierras arrebatadas, el agua es una exquisitez que en los día de abundancia no sabemos valorar, el cielo se empeña en retenerla en sus lagares y aquí en la tierra, los hombres, los animales y las plantas comenzamos a sentir que los días venideros van a ser secos
el amor
Hoy es un día borrascoso. No porque el cielo esté vaciando sus depósitos de agua a locas, desaforadamente, falta hacía que lloviera, la tierra está requemada, ni porque los besos despiadados de Helios estén agobiando la tierra, sino porque mi alma está tan atormentada, tan desolada y falta de cariño que bien podría decir que
ser padre
Me ha gustado viajar, me sigue agradando lanzarme a la carretera, gozar con las amanecidas quemadas, deleitar la vista con los atardeceres morados de Agosto, ya con más calma, con ese regusto que te dan los años que lo caramelizan todo, pues mi hijo Pablo, creo que ha heredado esta misma pasión. Bajo el entoldado
una pregunta impertinente
El firmamento está, esta mañana, desteñido, ha perdido la prestancia que otras amanecidas tiene y anda cabizbajo y vestido como un menesteroso. Yo también me he levantado con el alma en un puño, la noche ha sido larga, andrajosa y el buitre carroñero del insomnio me ha perseguido con la insistencia brutal del celoso enamorado.

