El espejo de la realidad es, siempre, cruel. No te da respiro, no te permite ver la ilusión y te devuelve, impertérrito, en fragmentos, los deseos, las quimeras. El ego es ciego y nos creemos todo lo que el ventilador de los halagos nos arroja a la cara, sin darnos cuenta que cada mañana el
Archivado a julio 31, 2008
el espejo, la realidad
El espejo de la realidad es, siempre, cruel. No te da respiro, no te permite ver la ilusión y te devuelve, impertérrito, en fragmentos, los deseos, las quimeras. El ego es ciego y nos creemos todo lo que el ventilador de los halagos nos arroja a la cara, sin darnos cuenta que cada mañana el

