“Salobreña, monte sin leña, mar sin pescao y chiquillos mal criados” Este estribillo iba de boca en boca por mi pueblo cuando yo era un mocoso, rechoncho y repipi, para mofarnos de este pueblo marinero que duerme recostado sobre una peña gigantesca mirando al mar. Rivalidades incomprensibles e incultas de pueblerinos que el tiempo ha
Archivado en octubre, 2008
el muro cayó, el capitalismo también
Cuando cayó el muro de Berlín leí sesudas editoriales sobre la muerte de un modelo, visioné acalorados debates sobre el fracaso del comunismo, escuché a tertulianos arremeter contra la inoperancia y la maldad de la propiedad social de los medios de producción. ¡El mercado tiene que ser libre!, ¡debe caminar a sus anchas!, ¡el estado
molvízar
Rigoletto, ya que no vas, yo te lo traigo. ¿Por qué no has relatado nunca un viaje a tu pueblo? Sencillamente porque a mi pueblo yo no voy de excursión, ni de visita, voy a mi casa, a mi tierra, a mis raíces, o tal vez porque uno nunca quiere mostrar sus interioridades, se las
Ítrabo
Si hay un pueblo donde el silencio se hace cuerpo recio y adusto, donde la tranquilidad te envuelve y te sientes en el paraíso, ese es Ítrabo. Sentado sobre las laderas de la sierra, sus calles retorcidas y en pendientes prolongadas, herencia primorosa de tiempos morunos, miran ufanas al cielo mientras sus moradores se afanan
granada
va por ti bomarzo, amigo. Granada es mi debilidad, es la luz de mis días, el silencio de mis noches, el aire que respiro, la soledad que me envuelve, el aliento de mis quimeras, el arca que conserva mis saberes y sabores. Sin oler el perfumen de sus cármenes el aliento se me quiebra; sin
carta abierta
Señora secretaria del juzgado de Sevilla: no reconocer ni el más mínimo error, no aceptar que no ha habido negligencia en el caso Mariluz, echarle la culpa al gobierno y presentarse ante nosotros, los ciudadanos de a pie, inmaculada, sin un gesto de pesar, créame me ha llenado de pesimismo. Señora, en esta vida no
la estacion desde el puente
Si te detienes por un segundo, amigo viajero, en tu acelerada visita a esta ciudad embriagadora, en el puente de final de camino ronda, junto a un abandonado estadio de la juventud, ¡la desidia de los gobernantes tantas veces dañina!, contemplarás un espacio frío y pobre, envuelto por casas pardas que lo miran con pena
la paliza
siguiendo las recomendaciones de jesús aquí tenéis mi aportación en este concurso de minirrelatos. Aquella noche no pude dormir. El dolor, los gritos, los golpes, las imágenes borrosas me llegaban a borbotones y el sueño no pudo enhebrar ni una sola cabezada. A la mañana siguiente tenía los ojos hinchados, me dolía la cabeza y
no se que título poner
Si yo me dejara un expediente encima de la mesa sin resolver, una sola semana, trabajo en la empresa privada, me pondrían de patitas en la calle y el argumento de que no tengo todos los elementos necesarios para desempeñar mi trabajo, no me serviría para nada y además no me lo dejarían ni argumentarlo.
mi palmera
Tengo una palmera, amigos, en el cortijo, joven, jugosa y abierta. Cada vez que la miro, me vienen a la memoria aquellos versos de Gerardo Diego que quiero compartir con vosotros. “Si la palmera pudiera Volverse tan niña, niña, Como cuando era una niña Con cintura de pulsera. Para que el niño la viera… Si

