Un año que se va y otro que está llamando con aldabonazos fuertes y calientes, amigos. Al que se va no podemos retenerlo, es escurridizo, para poder reprocharle que ha dejado, en sus últimos suspiros, un reguero de muerte y desolación en una tierra divina ¡qué sarcasmo!, que lleva una eternidad sufriendo y al que
Archivado en diciembre, 2008
nanas de calabaza
Hoy os dejo este poema de Juan Antonio, durqueño, hombre renacentista, enamorado del campo, soñador, artista y amigo mío. Si podéis ir a ver sus figuras, hechas de calabazas, os prometo que os quedaréis con la boca abierta. Son tan ingeniosas, están tan bien ensambladas, tienen tanta expresividad, colorido y donaire que el mismo Velázquez
sapos, culebras…
Sapos y culebras… En nombre de dios se dicen barbaridades, se cometen atrocidades, se confunde, se desinforma, etc. etc. Cuando la comunicación y la información vuelan a velocidad de vértigo, cuando la comunidad científica está más desarrollada y contrastada que nunca, una señora, no quiero ni nombrarla, representante de la organización provida, en una protesta
deifontes
rompo con la tradición, a veces es bueno cambiar los esquemas, normalmente sabéis que sólo cuelgo en esta ventana de aires frescos durante la semana, pero hoy porque no he bajado a la costa y estoy descolocado, he rebuscado entre mis viajes y os el boceto de este pueblo. Alquería mora fue, remanso de olivos
feliz navidad
Amigos blogueros, no soy fiestero y la navidad no me gusta; no sé si por ese tufo sensiblero que lleva enfundado, o porque yo soy un lobo estepario. Sea por lo que fuere y como hay que estar a las duras y a las maduras y aceptar las apetencias de los demás, (a esto lo
carta al decano de los jueces de Córdoba
Ilustrísimo Señor Juez, soy un trabajador que gana menos que su señoría, que trabajo, creo, lo mismo que usted, aporto mi parte de responsabilidad a la economía de este nuestro país y no me puedo permitir el lujo de trabajar un cincuenta por ciento menos como ha anunciado que hará su señoría el año que
viaje a madrid
mientras vosotros estábais tomando birras, qué envidia, yo estaba en madríd pero no estaba lejos de vosotros, si no leed. Hacía más de quince años que no veía el hall de la estación de Granada, está remozado pero sigue siendo una estación de segunda. Voy a Madrid, me gusta visitar la capital del reino de
lastimero (continuación)
Hace dos años que vivo apartado, retirado en el campo, como un anacoreta en su cubil, sin contacto con el mundo, encerrado en una pequeña parcela de tierra, ensimismado en mi enfermizo mundo interior, absorbido por mi cruda y absurda realidad. Infectado de sida, con un tiempo, ya predeterminado, enmarcado en un recuadro pestilente y
deseo
miércoles, versos, ¿qué vendrá mañana? Deseo tenerte presente Como llevo mi piel Adosada a mi sentir; Como el agua en su fluir Del arroyo cristalino; Como el soplo peregrino De la tarde al huir; Como el gozo del camino Al final de su subir; Como al miedo sigue El hielo de la muerte, Deseo tenerte
lastimero
Lastimero, mi perro, salta dibujando escorzos anodinos sobre las florecillas silvestres y frescas de la mañana, persiguiendo a las fugaces lagartijas, olisqueando las metódicas hileras de las hormigas. La fresca brisa mañanera de los últimos días de septiembre sopla sobre su frente arremolinándole los cabellos sedosos, sobre mi rostro deja sensaciones lejanas y planas, sobre

