Archivado en agosto, 2008

luna

Me ponen de malhumor los tontos, lo reconozco. No los que la capacidad de discernir la tienen atrofiada por herencia genética, sino esos tontos listos, hay muchos, que lo saben todo, que no atienden a razones y que cuando se ven entre las cuerdas, con tal de no reconocer su error, siguen pensando que están

mi deseo de hoy

Si digo que la vida es una repetición permanente, una continua sucesión de actos, nos levantamos, vamos al trabajo, comemos, a veces nos divertimos y nos encerramos en la cama, así un día y otro, un mes, un año y el siguiente, nadie me lo va a negar. La repetición es nuestra amiga más íntima,

volver

Han pasado algunos días sin que escriba en esta especie de artesa sobre la que estoy amasando mis recuerdos y mis vivencias. Varias son las razones, muchos los motivos que no quiero desvelar pero como el hijo pródigo, que siempre vuelve, hoy he encendido el ordenador, ya ha quedado arrumbado el bolígrafo, para dejar constancia

vaguedades

La vida tiene color si la miramos con ojos desprendidos, los sentimientos sabrían a fresa y chocolate si no los envolviéramos con el papel opaco del recelo y seríamos más felices si en lugar de oler, lo oscuro y lo podrido de los otros, inhaláramos esas pequeñas gotas a jazmín que estoy seguro todos llevamos

tras la tragedia, una reflexión

“…una de las dos Españas te ha de arrancar el corazón” (Antonio Machado) Sábado 23 de agosto, ocho de una mañana espléndida aunque lleva manchas de angustia y muerte en sus alas, sentado en mi porche, a lo lejos el soberano y calmado mar de mis amores, me viene a la mente esta frase de

maribel

¿Estás ahí? Sí. Aquí estoy, como siempre, mirando el mar; este mar que tú también amabas y que desde que tú te fuiste se ha vuelto más huraño, está receloso de esa otra marea verde que lo acosa y lo enlaza como un foulard de esmeraldas. Ya sé que tú también lo ves desde ese

parque garcía lorca

Rosas, color, fragancia. Luz, espacio, calor. No trato de anotar cómo ha amanecido la mañana, ni son notas de la vaguada que contemplan mis ojos, aún adormilados, sentado en mi atalaya, son pinceladas, a brocha gorda, sobre el parque Federico García Lorca. Entrar en él, en primavera, es zambullirse en olas tumultuosas de colores, es

parque garcía lorca

Rosas, color, fragancia. Luz, espacio, calor. No trato de anotar cómo ha amanecido la mañana, ni son notas de la vaguada que contemplan mis ojos, aún adormilados, sentado en mi atalaya, son pinceladas, a brocha gorda, sobre el parque Federico García Lorca. Entrar en él, en primavera, es zambullirse en olas tumultuosas de colores, es

el sacromonte

¿Embrujo?, ¿misterio?, ¿vida fuera de la realidad? Preguntas sin respuesta o tal vez contestaciones que no quiero conocer; sigo por tanto sumido en el espejismo que me evoca este barrio emblemático de Granada, el Sacromonte. ¿Habita el duende en el interior de este monte sagrado y se manifiesta al exterior en sus cuevas profundas y

verano

También el verano se asienta sobre las calles de esta ciudad. Andar por la Gran vía en las horas tórridas del medio día, cuando los efluvios del asfalto eructan y se suben por las paredes, es un atrevimiento que los granadinos soportamos con estoica actitud. Pero Granada tiene un antídoto contra el calor, un aditamento

Ideal.es

EN CUALQUIER CASO TODOS LOS DERECHOS RESERVADOS:
Queda prohibida la reproducción, distribución, puesta a disposición, comunicación pública y utilización, total o parcial, de los contenidos de esta web, en cualquier forma o modalidad, sin previa, expresa y escrita autorización, incluyendo, en particular, su mera reproducción y/o puesta a disposición como resúmenes, reseñas o revistas de prensa con fines comerciales o directa o indirectamente lucrativos, a la que se manifiesta oposición expresa.