Primavera Si en algún lugar del mundo tiene su cara más genuina la primavera, ese sitio está en Granada; si existe un trozo de tierra sobre el que caminar entre miles de aromas y sutiles danzas del agua, donde los cipreses, monjes esbeltos y austeros, te rodean y te aíslan del mundo exterior en una
Archivado en agosto, 2008
primavera
Primavera Si en algún lugar del mundo tiene su cara más genuina la primavera, ese sitio está en Granada; si existe un trozo de tierra sobre el que caminar entre miles de aromas y sutiles danzas del agua, donde los cipreses, monjes esbeltos y austeros, te rodean y te aíslan del mundo exterior en una
invierno
Hay una ciudad invernal cuando se coloca la peineta de claveles blancos y hermosea su enorme bata de cola sobre la vega adormecida de choperas enteleridas y tabaco seco; Granada es cruda cuando los “dos ríos bajan al llano”, como versó Federico, bravos de cristalina agua, arrastrando castañas y esparto enmarañado, y la dejan, envuelta
otoño
Hay una Granada otoñal marcada por el adobe de las murallas de la Alhambra, cuando se recuesta embelesada a los pies del viejo Sacromonte, sobre el río Dauro. ¿Qué color puede ser más otoñal que el de las noches salobres de flamenco y zambra o el de el amanecer umbrío de la Sabica, cuando se
el compromiso
En la vida hay ocasiones en las que tomar partido es necesario, por no decir imprescindible. El compromiso con la sociedad es la válvula de escape que nos libera del egoísmo, el bastón que nos ayuda a caminar por los caminos turbulentos que la vida nos pone por delante. Sin dedicación, a lo que sea,
las olimpiadas
No me puedo sustraer al hecho que hoy es día ocho, del dos mil ocho y a las ocho, comienzan en China, en Pekin, las olimpiadas. Aquí la canícula que nos ha estado martilleando las sienes durante la última semana parece que se va disipando, allí a muchos kilómetros, una neblina densa y persistente amenaza
presagio
El toldo del porche está manchado de un verde frágil y reventón, salpicado por lunares tenues de sol. El níspero tiene encendidas sus pequeñas luciérnagas, atraerá las miradas de todos los gorriones y, en un par de días, esos destellos acaramelados serán farolillos sanguinolentos, adulterados. El mar está sacando de sus fondos las colchas de
Sin título
La mañana se ha levantado levantisca, el firmamento está sembrado de borreguiles sombras, los ribazos, enteleridos, aguantan las embestidas del loco viento del este, las buganvillas andan peinando sus cárdenos cabellos enmarañados, yo siento mordiscos en mis viejas carnes mortales. Todo este furor se ha ido desgajando a medida que el sol ha extendiendo su
!imposible¡
Treinta y una reflexiones ya en este nuevo capazo de mi añoranza que estoy llenando poco a poco. También podríamos decir que son lamentos que llevo en el alma, deseos que no he visto cumplidos y que me gustaría dejar constancia de ellos antes que la luz falte en mis ojos o que estos torpes
recuerdos
Lo que hoy es una ofuscación, porque nos coge desprevenidos, mañana sólo será un recuerdo sereno y tranquilo, que ya no nos quebrantará el ánimo, ya que el tiempo, con su machacona constancia, lo cubre todo con el polvo salitroso que marina las vivencias y aquellas amargas pelambreras que nos herían las sienes, se tornan

