Pues sí, ayer creí que tenía una pesadilla cuando ví la publicidad de la nueva seria de tv de Antena3: “90-60-90″. Diario secreto de una adolescente”. Una Lolita a la española, vivan las versiones cutres a lo patrio y si es incitando a aquellos que se deleitan con la gran herencia que nos dejó Nabokov, (ya que no nos dejó otra cosa: páginas enteras de Dolly, Lolita, Dolores, Lola…etc), mejor. Estaba convencida de que estaba en siete sueños o algo peor, no puedo creer que cuando se supone que más se proteje la infancia llegue eso…el gran sueño de todos los pederastas…La adolescente rubia y mona que se deja sobar por el homínido casi cavernícola que sufre la sufrida crisis (valga la redundancia) de los 40…pobrecito…
Y llegamos al meollo de la cuestión y por eso digo “pobre Lolita”…ya que cual novela barata decimonónica insufrible, la pequeña rubia es huerfanita y tiene la obligación de no dejar morir de hambre a su pequeña hermanita tísica, bueno, no está tísica la hermanita, pero me hacía gracia, vaya, que riza el rizo. En fin, la tele educativa del siglo XXI, que respeta la infancia y la juventud nos dice que mola mazo que las adolescentes vayan persiguiendo por ahí a todo cuarentón que se les ponga a tiro…Pobre huerfanita Lolita, una chica de 16 que no puede manejar sus bienes completamente, y si asesina a alguien no va a la cárcel, sino a un centro de “menores” puede liarse con quien pudiera ser su padre. Puestos a esto, podría haber tenido la protagonista 13 años, que según el código penal da lo mismo. Bueno, mejor no le doy ideas a estos creativos que parece que andan un poco faltos…Si, que todos conocemos a Nabokov…Tened más imaginación señores creativos de series…¡Y luego dicen que sólo vemos series americanas! Para lo que hay que ver en España…¿Y para cuando la mujer de 41 años con el de 16? O no, claro eso si que está feo…


MANIFESTACIÓN 13 DE JUNIO EN GRANADA 
Reconozco que yo deseaba tener una llama para pasearla por la calle como la niña de Barrio Sésamo. Una llama era para muchos niños de esa época más que un caballo o un poni. Si tenías una llama podías llamarla llama o Mary Chary. Aunque creo que ningún niño o niña la tuvo, ya que no era un perro o un gato. Ahora los niños no quieren una llama, quieren una Nintendo DS o algo por el estilo. ¿Pero qué ha sido de los deseos infantiles completamente fantásticos que son rematadamente irrealizables? Porque desde luego, tener una consola de video juegos es algo demasiado normal, que no deja lugar a la imaginación, ese mundo del que se nutre la infancia, y que cada vez está más perdido.


