
No dejo de sorprenderme con los humanos. Creo que aunque no todos piensen que hay cambio climático si estamos de acuerdo en que está bien reciclar, contaminar menos, apoyar las energías renovables, respetar la biodiversidad natural…etc. Un sinfín de cuestiones que parecen razonables para los ciudadanos del siglo XXI. Pero no. Hay gente, seres o lo que sean que protestan diciendo que pronto los mosquitos tendrán más derechos que las personas y que los ecologistas son una organización secreta para desmantelar la economía mundial sabe dios con que perturbadores y oscuros intereses ¿…? Que me lo expliquen, que no lo entiendo. Para satisfacer una necesidad de información como la mía se ha publicado un libro que pretende ser divulgativo y veraz pero que al principio provoca mi hilaridad. Sentimiento que dejo de tener cuando veo las pruebas irrefutables del cambio climático que están al alcance de todos hoy en día. El libro en cuestión se llama Guía políticamente incorrecta del calentamiento global de Christopher C. Horner.
Para la publicidad del libro la editorial no tiene reparos en recordarnos un tema: ¿Se acuerda de lo que iba a pasar con la capa de Ozono? A continuación nos da un pequeño avance del mismo:
- Solo una minúscula porción de los gases de efecto invernadero son de emisión humana, y no está demostrado que el CO2 sea el causante del calentamiento.
- El clima siempre está cambiando, con o sin influencia humana.
- Las tormentas, temporales y huracanes no son más fuertes ni más frecuentes que en el pasado.
- El Medioevo fue significativamente más cálido que hoy, y fue una edad dorada para la agricultura, la innovación y la expansión de la vida.
- El polo norte se está calentando, pero el polo sur se está enfriando. Las mediciones de temperatura no indican tendencias “globales”.
- Aún así, si aceptáramos el método de “las temperaturas medias”, lo que se ha producido es un descenso de las mismas desde 1998.
Supongo que después de esto para qué vamos a reciclar nada, o para qué ir andando a los sitios que están cerca teniendo coche…si es una minúscula porción de CO2 la que aportamos los humanos. Tiremos los desperdicios humanos al mar, maltratemos a los animales, incendiemos los bosques, quitémosles el marfil a los elefantes. Por ahora no sé me ocurre más pero estoy segura que a los que dicen que hay que acabar con los piojosos ecologistas antitaurinos saben miles de formas más de fastidiar el planeta Tierra que es de todos.
¿Qué más pruebas quieren? Quieren que esperemos a que ya no haya remedio y haya que buscar otro planeta para fastidiarlo también. Que tiemble la Supertierra. Digo todo esto porque el otro día nos levantamos los humanos sabiendo que los casquetes polares no van a llegar al 2040 como decían, sino que dejaremos de verlos en el 2020, que está a la vuelta de la esquina. Yo estoy harta de ver a los pobres osos polares que cada vez tienen que hacer más travesías a nado más largas y peligrosas para desplazarse. Y echando una ojeada a internet me encuentro con este increíble libro que intenta desmoronar la poca concienciación medioambiental que hay. La poca que hemos conseguido con los siglos.

Sólo decir para despedirme ya, que en las últimas décadas las mediciones en las estaciones meteorológicas han indicado que el planeta se está calentando. Los últimos 10 años han sido los más calurosos y los científicos informan que en el futuro serán más calientes. La generalidad de los expertos está de acuerdo en que los humanos ejercen un impacto directo sobre este calentamiento, conocido como el efecto invernadero. Y a medida que el planeta se calienta, los casquetes polares se deshielan.
Lo que hará que la Tierra se caliente más. El calentamiento global también causará que se evapore más agua de los océanos. El vapor de agua actúa como un gas invernadero, a muy corto plazo. Habrá un mayor calentamiento. Esto produce lo que se llama efecto amplificador. El deshielo puede provocar una bajada local de las temperaturas medias en esa región.
Cuidemos la Tierra, que solo hay una.









