Me cabrea. Me cabrea hasta el infinito que prostituyamos el lenguaje en aras de una cacareada igualdad que empobrece nuestra cultura en aras de no sé qué idiotez. La señora Aído, Ministra para más señas, se ha metido en un jardín de proporciones mayúsculas con la tontería de las “miembras”. Que como dice Alfonso Guerra,

