Leo con cierto deleite y más sorpresa esta noticia que firma Andrea G. Parra en la edición de hoy de IDEAL. Compruebo que los jóvenes de hoy -los adolescentes, pura fuerza hormonal- prefieren intercambiar fluidos en callejones oscuros o parques. La desinhibición ha llegado a ese extremo. Ojo que todos, más o menos, hemos visto

