Este equipo de gobierno -el de la ciudad de Granada- tiene la fortuna de conseguir que temas que son realmente graves pasen completamente desapercibidos, al menos sin el eco que merecen. Me viene a la memoria la famosa expo prometida a sabiendas de que se estaba mintiendo, la eliminación de un carril bici porque se iba a levantar otro mucho más útil… Y la reducción del servicio público de transportes. Esta ha sido la última “broma” de los populares de la Plaza del Carmen.
Analícese con calma y con la distancia que requiere el asunto: para pagar el enorme despilfarro de las faraónicas obras (en algunos casos innecesarias), nuestros munícipes no tienen otra cosa que hacer que mermar el ya de por sí pésimo sistema público de transportes de la capital. Aunque eso, que ya es grave, quizás no sea lo peor. Un día antes de que el Portavoz municipal, Juan Antonio Mérida, confirmara lo que Izquierda Unida y PSOE denunciaban, eso sí revestido en una dicotomía semántica y tendente a la confusión, al recorte le llamó optimización, decía que antes de todo eso, el alcalde dijo no saber nada de lo que se afirmaba y le preguntaban los periodistas. Claro, ese día ya mosqueaba la respuesta, pero oído lo dicho por Mérida, la respuesta tocaba las bowlings de forma retroactiva, pues, o el alcalde miente o no tiene ni idea de lo que hacen sus concejales. Ambas opciones son muy graves y nos dejan un panorama patético. Escojan la que quieran.
Un saludo desde mi jardín.
Bomarzo

