1. De entre todos los superpoderes imaginados me quedo con el de ser invisible. Antes que ser capaz de volar, tener una fuerza sobrecogedora o la capacidad de convertir en glaciar lo que tocan mis manos, prefiero poder ir de un lado para otro sin ser visto, escuchar a los demás sin ser oído, descubrir
La piel del almanaque
El tiempo pasa, acariciándonos
Archivado en septiembre, 2008
Yo también he leído El Principito, espero no llegar tarde
Es la tercera vez que leo El Principito. No es un juego de palabras con eltercero. La primera fue con catorce años, en verano, por “recomendación” de mi profesora de ciencias sociales. En aquel tiempo las recomendaciones de los profesores eran traducidas por los padres en obligaciones para los hijos. Pero después del verano nos
Declaración de tentaciones y propósito de remiendos
1. Seguro que es pecado tratar de huir de la tristeza. No soy un experto en religiones, pero casi todas prefieren un cierto desconsuelo. Empiezo a sentirme solapado por esa melancolía que siempre subraya mis palabras, como si estuviera a punto de de devorar todas mis articulaciones silábicas. Al principio marcaba con rotulador rojo ciertas
Llega el otoño y trae sal
Sin mis vitaminas habituales para el alma se me hace difícil comenzar el otoño. Siempre me he sentido un poco otoño, quizá porque mi vida comenzó al final del verano. El silencio de la canícula se marcha dando paso al viento que suena como un hilo musical, envolvente y caprichoso; la lluvia limpia los días
Libros intratables
1. Hay libros que parecen no tratar de nada. Libros tan complejos que nos resultan, en principio, de una simplicidad ridícula. No hay por donde cogerlos o, más bien, puedes cogerlos por cualquier sitio. El resultado es el mismo, intentando descubrir su sentido, desvestir su belleza difícil para intentar adueñarnos de ella, terminan desnudando nuestros
Sueños ordenados según el lugar en que fueron encontrados
1. Soñé con escribir un libro cuando toqué con mis manos la máquina de escribir de mi padre, una Underwood metálica que sonaba como un piano. Ya ha perdido la letra i, lo que me hace ser más condescendiente, pero aún, cuando escribo con esa máquina, las palabras parecen ser más reales y duraderas, quizá
Desde que todo está pendiente
Queda todo por encontrar. Desconozco las causas o las razones, pero a medida que el tiempo cae desmenuzado a nuestra vera, como un reguero de semillas frágiles, huidizas y pequeñas, las oportunidades merman y crece la necesidad ir situando puntos y aparte, de ir cerrando capítulos. Cada palabra escrita o pronunciada forma parte de un
Instrucciones para esconder el verano
1. Lo primero es recoger el sol, meterlo con los otros balones en un trastero o, sencillamente, pasar bajo él como si no existiera. 2. Deben llevarse consigo el mar, bien enrollado bajo el brazo o dentro de la maleta, con sus espumas de terciopelo y sus horizontes deshilachados. Yo recomiendo llevárselo bajo los párpados,

