Los libros de los otros

La neurociencia se prepara para entrar en nuestros pensamientos. Hasta hace poco se conformaba con la superficie de nuestro cerebro, pero ahora se ha vuelto, como toda buena disciplina científica, más codiciosa y el objeto de su deseo es nuestra intimidad intelectual. No le vasta con saber si mentimos, quiere saber lo que sentimos. Hasta hace poco no se podía hablar de lectura cerebral. La única manera de saber lo que pensaba otra persona era preguntarle y esperar que nos respondiera con ciertas dosis de certeza. El único acceso a los pensamientos de cada persona eran las palabras, la mezcla de palabras y voces, de letras y gestos. Pero a partir de la observación sistemática de los registros de actividad cerebral los neurólogos son capaces, o se creen capaces, de descubrir ideas y sentimientos en el más absoluto de los silencios. Será posible leer nuestra intimidad, abrir de par en par los libros más secretos de nuestro cuerpo, recorrer sin pudor y sin afectación sus renglones torcidos, detectar nuestras faltas de ortografía, los hilos argumentales de nuestros movimientos, de nuestras sonrisas y llantos. Puede que la conversación resulte una actividad a punto de extinción. Puede que estemos más cerca de contemplar la colonización indiscriminada de nuestra alma. Puede que la ciencia nos convierta en máquinas al quitarnos nuestros secretos. ¿Se puede ser libre sin secretos?

Facebook Twitter Stumbleupon Delicious More More More
Ideal.es

EN CUALQUIER CASO TODOS LOS DERECHOS RESERVADOS:
Queda prohibida la reproducción, distribución, puesta a disposición, comunicación pública y utilización, total o parcial, de los contenidos de esta web, en cualquier forma o modalidad, sin previa, expresa y escrita autorización, incluyendo, en particular, su mera reproducción y/o puesta a disposición como resúmenes, reseñas o revistas de prensa con fines comerciales o directa o indirectamente lucrativos, a la que se manifiesta oposición expresa.