Quizá un blog es un ser vivo, un animal que nos alimenta mientras nos devora, una máquina programada para vigilarnos, para esperar nuestro desfallecimiento o nuestra huída. Vamos metiendo trozos de nuestra vida en sus bolsillos, llenando con nuestros pensamientos sus compartimentos invisibles, alimentando su luminosa musculatura. Hay más detrás
La piel del almanaque
El tiempo pasa, acariciándonos
Archivado en la categoría ‘Literatura digital’
Mi disfraz de cristal líquido
Encuentro algo parecido a la felicidad si mis dedos se deslizan por el teclado como si interpretaran una pieza para piano y orquesta, cuando cada pulsación va dejando en el cristal líquido de la pantalla pequeños dispositivos llenos de sorpresas, entre tildes y puntos, como charcos azules en mitad del verano. (Si te apetece leer

