No suena bien… verdad? Y eso que fue un cambio desde la esclavitud… pero que te paguen con sal?.
Salario, sea sal o perras gordas, como antaño, es el pago de un precio por una obra, un trabajo, un servicio… de acuerdo con un contrato… como una factura que no paga IVA pero si paga IRPF.
Ser asalariado coloca a la persona en una “clase social” que también suena mal, pero eso es así… a mi entender, claro.
Los mayores nos acordamos de aquellos sobres, color caca de niño, que te daban cada cierto tiempo, con las monedas sonando dentro, pocos billetes…. Eran “semanadas” o mensualidades. Te los daba, en las grandes empresas españolas (que las hubo, si…) un extraño señor, mucha veces calvo, malhumorado… otro asalariado pero de esos que convidaban a café a los jefes. Un ”pelotas” ¡vaya¡… Raramente te pagaba el dueño.
Y luego, con la democracia, curioso no? vino la cuenta corriente, la transferencia. Para evitar robos decían… como si siguiera existiendo “el Tempranillo”. Al cabo del tiempo vimos que era un negocio bancario, una facilidad para los empresarios y un meternos en la sociedad de consumo, innecesario algunas veces… esos préstamos Ah! Y las tarjetas que algunos las tenían ¡hasta de crédito! Y más deuda y más trampa y mas ruina para el futuro.
Bueno, pues aquí estamos los que son y los que fuimos asalariados. Aguantando el tirón, con sensaciones de retroceso al pasado, al esclavismo asalariado que es cobrar una factura menor por el mismo trabajo… Y eso, el que cobra.
El asalariado es una clase especial, si es viejo se acuerda de que al recibir el sobre cerrado color mierda, se debían dar las gracias, por urbanidad, al calvo que te pagaba… y ahora se las tienes que dar a los Bancos, los nuevos CALVOS, obviamente asalariados, como uno mismo.
Sr. El Foces:
Sr. Presidente del Gobierno:
Se nos van los empresarios, el otro día lo dijo El Pocero de Seseña en Ratones Coloraos, se va a Guinea y hoy en el Ideal leemos que Ditema, muy granadina… lo hace a Marruecos. Ambos “entes” van a construir centros comerciales, fabricas, viviendas…


Estimado compañero:
Los apocalípticos religiosos miran al Cielo esperando que venga su Superman a cargárselo todo.

