Pues sí. Y aquí en Ibiza los habemos de “tos laos”. Y todos aplaudimos la idea del Sevilla. O al menos todos los que yo conozco. Porque ya era hora de que alguien le diese una bofetá bien dada a quienes nos insultan. Hasta las narices de tanto nacionalismo pintando fobias. Así que no se nos entiende cuando hablamos castellano. Bueno, pues entre catalanes (y catalanistas) tampoco se entienden de una comunidad a otra. Porque los andaluces tenemos por suerte poder hablar en andaluz en cualquier sitio. Ellos no. Ellos no pueden hablar catalán en cualquier sitio, porque a ellos si que no se les entiende. Yo como andaluz estoy perfectamente capacitado para hablar andaluz y castellano. Y se me entiende por donde voy. Siempre que mi interlocutor me quiera entender, que aquí parece que radica el problema.
O igual no. Porque somos unos vagos que nos dedicamos a bebernos el PER en los bares. Como todos los andaluces de Cataluña supongo. Claro, que cobrar el PER sin haber trabajado es una estafa. Y ellos no han estafado nunca. Bueno, nunca no. Porque los últimos escándalos en el “país catalá” han descubierto unas estafas lo suficientemente grandes para cubrir el PER andaluz durante un año bien largo. Y si nos fijamos en los apellidos de los que se han llevado las perras, no hay ni uno sólo que aparente antecedentes andaluces. Pero el dinero de los catalanes nos lo llevamos nosotros. Si es que nos pegamos todo el año con el búcaro cargado de vino, no puede ser.
Pues ala, en su casa sagrada, allí donde se tendió la mano a los derechos humanos para darle “dos ostias leches bien das” y cambiarlas por la magia del petrodolar aunque me pase los mismos derechos por el forro, allí, van a comer andaluces con orgullo. Aunque estén noventa minutos corriendo detrás de un balón con un equipo hecho a base de robar a otros dieciocho equipos, entre ellos cuatro andaluces. Aunque les metan siete. Aunque nada más miren la camiseta para sacar del centro del campo. Porque si no se lo dicen desde Andalucía, se lo digo yo desde Ibiza. Ustedes son españoles gracias a los andaluces. De otra manera, serían franceses. Y en el sur de Francia no hay industrias, hay cultivos. Y allí, los que iban a cobrar el PER son ustedes. Cuando menos, un poco de agradecimiento.

