Los peor pagados

Jaén se empobrece. O para ser más rigurosos, se empobrecen sus habitantes. La principal razón se llama 40 por ciento de paro. Más de 107.000 paisanos que no trabajan y no cobran. Problema. Pero es que hay 179.000 que trabajan y cobran… menos. También problema. Lo denuncian los sindicatos y ahora lo corroboran las estadísticas de la mismísima Agencia Tributaria. Y no hablamos de estimaciones ni sondeos, sino de lo que declararon los propios jienenses cuando hace unos meses hicieron la Renta. Los contribuyentes de Jaén percibieron en 2011 un salario medio bruto -incluido el prorrateo de las pagas extras- de 1.087 euros mensuales, mientras que en 2010 la cifra era de 1.113 euros. Un pequeño paso atrás, pero de una relevancia enorme por tres motivos. El primero porque más allá de lo que figure en los papeles, la gente gana menos. Segundo, porque la gente ya ganó menos en 2011, cuando aún no estaba vigente la reforma y los descuelgues de convenio. Y tercero porque todo lo anterior está sucediendo en un contexto inflacionista, lo que redunda en una pérdida de capacidad adquisitiva que tiene unos efectos muy perniciosos sobre las economías familiares y sobre las cuentas de Jaén en su conjunto.

Pero esto de los 1.087 euros al mes también tiene una cuarta lectura que merece un comentario aparte. Por enésima vez desde que la Agencia Tributaria divulga esta estadística -desde 1999-, los jienenses son los trabajadores peor retribuidos de las cincuenta provincias y las dos ciudades autónomas que hay en España. Para que se hagan una idea, el promedio nacional se sitúa en 1.593 euros -más de 500 euros de diferencia-. Y el de la comunidad andaluza, en 1.289 euros -cien euros más que en Jaén-. La brecha respecto a los que están en las primeras posiciones del ranquin es, sencillamente, abismal. Los madrileños, que son los líderes, perciben 1.000 euros más y los barceloneses, los segundos de la tabla clasificatoria, unos 800 euros más. Es cierto que el nivel de vida no es el mismo en un sitio que en otro, pero tampoco es menos cierto que si nos atenemos a los productos básicos de alimentación, por ejemplo, Jaén no figura precisamente entre los más baratos, según los estudios que elabora trimestralmente el Ministerio de Industria, Turismo y Comercio. Tres cuartas de lo mismo sucede con la energía, el principal capítulo del gasto familiar, ya que las tarifas son uniformes para todo el país. Y en el caso de los combustibles más utilizados en la automoción, incluso superiores, tal y como se desprende de los informe mensuales que también realiza el Ministerio de Industria.

Otra consideración bien diferente, y que conviene tener muy en cuenta para aproximarnos lo máximo a la realidad, es que una cosa es que en el IRPF figuren los referidos 1.087 euros y otra bien distinta lo que entra en el bolsillo. Obviamente, al tratarse de dinero negro, resulta muy complicado saber a ciencia cierta cuánto dinero habría que sumarle a esos 1.087 euros. Varios profesores de la Universidad de Jaén, entre los que se hallaba el catedrático Martín Mesa, publicaron un libro este verano donde analizaban la incidencia de la crisis en Jaén y concluían que la “caja be” suponía el 25 por ciento del Producto Interior Bruto -uno de cada cuatro euros-. Un porcentaje que podía subir hasta el 30 por ciento al entender de organizaciones como Comisiones Obreras.

Las expectativas para este 2012 es que los 1.087 euros sigan menguando. El motivo ya se apuntó al principio de este artículo. Las reglas del juego cambiaron mucho desde marzo, cuando el Gobierno aplicó importantes modificaciones en el Estatuto de los Trabajadores vía decreto y posteriormente en su tramitación parlamentaria, ya finiquitada. La ley no entiende de pactos y faculta a las empresas a reducir su carga de personal para soportar caída de ingresos presentes y futuros, lo que repercutirá a la baja en los números del IRPF.

Facebook Twitter Stumbleupon Delicious More More More
Ideal.es

EN CUALQUIER CASO TODOS LOS DERECHOS RESERVADOS:
Queda prohibida la reproducción, distribución, puesta a disposición, comunicación pública y utilización, total o parcial, de los contenidos de esta web, en cualquier forma o modalidad, sin previa, expresa y escrita autorización, incluyendo, en particular, su mera reproducción y/o puesta a disposición como resúmenes, reseñas o revistas de prensa con fines comerciales o directa o indirectamente lucrativos, a la que se manifiesta oposición expresa.