Archivado a septiembre 30, 2010

Aquelarre

Jaén ardió por los cuatro costados en un aquelarre infernal. Los autobuses amanecieron con toda las ruedas pinchadas, patas arriba y calcinados hasta resultar irreconocibles; los comercios destrozados y arrasados, y el pánico se adueñó de toda la ciudad. No entiendo tantos excesos, tanta beligerancia, si los derechos de los trabajadores están ahí, inamovibles, esculpidos

Ideal.es

EN CUALQUIER CASO TODOS LOS DERECHOS RESERVADOS:
Queda prohibida la reproducción, distribución, puesta a disposición, comunicación pública y utilización, total o parcial, de los contenidos de esta web, en cualquier forma o modalidad, sin previa, expresa y escrita autorización, incluyendo, en particular, su mera reproducción y/o puesta a disposición como resúmenes, reseñas o revistas de prensa con fines comerciales o directa o indirectamente lucrativos, a la que se manifiesta oposición expresa.