Sigo místico. Será el nublado. O la cuaresma. O que ya están poniendo la carrera oficial. Últimamente no veo más que mensajes divinos por todas partes. En la publicidad de la radiotelevisión municipal anuncian la retransmisión en directo de la Semana Santa y añaden: ’como dios manda’. ¿Dónde he oído eso? ¿Qué dirigente lo suele decir? Bueno, ahora se lo escucho a más de uno, que parece San Pablo caído del caballo. “Si dios quiere y ganamos las elecciones…”, “si gobernamos a partir del día 25, si dios quiere…”. Menuda responsabilidad.
Equinoccio, del latín ‘aequinoctium’. O sea, ‘la noche igual’. Que la luz dura igual que la oscuridad. Ayer, un día de invierno, llegó el equinoccio de primavera. Y la cosa electoral también parece ‘aequinoctium’, como en una especie de ’empate’ eterno. PSOE e IU esperaban remontar y no remontan, al menos en las encuestas, y Arenas dice que su mayoría “está en el aire”. Qué cosas. ¿Nadie quiere ganar? ¿Estrategia para evitar la desmovilización? Tiene toda la pinta, pero si la utiliza es porque nadie está seguro de nada. O porque nadie se fía.
Arenas días atrás y se le vio en las fotos cómo ‘arropaba’ a su cabeza de lista en la provincia, después de las críticas del PSOE por su intensa actividad inmobiliaria. Y ayer fue el día de los segundos y hasta terceros espadas, con su dosis habitual de junta electoral y los arreones del PP municipal capitalino, esta vez a cuenta de los bomberos. Sin olvidar el pago a proveedores, de largo recorrido. Y hoy llegarán el consejero Plata, que es probable que se ponga místico también con la Catedral al fondo, y el ministro Arias Cañete, que ayer que volvió la lluvia se fue a Bruselas a pedir las ayudas para la sequía. Como dios manda.













