Sin embargo estamos de acuerdo con Santo Tomas de Aquino, que basándose en los principios de Aristóteles describe científicamente la manera en que la naturaleza humana se desarrolla en base y en armonía con las leyes físicas que conocemos del Cosmos, leyes naturales, anteriores a la razón humana que ocurren con determinismo y espontaneidad llevando la dirección de estas leyes al crecimiento de la naturaleza y su perfección.
Hoy no me voy a extender demasiado en este asunto que reconozco suele ser pesado para leerlo desde una página de Internet, poco a poco iremos viendo algo de la sociedad natural, de la libertad individual y el libre albedrío, o de la autoridad moral o coactiva, pero sobre todo lo que nos interesará aquí y ahora, son los movimientos o secuencias que ya detectaron en este mercado hombres como Gann o Nelson Elliott que de alguna manera intuyeron un orden “distinto” y que en absoluto representaba al caos, aunque ese orden muchas veces está condicionado por otro orden que impone la razón humana, por supuesto también natural, puesto que proviene del razonamiento, la absoluta libertad y la ocurrencia espontánea.
William Delbert Gann, autentico pionero del análisis técnico, pasó 10 años investigando los principios antiguos y contemporáneos acerca de cómo funciona el universo, en números se encierra un circulo o serie de círculos de 360 grados, y nos dice cosas como por ejemplo que entre 19 y 15 existe un ángulo de 90 grados, o que el 34 está exactamente encima del número 15 pudiendo afirmar que 34 es 360 grados a partir del 15 y muchas cosas más a través de círculos y raíz cuadradas. Una de sus frases “Al igual que el péndulo vuelve de nuevo a su punto, al igual que la Luna en su orbita, al igual que el año avanza y trae de nuevo la rosa de la primavera, también lo hacen las propiedades de los elementos que se repiten periódicamente, como el peso de las subidas de los átomos”
Elliott era una persona muy meticulosa que encontró en sus observaciones un comportamiento fractal del mercado en ondas que se repiten una y otra vez en distintas escalas, muchas aportaciones posteriores como las de Frost&Pretcher, Glenn Nelly, Robert Fischer, Tom Joseph, Rober Miner y muchos otros, han ido conformando lo que se llama
Mas adelante si Dios quiere y la vida me mantiene, estudiaremos el análisis insertando Elliott en el Cuadro de Octavas. De momento este post es solo para explicar lo que muchos han observado, que existe un orden natural basado en que la gran mayoría persigue conseguir la perfección. De modo que se sigue de muy buen grado a quien mejor conduce hacia dentro del orden natural, “quien tenga más autoridad moral” por eso la mayoría responde cuando aquellos que tienen dicha autoridad actúan. A veces nos equivocamos o somos engañados por quien conoce o cree conocer ese orden natural y con malicia se aprovecha de nuestra ignorancia llevándonos por el camino equivocado. En los mercados, el orden es cíclico como la propia economía “el año avanza y una veces trae la rosa de la primavera y más adelante la caída de la hoja” es normal, pero el hombre siempre trata de imponerse a ese orden natural y mucho más en los mercados, igual que consigue encauzar las aguas con mucho hormigón, trata de encauzar los mercados con mucho dinero, casi siempre lo consigue salvo en ocasiones en que este se desborda, por eso es necesario y ningún análisis será completo, si no se tienen en cuenta dos visiones distintas: La primera, el orden natural o el esperado según los sentimientos de una gran mayoría, y la segunda, el orden dirigido que podemos observar mediante el análisis técnico simple a través de soportes-resistencias, canales y directrices.
Que tengan buen día.
Cecilio Navarro.

