El maestro del suspense Alfred Hitchcock, elaboraba los momentos de gran intensidad dejando la trama pendiente de un hilo, sólo dejaba un único detalle para el final del desenlace.
Hoy tengo un catarro de mil pares y uno más, por lo tanto mis ganas de escribir son menos que ningunas, pero me ha llamado la atención los datos de sentimiento que se publicaron el Viernes (aquí pueden ver) Bullish 48.88% frente a los 17.16 Bearish. Además de bastantes colegas animando al personal a entrar en renta variable. Valores casi extremos que me hacen pensar, que es momento de alertar a “mis campaneros” por si hay que tocar arrebato. Vamos a seguir viéndolo en términos de Elliott como en el post anterior dedicado al Ibex.
Con fecha 4 de Febrero de 2.010 subía un gráfico del SP500 con recuento de ondas por John Murphy en el que situaba la onda 3 en los mínimos de Marzo de 2.009 y una onda 4ª que tendría que haber finalizado por aquella fecha.
Evidentemente el recuento resultó erróneo, o… quizás no tan erróneo, posiblemente influyeron otros factores artificiales que obligaron a cambiar la tendencia natural. Vamos a verlo.
El 26 de Abril de 2.010 el mercado tomó un rumbo bajista y formó una pauta impulsiva de 5 ondas, podía muy bien haber sido el principio de la famosa 5ª que nunca se vio. ¿Qué ocurrió? La FED se había convertido en una celosa cuidadora del mercado y estaba dispuesta a inyectar tantos miles de millones como fueran necesarios. De ahí los famosos QE1- QE2 y todo lo demás. Con esa lluvia de millones y alicientes difícilmente la Bolsa podría bajar. Ahora, con la perspectiva que nos deja el tiempo no podemos verlo de otra manera sino como una simple patada hacia delante.

Desde un punto de vista puramente ortodoxo, el solapamiento de ondas dibujado con un rectángulo invalida el recuento de John Murphy.
¿Qué tenemos ahora? Obligados a un nuevo recuento, al menos yo lo veo de la siguiente manera:
Las tres ondas que señalaba John desde Octubre de 2.007 a Marzo de 2.009 pueden perfectamente interpretarse como una pauta impulsiva completa ya que incluso perfora por abajo el cuadro de octavas, y como la siguiente onda alcista solapa a la 1ª, ambos impulsos pueden ser considerados (A) y (B) de grado intermedio.
Visto esto, pues resulta que a pesar de haberle dado todas las patadas hacia delante que les ha venido en gana, ahora nos encontramos como en aquel principio de verano de 2.010, con una primera onda que amenaza la formación de una (C) que llevaría el precio hasta los 720 puntos como mínimo. Una demostración más de lo poco útil que resulta tratar de interferir en los procesos naturales.
¿Cuál es el punto de la intriga? Los 1.285 puntos o los 1.300, puesto que estos representan el 75% de la caída anterior, que es el límite para ser considerada onda 2 de esa (C) que hemos venimos comentando y que de superarse, volvería a cambiar nuevamente el escenario.

La caída al precipicio en estos momentos, sería un desastre para el ciclo presidencial de Obama. ¿Que se pueden inventar ahora?
Las Fuerzas Republicanas que lo saben, no parece estar por la labor de seguir alimentando programas de estimulo ficticio.
El desenlace está a punto. Sólo es necesario atravesar el gran cañón y superar los 1.300 puntos, si no, la caída al vacío es inevitable.
El suspense está servido.
Cecilio Navarro.

