Si has decidido realizarte una mamoplastia de aumento, debes tener en cuenta que es muy recomendable que tengas en cuenta estos consejos.
En la consulta inicial, el cirujano plástico va a evaluar si eres o no una buena candidata para someterte a una intervención de este tipo. Se tendrá en cuenta la salud física, mental y el bienestar de la paciente ante todo. Físicamente, el médico examinará cómo quedaría el aumento de mama que la paciente quiere, teniendo en cuenta la complexión corporal de la paciente y estudiará cuidadosamente la piel para determinar su tono.
Evaluará si las expectativas que tiene la paciente en la operación son realistas o no lo son. Hay que ser sincera con el médico acerca del porqué se quiere practicar una mamoplastia de aumento, para que la información que reciba del médico sea la que necesitas. Hay que hablar sobre los riesgos de la cirugía, los beneficios y todas las alternativas disponibles. Todo ello debe hablarse antes de la operación.
Todas las mujeres que quieran someterse a una mamoplastia de aumento deben tomar ciertas decisiones antes de que se lleve a cabo la operación. Cosas como elegir el tipo de implante que llevará, de tipo salino o de silicona. Y también la colocación del implante, que son o bien por encima o por debajo del músculo. Si la incisión será en la axila, pezón o bajo el pecho, en el caso de los implantes de silicona. O bien a través del ombligo, si se opta por unos implantes de solución salina. Todo estos temas y todo lo que surja o te preocupe, debes hablarlo con tu cirujano, que te explique bien los pros y los contras de cada opción, y déjate aconsejar, ya que él te dará su visión experta y te servirá de gran ayuda.
También se debe hablar de cómo será el postoperatorio, para que no nos coja por sorpresa.

