LA VEGA Y LA DIPUTACIÓN DE GRANADA

Esta carta la dirigió Los Verdes en noviembre de 2008 al máximo respondable de la diputación granadina, que como sabemos está cogobernada por PSOE e IU.

No hemos tenido noticias ni públicas ni de respuesta directa. Una muestra de que en materia de vega y de protección de la economía agraria hay mas palabrería que otra cosa por los partidos que gobiernan las instituciones.

SR. PRESIDENTE DE LA DIPUTACIÓN DE GRANADA

Dada la responsabilidad y competencia que la institución que preside tiene sobre el planeamiento urbanístico del territorio del área metropolitana de Granada, que incluye 20 localidades inmersas en la históricamente llamada Vega de Granada; y en razón de las amenazas consumadas y persistentes que sobre dicho territorio presionan para su desaparición.

Teniendo en cuenta que la Vega de Granada ha sido considerada históricamente como un referente cultural, paisajístico, ambiental y económico, que ha contribuido durante siglos a conformar la identidad de la sociedad metropolitana.

Considerando que los valores agrícolas, sociales, paisajísticos, culturales y económicos y ambientales del territorio de la Vega de Granada están reconocidos en el Plan de Ordenación Territorial de la Aglomeración Urbana de Granada (POTAUG).

Afirmando que el potencial económico de la Vega de Granada, en tiempos de crisis económica provocada por un modelo depredador del patrimonio, debe ser aprovechado desde los parámetros de la sostenibilidad para conseguir un territorio productivo agrícola, compatible con el respeto a sus valores culturales y patrimoniales, que genere empleo no sometido a las crisis cíclicas de sectores económicos insostenibles, y que preste servicios culturales, turísticos, ambientales y agroalimentarios a toda la sociedad granadina.

Reconociendo que la población granadina apoya mayoritariamente la preservación la Vega de Granada, y que sus valores están hoy día avalados por buena parte de la comunidad científica y cultural granadina, así como por organizaciones y referentes individuales con proyección internacional, y que economistas de reconocido prestigio determinan que es compatible reconducir el modelo económico, generar empleo y riqueza, y conservar a un tiempo el patrimonio.

El partido político Los Verdes le solicita que impulse un acuerdo de gobierno de la Diputación de Granada para instar, en virtud de lo dispuesto en el Artículo 9 de la Ley 14/2007, de 26 de noviembre, del Patrimonio Histórico de Andalucía, a la Consejería de Cultura de la Junta de Andalucía, a través de su Delegación Provincial en Granada, a que inicie el procedimiento de inscripción en el Catálogo General del Patrimonio Andaluz de LA VEGA DE GRANADA, declarándola Bien de Interés Cultural como ZONA PATRIMONIAL

Granada a 10 de noviembre de 2008

Atentamente, por LOS VERDES de Granada

EL PORTAVOZ

Fdo.: Mario Ortega Rodríguez



GRANADA SOLAR

LOS VERDES FUENTE DE IDEAS: GRANADA TODO SOLAR

Durante el verano de 2008 propusimos el proyecto “GRANADA SOLAR”, durante este mes de julio de 2009 la Diputación granadina ha puesto en marcha el proyecto “GRANADA TODO SOLAR”. Un nombre parecido pero con diferencias notables de contenido. Un proyecto como el que planteamos en su momento requiere la implicación de todas las administraciones. Nuestra Idea va dirigida a aumentar la producción de renovables a nivel provincial y a generar empleo, el proyecto de la diputación es fuerte en los aspectos formativas y divulgativos y débil en inversión, potencia a instalar y empleo a generar. No obstante bienvenido sea, reconozcamos que es un avance en el desierto energético de esta institución. Por fin la Agencia de la Energía hace algo mas que folletos publicitarios y asesoramientos débiles.

Ejemplo de lo que se puede hacer:

Los Verdes, dijo el verano de 2008:

LOS VERDES APUESTA POR LA ENERGÍA SOLAR EN GRANADA

Mario Ortega: “tenemos que meter goles a la crisis energética y al cambio climático”.

Los Verdes ha presentado una novedosa propuesta para convertir a los municipios granadinos en generadores de energía eléctrica renovable, esta formación política ha denominado a su propuesta “PROYECTO GRANADA SOLAR”. En opinión de su portavoz, Mario Ortega, es posible convertir a los pueblos y ciudades en productores de buena parte de la energía que consumen. Lo que propone es incorporar la producción renovable al hábitat urbano, “presentamos una propuesta sensata y viable”, si se utilizan las cubiertas de muchos de los edificios públicos de la provincia de Granada, incluidos los centros de enseñanza, algunas de las fachadas de edificios de nueva construcción y los sistemas de sombreo de los aparcamientos “no es difícil”, afirma Ortega, alcanzar la cifra de 120 megavatios solares en los núcleos urbanos de la provincia de Granada para el año 2013. Para ello plantea la creación de una Empresa Pública de Gestión Fotovoltaica, en la que participaría la Diputación, los ayuntamientos de mas de 20.000 habitantes, y la Junta de Andalucía, el capital inicial debería ser aportado por las cajas de ahorro con cargo a sus beneficios, actuando de dinamizadoras de un nuevo modelo económico y energético. Según el portavoz, en esta materia las iniciativas de la Diputación “son muy pobres”, siguen basando sus políticas energéticas en encargar estudios y análisis de viabilidad, pero no se deciden a “pasar a la acción”, quizá porque siguen “anclados” al modelo energético contaminante.

Ortega ha puesto como ejemplo a Alemania, un país que “con un gobierno de derechas”, está creciendo a un ritmo del 6% anual, cerrando sus centrales nucleares, cumpliendo el protocolo de Kyoto y generando empleo, disponemos en Granada de una situación geográfica, desde el punto de vista de la insolación, “envidiable”, sin embargo la política energética renovable no acaba de cuajar por que no hay “un verdadero impulso político”, hay que tener en cuenta que Andalucía está soportando el 25% del paro de todo el estado español.

Según las estimaciones de este partido político para 2013 podrían tenerse instalados 50 Mw en Granada, 20 Mw en su área metropolitana, 10 Mw en Motril, 5 Mw en Almuñécar 10 Mw en Guadix, 5 Mw en Baza, 5 Mw en Loja, 5 Mw en Huéscar y comarca, y 10 Mw en el resto de los municipios. La inversión alcanzaría los 150 millones de euros produciendo un efecto de dinamización del mercado fotovoltaico, generación de tejido industrial y de I+D, y una disminución de la dependencia externa del petróleo, y “sobre todo” una disminución de la factura energética municipal.

Para Los Verdes este proyecto tiene un enorme significado pues demuestra que se puede producir en los núcleos urbanos de Granada para el 2013 el 10% de la energía que produce una central nuclear, “con un beneficio social y ambiental incomparable”. Para demostrar esto el portavoz de Los Verdes ha aportado cifras de ahorro de emisiones de CO2 y de creación de empleo, y es que los 120 Mw solares una vez en marcha ahorrarían 75.000 toneladas de emisiones atmosféricas de CO2 y generarían 240 empleos estables, eso sin tener en cuenta que para fabricación e instalación se necesitarán unos 5.000 empleos, todos ellos datos contrastados con los de consultarías dedicadas al análisis del mercado fotovoltaico.

La Diputación dice ahora en 2009:

Granada Toda Solar llevará a las empresas de turismo rural y las explotaciones ganaderas energías limpias

La Agencia Provincial de la Energía de Granada, dependiente de la Diputación Provincial, desarrollará en la provincia un programa completo de diagnóstico, formación y asesoramiento especializado dirigido especialmente a directores y trabajadores de pequeñas y medianas empresas de turismo rural y sector agroganadero para integrar en estas instalaciones medidas de ahorro y suficiencia energética destinadas a aumentar la sostenibilidad de estas explotaciones. Este proyecto, denominado Granada Toda Solar, financiado al 80% por la Fundación Biodiversidad del Ministerio de Medioambiente, ha sido uno de los ocho aprobados en todo el territorio nacional promovidos por entidades públicas para fomentar la creación de empleo y la mejora del medioambiente.
El desarrollo del programa contempla tres ejes fundamentales, centrados en la elaboración de diagnósticos para la mejora energética en alojamientos rurales, la formación de trabajadores y el asesoramiento personalizado a aquellos emprendedores interesados en poner en marcha negocios ambientales en núcleos rurales. El vicepresidente 2º de la Diputación, Julio Bernardo, señaló durante la presentación que el proyecto “pretende formar a 660 trabajadores en el campo de las energías renovables y la creación de 10 empresas así como la colocación de instalaciones solares en 30 negocios”.
Granada Toda Solar, que cuenta con un presupuesto de 342.910 euros, constituye el reconocimiento al trabajo de la Agencia Provincial de la Energía de Granada que, por primera vez desarrollará una acción directa sobre el cambio de modelo productivo para poder “desacoplar la actividad económica del consumo de energías convencionales”, explicó Fernando Alcalde, coordinador de la Agencia. Para ello y dentro de la propuesta aprobada, se impartirán cursos de geotermia y se formará a más de 600 profesionales, procedentes de otros sectores productivos en crisis como la construcción, para orientarlos hacia las energías renovables y “permitir con ello que diversifiquen su actividad laboral”, señaló Alcalde.
Entre los nuevos profesionales y la labor de asesoramiento personalizado que realizarán varios agentes, más de 5.000 personas en las comarcas de Baza-Guadix-Huéscar, Loja, Montes Orientales y Costa-Valle de Lecrín se verán afectadas por un cambio de modelo productivo que permitirá ahorro energético y eficiencia a partir del empleo de energía renovable para compatibilizar el desarrollo económico y la protección del medio rural. En este sentido, los territorios rurales de la provincia de Granada presentan un gran potencial en energías limpias tales como el aprovechamiento de la biomasa forestal, los agro-combustibles, la energía solar y la eólica que podrían ser utilizadas por distintos sectores productivos.

AGUILAR Y HURTADO CONTRA LA MOVILIDAD SOSTENIBLE

LOS VERDES CALIFICA EL ACUERDO ENTRE ROSA AGUILAR Y TORRES HURTADO DE ATENTADO CONTRA LA MOVILIDAD SOSTENIBLE

El portavoz de Los Verdes, Mario Ortega, ha calificado el acuerdo de soterramiento del tráfico entre la avenida de Carlos V y la Plaza de Fontiveros de atentado contra la movilidad sostenible. “Los 40 millones de euros de sobre coste declarado,” dice Ortega, “lo pagaremos todos los granadinos, pues con ese dinero se podría haber ejecutado la línea 2 del metro entre Fontiveros y la Caleta pasando por el centro de Granada.”

Para Los Verdes, la propuesta alternativa de ejecutar aparcamientos disuasorios en la zona del palacio de deportes para que los residentes procedentes de la cornisa sur en coche pudieran intercambiar con las líneas 1 y 2 del metro y con los autobuses era la verdadera solución al problema, tal y como lo refleja el estudio técnico de la oficina del metropolitano granadino. El acuerdo adoptado es la opción mas cara, la que alargará los plazos de ejecución y la que destruirá la plaza de Fontiveros por completo, todo ello lo pagaremos los granadinos “en dinero y en especie” afirma Ortega.

El estudio técnico al que ha tenido acceso Los Verdes demostraba la viabilidad del metro en superficie con prioridad absoluta al transporte público sin que se afectara significativamente el tráfico en el cruce de la Avenida de América con Andrés Segovia, “sabemos que el alcalde miente cuando habla de problemas de fluidez en la zona”, afirma el portavoz ecologsta, “pero la consejera Rosa Aguilar ha obviado este detalle para caer en las propuestas ultra-conservadoras del PP granadino en materia de movilidad,” remacha Ortega. Por otro lado, en opinión de Los Verdes “con el túnel subterráneo se permitirá que un río de coches llegue hasta el centro de la ciudad y siga presionando sobre nuestro medio ambiente, nuestro patrimonio y nuestra calidad de vida”. Pero es que además esta infraestructura para automóviles “condicionará la ejecución de la línea dos en la zona encareciéndola,” hay que tener en cuenta, dice Ortega, “que con los 40 millones de sobre coste se podría ejecutar esta línea entre Fontiveros y la Caleta.”

En este sentido, Mario Ortega declara que “la consejera Rosa Aguilar está demostrando ser un fichaje de derechas en materia de movilidad, en lugar de venir y explicar a los granadinos qué es lo mejor desde el punto de vista técnico, social, ambiental y económico, llega a Granada para darse cariñitos con un alcalde que es el mayor destructor de Granada.” Y continúa, “los vecinos y comerciantes de la zona y la ciudadanía granadina pagaremos a la larga este nefasto acuerdo”, sentencia Ortega.

EL FUTURO Y SUS AMIGOS

EL FUTURO Y SUS AMIGOS

De diversas maneras hipotecamos socialmente el futuro y ejercemos

sobre las generaciones venideras una verdadera expropiación temporal.

Daniel Innerarity

Hace unas semanas asistí a la conferencia de un poeta y ensayista afamado en el mundillo del ecologismo. La intervención erudita e histórica dibujó un panorama desolador del pasado tecnológico-político y sus consecuencias sobre el presente social y terráqueo. Al finalizar se abrió el turno de preguntas, levanté la mano, –me gustaría saber si, tras lo que nos ha contado, existe un espacio para el optimismo, el lugar necesario para la acción política, y si existe, dónde está.– La concisa respuesta me dejó estupefacto, –optimismo y pesimismo no son categorías aplicables a la política, dijo Riechmann.– Obviamente yo esgrimía la tradicional pregunta de la acción política de izquierdas: ¿qué hacer?, enmascarada por una solicitud de respuesta esperanzadora.

Deseaba una respuesta alegre en una sala llena de público universitario joven, una respuesta comprometida y vivaz. Tras el ascenso del ecologismo político europeo comandado por la alianza “Europa Ecológica” francesa, la respuesta plausible era –el espacio para la acción política con futuro está en la ecología política.– Pero el intelectual no se mojó, eludió el envite y potenció la desesperanza entre el público asistente. Creo que fue honrado en su respuesta, pero también que estuvo equivocado.

Tal vez la intelectualidad se haya acostumbrado a vivir entre el pasado, el presente y el mañana inmediato, tal vez ya nadie quiera apostar por gobernar la incertidumbre del futuro. Somos devorados por el día a día, nos envuelve el tic tac del reloj, desconocemos que somos tiempo futuro, que somos lo que aún no somos. Este podría ser justamente el mal de la política actual, renunciar al futuro, renunciar a las utopías colectivas, vivir en el permanente presente, gestionar o mal gestionar las emergencias sociales, económicas y ambientales. Efectivamente, hurtado el debate sobre nuestro futuro común, no hay lugar para el optimismo, único suelo sobre el que crece la esperanza política.

La vieja política que proponía mundos ideales colectivos ya no existe, ha sido engullida por el individualismo militante. Por eso, cuando la política con mayúsculas se hace repentinamente necesaria, al revolver de la esquina, en el barrio, ante el desempleo, frente a nuestras hipotecas, contra los desmanes ambientales o urbanísticos, frente a las desigualdades y discriminaciones entre individuos y géneros, ante los despidos masivos o las propuestas ultraliberales, surge únicamente como acción reactiva producto de una revelación instantánea, la que descubre que los problemas individuales son los problemas de la sociedad. No existe persona si no existe sociedad, somos coro y personaje a un tiempo, pero esta evidencia no está interiorizada en ningún actor político, sencillamente ha caído en el olvido.

Necesitamos introducir el tiempo futuro en la política, único modo de ralentizar el presente, de hacerlo reflexivo. Indagar en el futuro para marcar direcciones de acción política. Es más importante el sentido que la velocidad, son más importantes los caminos posibles que las metas. No podemos renunciar a gobernar la incertidumbre, a influir en el futuro. Necesitamos desacelerar los procesos de decisión para gobernar el futuro, “vísteme despacio que tengo prisa” cobra sentido ante el paso implacable del tiempo. Tenemos prisa por conocer el futuro, para conocerlo bien debemos de ser cautos, precavidos, persistentes, lentos, científicos. Las nuevas grandes leyes propuestas por la política para conseguir una sociedad mas justa tienen que introducir la indagación, la prospección y el pronóstico para gobernar la incertidumbre futura. La responsabilidad individual, corporativa e institucional, el principio de precaución, los mecanismos de evaluación, y los procesos de corrección de las desviaciones de los fines de las leyes deben incorporarse al sistema social junto con marcos deliberativos y participativos. Debemos caminar hacia una democracia profunda, social y parlamentaria a un tiempo.

Hay futuro solo si existe la esperanza. No es tanto que otro mundo sea posible, que lo es, como que otro mundo es necesario. Necesitamos la esperanza sustentada sobre el conocimiento, no ensoñaciones, sí acción política que tenga en cuenta el futuro.

* Invierto el título de libro “El futuro y sus enemigos” de Daniel Innerarity en editorial Paidós.

CONSIDERACIONES SOBRE FINANCIACIÓN Y ANDALUCÍA

Por Concha Caballero en PARALELO 36

Hasta hace poco tiempo se hablaba de modelo o de sistema de financiación e incluso se llegó a la conclusión de que habría que estabilizarlo y hacerlo perdurar. El nuevo acuerdo es todo lo contrario a un modelo o a un sistema. De hecho el debate sobre su formulación ha estado centrado, no en el funcionamiento de la cesta de impuestos y en los datos sustanciales del sistema sino en los fondos adicionales que el Estado ponía sobre la mesa. No tiene, tampoco, ninguna intención de estabilidad de cara al futuro y se trata solo de un sistema transitorio cuya vigencia no llegará a cuatro años, si es que no se producen cambios mucho antes.
El acuerdo de financiación está hecho de principios contradictorios, fondos diversos para todos los gustos y situaciones, variables múltiples y de multitud de compensaciones parciales. Lo que eran los grandes temas de la financiación autonómica (coste de servicios, autonomía y suficiencia financiera, capacidad fiscal, participación en la Agencia Tributaria Estatal) han sido soslayados sin que se haya alzado una sola voz reclamando un debate serio en estas materias.
Lo sustancial de este acuerdo político es, sin embargo, que ha renunciado a ser sistema, ni modelo, es decir, que ha dejado atrás cualquier posibilidad de objetivar, planificar ni guiarse por principios comunes que se orienten a un funcionamiento federal que combine autonomía y redistribución.
Los principios de este nuevo “modelo” son tan contradictorios que podemos leer, en la misma página, cómo se afirma que lo justo y solidario es repartir la financiación por criterios de población para, a continuación, especificar que la “capacidad fiscal” de las comunidades será determinante para el reparto definitivo de los fondos adicionales.
Es verdad que el ochenta por ciento de la financiación se guiará por criterios de población (con sus variables de dispersión, densidad, edad, insularidad y otros parámetros que afectan a la prestación de los servicios), pero el resto se compone de variables distintas e incluso opuestas a este criterio, como podremos ver a continuación.
El siguiente tema a analizar es el resultado de este acuerdo para Andalucía que, en mi opinión, no puede ser analizado en términos de agravio comparativo en el reparto de los fondos adicionales o la bilateralidad con Cataluña, sino en términos de autonomía financiera o, por el contrario, de dependencia, así como deducir los resultados determinados por las condiciones de Andalucía y, en especial, su particular crisis económica.
Pero veamos el funcionamiento del modelo:

A) Las nuevas cesiones impositivas: Como se sabe con este acuerdo se aumenta la cesión de impuestos a las Comunidades Autómas de forma sustancial. La cesión del IRPF pasa del 33 al 50 por ciento; el IVA del 35 al 50% y los impuestos especiales –en general- del 40 al 58%. Estas cesiones impositivas suponen la financiación básica de cada de una de las Comunidades y lo que marca especialmente su suficiencia financiera ya que las comunidades que no cubran sus necesidades de gasto con estos ingresos deberán recurrir al Fondo de Suficiencia. En teoría todas las comunidades aumentarán su suficiencia básica pero la realidad es que la caída de ingresos impositivos contrarresta estas estimaciones. En los cinco primeros meses de esta año, el Estado ha tenido una caída de ingresos del 19 por ciento, en el caso de Andalucía la caída ha superado el 26 por ciento, lo que quiere decir que la recaudación andaluza será bastante menor que la media estatal y, por tanto, nuestra base de financiación bastante menor que la media. Las consecuencias no son catastróficas porque existe el Fondo de Suficiencia, pero resulta claro que no saldremos del círculo de la dependencia estatal. No es culpa del modelo de financiación, sino de un modelo económico andaluz basado en los sectores más afectados por la crisis (construcción y turismo) que necesita una completa transformación.
Sin embargo, si hay que anotar que la suficiencia financiera de Andalucía va a seguir estando en torno al cincuenta por ciento de sus necesidades de gasto. O dicho de otra manera, que dependemos de forma extraordinaria del Estado mientras que Madrid, Baleares y ahora Cataluña (además de las comunidades forales de Euskadi y Navarra) tienen una completa autonomía y suficiencia financiera.

B) El misterio de las deudas anteriores. Como el sistema de financiación funciona por entregas de cantidades a cuentas respecto a las estimaciones de recaudación y los presupuestos de las comunidades no previeron la crisis económica, cuando se ha liquidado realmente la recaudación real, ahora las comunidades deben al Estado una cantidad enorme de dinero. Andalucía, solo por diferencias de recaudación del año 2007 (temblemos cuando se cierren los ejercicios de 2008 y 2009) debe al Estado la friolera de mil millones de euros, una noticia que ha pasado casi de puntillas por los medios de comunicación. El oscurantismo en el que se ha convertido la financiación (algo completamente fuera de los mandatos legales), no nos permite conocer la deuda de las comunidades con el Estado que me temo son millonarias. A instancias de Andalucía se ha conseguido que esta deuda no comience a pagarse hasta el año 2011 ya que de hacerlo ahora supondría una causa de ruina para las arcas andaluzas.
C) Los elementos federalizantes del sistema de financiación. Tanto el Estatuto Andaluz como el catalán contenían elementos muy positivos de carácter federal y que consistía en la participación en las decisiones estatales de carácter económico, así como una visión progresista del sistema impositivo. Si se hubiese cumplido el Estatuto Andalucía podría haber opinado sobre la supresión del Impuesto de Patrimonio y participaría de pleno derecho en la Agencia Tributaria Estatal. Nada de esto se refleja en el nuevo modelo que limita, además, las posibilidades fiscales de las comunidades orientándolas en exclusiva a la deducción fiscal.
D) Las incógnitas del Fondo de Suficiencia. Este fondo se destina a completar las necesidades de gasto de las comunidades que no lo alcancen por la cesión de impuestos. Antes era el mecanismo de cierre del sistema, ahora se dice que se determinará después de establecer los fondos adicionales. Su cuantía y funcionamiento quedan fuera del acuerdo. No es necesario decir que Andalucía depende en grado sumo de este fondo (un tercio del presupuesto andaluz tiene este origen) Al contrario que Andalucía hay Comunidades Autónomas, como Madrid y Baleares, que con las cesiones anteriores (mucho menores) cubrían a la perfección e incluso superaban sus necesidades de gasto. Hasta ahora el excedente de su recaudación debían reingresarlo a la cuenta común del Fondo de Suficiencia, sin embargo ahora se establece una novedad y es que la recaudación que supere su capacidad de gasto no tienen que reinvertirla a la caja común sino que pueden quedársela como financiación extraordinaria. Llama mucho la atención que en el lenguaje de la derecha contra los beneficios obtenidos por las “comunidades ricas”, no aparezca la de Madrid como la más beneficiada en la aplicación real del sistema.
E) Se crean dos nuevos fondos, uno llamado de Cooperación y otro de Competitividad. Se les ha llamado, con razón, fondos para pobres y para ricos. En el primero se acumulan demandas dispersas de comunidades que no se encuentran bien recogidas en otros conceptos (densidad de población, incidencia del PIB, etc.). Resulta curioso, sin embargo, que no se aumente la financiación del Fondo de Cooperación Interterritorial que sería el responsable de esta redistribución. En segundo lugar se establece un fondo de Competitividad destinado a compensar tanto a comunidades con recursos inferiores a la media, como a premiar “su capacidad fiscal”, aceptando así un principio inasumible porque ¿en qué se perjudica una comunidad que recaude más? y, por otra parte, ¿qué tipo de principio redistributivo es la capacidad fiscal? Se destinan once mil millones de recursos adicionales a todas estas operaciones. Como el gobierno no ha facilitado el reparto de los fondos por comunidades, y a falta de este importantísimo dato, parece que Andalucía ha “rascado” financiación de ambos fondos pero que Cataluña ha conseguido un aumento considerable de financiación así como el éxito político de ver acogida su demanda de “déficit fiscal” con esta Comunidad.
F) Algunas regalías y excentricidades. Para completar el sistema algunas comunidades han conseguido financiación o valoración de costos de servicios especiales. Así, se multiplican por 2,5 los fondos destinados a las comunidades bilingües (Cataluña y Valencia) o se dota generosamente la policía autonómica que solo tiene Cataluña. En estos apartados extraordinarios el gobierno andaluz computa la transferencia del Guadalquivir, o la financiación de los metros, aunque también Cataluña tiene un acuerdo específico y Madrid ha tenido años pasados una financiación supergenerosa.
G) Los ayuntamientos, nuevamente olvidados. Se hizo el compromiso de que el nuevo sistema abordaría la financiación municipal y ni siquiera ha sido citada. La participación de los ayuntamientos en la financiación estatal es completamente tercermundista e indigna de una democracia mínimamente avanzada. El nuevo modelo los ha dejado atrás y, lo que es peor, ha dejado prácticamente sin margen de maniobra el aumento de su participación financiera, ante el silencio cómplice de la FEMP y la FAMP que habían aprobado en el pasado numerosas mociones

A la luz de estos datos parece evidente, en primer lugar, que no se trata de un modelo ni sistema sino una financiación coyuntural que no soluciona los problemas del modelo anterior y que abre la puerta a interpretaciones insolidarias así como a la aceptación de lógicas de desigualdad. En segundo lugar, no es un sistema que avance en elementos federales y de corresponsabilidad, sino todo lo contrario, baste con referirnos a la opacidad de las cuentas de cada comunidad, contrario a cualquier espíritu cooperativo y común. En tercer lugar, parece evidente que no era el mejor momento para abordar este debate, en plena crisis económica, con todas las incertidumbres abiertas en torno a la evolución de cada indicador. Un sistema debe funcionar en los tiempos de bonanza y en los de crisis económica, pero ni el gobierno central ni las comunidades autónomas han querido abordar el problema real de la financiación pública que es el sistema impositivo y su reparto. ¿Qué pasará si los ingresos siguen cayendo? ¿Qué prioridades y qué políticas son las que se deben financiar? Todos quieren aparentar una normalidad inexistente cuando vamos a estar en el Estado y en todas las comunidades ante presupuestos restrictivos y en recesión. Se ha discutido hasta le extenuación el destino de once mil millones de euros y no se ha dedicado una línea ni una declaración al destino de centenares de miles de millones de euros que componen el total de la financiación autonómica. Se han abordado temas menores como la financiación de los mossos d´esquadra y no se ha gastado ningún esfuerzo en hablar de la financiación sanitaria o educativa o de reducción del gasto energético.

Por lo que respecta a Andalucía mi impresión es que el gobierno andaluz ha aceptado una lógica que no nos beneficia y, dentro de ella, ha intentado arrancar algunas migajas atenazados por la crisis y el descenso de las cuentas públicas. Mantuvo bien el discurso cuando defendió el criterio de población como base del sistema, esbozó algún debate educativo y de servicios públicos pero dio por perdida la batalla cuando aceptó que le importaba más el cuánto que el cómo en la financiación. Jamás debió aceptar parcelar los fondos, olvidar el FCI y, sobre todo, que se incluyera la capacidad fiscal como uno de los componentes del sistema porque es una cuña que se introduce y que puede dar al traste con cualquier esperanza de desarrollo social equilibrado.
No se trataba, en absoluto, de ejercer un anticatalanismo ramplón y derechista, sino de poner sobre la mesa criterios e ideas para afrontar desde las autonomías el combate contra la crisis económica y por el cambio necesario de modelo. Desde luego no va a contribuir a salir de esta crisis una acumulación del dinero público en las comunidades más ricas. Por otro lado, los tiempos del “más y más” de la financiación han terminado y han fracasado porque se basaban en el puro crecimiento sin proyecto sostenible ni social ni ecológicamente. Por ejemplo el hecho de que, en el caso de Andalucía, nuestros presupuestos se hayan triplicado en los últimos quince años no nos ha impedido acercarnos al 30 por ciento de paro en esta crisis económica, sin esperanza cierta de recuperación porque las bases de ese crecimiento eran equivocadas.
Andalucía, en la lógica de la recaudación y de la competitividad, tiene muy poco que decir y que ganar. Somos una comunidad cuyos ingresos dependen particularmente, del consumo (en franca caída) y del Estado. Más de la mitad de nuestro presupuesto proviene de transferencias del Estado y de la Unión Europea. Ningún modelo de financiación suplirá las deficiencias de nuestro modelo económico, dependiente y especulativo. El que se acaba de aprobar solo es el final de un ciclo que nos debe forzar a un cambio acelerado de modelo económico.

PARQUE DE LA HONRADEZ

Los Verdes ha exigido al Ayuntamiento de Armilla (Granada) que inicie de oficio la demolición del Centro Nevada “para ya”, y que se ejecute en el mismo solar, de casi 200.000 metros cuadrados, un espacio verde al que denominarían el “Parque de la Honradez”.

Esta gran zona verde metropolitana establecería un corredor arbolado entre la vega sur y la oeste y “no habría que expropiar” a ningún agricultor para su construcción, ha indicado en un comunicado el portavoz provincial de esta agrupación, Mario Ortega.

Los Verdes están personados en dos de las causas abiertas contra el Parque Nevada, y ha considerado que el informe técnico encargado por el juzgado de instrucción nº 6 -que aconsejaba la demolición del edificio- le da la razón al partido “de una manera contundente”.

En cuanto a la demanda planteada por Los Verdes en solitario ante el juzgado de lo contencioso administrativo número cuatro de Granada, ha manifestado albergar “fundadas esperanzas” en que la licencia de obras concedida al promotor del Centro Nevada sea declarada “nula de pleno de derecho”.

En este sentido ha comparado dicha demanda con la que ha prosperado en Almería y que ha concluido con la sentencia de demolición del hotel Algarrobico, por ser nula de pleno de derecho la licencia de obras que permitió su construcción.

Este contencioso es distinto del presentado en su día por la Junta de Andalucía fuera de plazo, que sentenció el Juzgado de lo Contencioso número uno sin entrar al fondo por dicho motivo.

Ortega ha sentenciado que cuanto más tarde se ejecute la demolición del Nevada “mayores serán los perjuicios sociales y económicos para las arcas públicas”.

NULA DE PLENO DERECHO

LA CONSIDERA ILEGAL

Los Verdes pide que el juzgado declare nula de pleno derecho la licencia del parque Nevada y lo demuela

Así se refleja en el escrito de conclusiones que esta formación ha presentado ante el juzgado basado en que el Consistorio se saltó el procedimiento legal establecido y reclama la ‘destrucción’ del complejo.
Los Verdes ha solicitado al Juzgado de lo Contencioso Administrativo 4 de Granada que declare nula de pleno derecho la licencia de obras concedida por el Ayuntamiento de Armilla el 30 de septiembre de 2005 para la construcción del Parque Nevada, al considerarla ilegal.
Así se refleja en el escrito de conclusiones que esta formación ha presentado ante el juzgado basado en que el Consistorio se saltó el procedimiento legal establecido, por lo que debe determinarse que la autorización que concedió “nunca debió existir” y reclama restitución a la situación original, es decir, la demolición del complejo.
Según ha explicado hoy el portavoz de Los Verdes de Granada, Mario Ortega, esta demanda ahonda en la resolución adoptada en abril por el Juzgado de lo Contencioso Administrativo 1 que decidió no anular la licencia alegando que la Junta no la impugnó dentro del plazo legal fijado pese a que le habían notificado su aprobación.
A juicio de Ortega, esta resolución, que determina que el Ayuntamiento de Armilla “tiene obligación” de “revisar” dicha licencia para aclarar el “presunto exceso” en la ocupación máxima del solar, altura y edificabilidad conforme a lo previsto en la normativa urbanística, avala su tesis de que el procedimiento fue irregular.
Aunque el proceso iniciado por Los Verdes ante el Juzgado de lo Contencioso Administrativo 4 de Granada fue previo a la resolución citada anteriormente, el portavoz de este partido confía en que el juez tenga en cuenta las consideración que figuran en el fallo al emitir su sentencia.
En el escrito de acusación de Los Verdes se reclama la nulidad de la licencia basada en la existencia de un informe técnico desfavorable del arquitecto municipal en el que se detalla que la autorización vulnera la normativa en suelo urbano y urbanizable, y la de no urbanizable, se proyectan zonas de acceso en contra de la ordenación y escaleras en áreas calificadas como zonas verdes.
Además, mantiene que se prescindieron “absolutamente” de los procedimientos de gestión urbanística exigidos por la legislación, como el proyecto de infraestructura común que telecomunicaciones, que “no existe”, la documentación en materia de ruido y las normas de ocupación máxima.
AGENCIA EFE

PARQUE NEVADA, EVIDENCIAS

El Centro Comercial Parque Nevada, en la localidad metropolitana de Armilla, va camino de consolidarse como un monumento a la corrupción urbanística, a las ilegalidades municipales en materia de ordenación del territorio y a la destrucción de la Vega de Granada. La prensa granadina ha recogido abundantemente por capítulos esta telenovela dedicada a la política real. El Caso Nevada simboliza a gran escala el modelo de gestión municipal de, al menos, el último decenio. La falta de garantías procedimentales en la concesión de las licencias, sobre todo cuando detrás de ellas están promotores con gran peso económico, el enriquecimiento acelerado, la connivencia de los poderes autonómicos incapaces de frenar los desmanes urbanísticos, la lucha por el poder de los dos partidos mayoritarios y la hipocresía de IU, mirando para otro lado, sin respuesta política a los desmanes desde su cogobierno en la diputación, y votando con el PSOE en los sucesivos plenos de ayuntamiento de Armilla para consolidar la megalomanía de políticos de dudosa cualificación democrática.

Resumiendo: una licencia otorgada con los informes en contra del secretario, del asesor jurídico y del arquitecto, todos ellos funcionarios municipales del ayuntamiento, y con un informe a favor elaborado en cuatro días por encargo a un agente externo (ya se sabe, quién paga manda). Una licencia otorgada con informes medioambientales y de Economía y Hacienda caducados o sobre otra edificabilidad. Una trama de dineros investigada por la guardia civil y apagada no se sabe bien por qué, un exceso manifiesto de edificabilidad, ocupación de zonas verdes y viales previstos en el PGOU y en el POTAUG; una carencia absoluta de planificación racional del urbanismo y de la actividad comercial; una dimisión del concejal de urbanismo, forzada por los acontecimientos y por la prensa que investigó el crecimiento acelerado de su patrimonio; una retirada del alcalde, y la recolocación del mismo como director de FERMASA (Feria de Muestras de Armilla), a indicación del partido que gobierna Armilla, la diputación de Granada y Andalucía; Un promotor, Tomás Olivo, imputado en la operación Malaya, y al que otro centro similar en Roquetas de Mar se le ha declarado la licencia nula de pleno derecho, aunque ahí esta funcionando tras una recogida de firmas del alcalde Popular, que fuera presidente del PP provincial de Almería, para presionar a la justicia hasta cegarla frente a los desmanes.

Lo último es chantajear a la sociedad con el empleo que generará este gran Centro Comercial “Parque Nevada”, en una Granada con una tasa de desempleo del 26%. Dicen que cuatro mil empleos directos, y mienten. Un análisis del empleo que genera cualquier gran superficie comercial indica que 120.000 metros cuadrados comerciales concentrados, no ofertan mas de 700 puestos de trabajo. Pero es que además, las pequeñas y medianas empresas que, para competir y seguir subsistiendo, quieran trasladarse al Nevada tendrán que adquirir el metro cuadrado a 3.000 euros, o alquilar caro a la empresa que el promotor creará como intermediaria. Con que las PYMES se dispusieran a comprar la mitad de Parque Nevada, habrían de endeudarse por valor de 250 millones de euros, unos 40 mil millones de las antiguas pesetas, más el dinero necesario para acondicionar sus locales. Ahí es nada, en tiempos de crisis y de créditos difíciles de obtener.

Pero lo mas alucinante es la forma en que el consistorio armillense han llevado el asunto instando a la justicia a que se de prisa con el argumento de que la economía de la localidad lo necesita. Una mentira más. Los negocios de Armilla se resentirán fuertemente si el Parque Nevada abre, igual que los de Granada y los del resto del área metropolitana; y se seguirá consolidando un modelo comercial que hunde los núcleos urbanos en el vacío, que nos obliga a coger el coche, que contamina como ninguno y que contribuye al cambio climático de una manera feroz. ¿Es eso lo que quiere la ciudadanía? ¿Es eso lo que usted, lectora o lector quiere? Desde estas líneas como portavoz de Los Verdes pido responsabilidad social a los políticos, y responsabilidad política a la sociedad. No al Nevada, no mas mentiras.

URBANISMO DELIRANTE

Hace tiempo que en nuestra democracia la política real dejó de ser el espacio etéreo en el que las ideas sobre la sociedad se confrontan, para convertirse en el lugar donde se protegen los negocios. El progreso humano, hoy que tenemos los mejores medios tecnológicos para usarlos a favor del beneficio común, es entendido como aquello que favorece el consumo de bienes materiales e inmateriales sin límite. Los indicadores económicos que manejan nuestras clases dirigentes aluden en todo caso a la cantidad de riqueza producida, acumulada y consumida, en tanto abandonan las apreciaciones sobre eficiencia y calidad del proceso productivo, e ignoran la degeneración inducida por el modelo de…, ¿Desarrollo?

En este contexto, el derecho a disfrutar de una vivienda digna, recogido en el artículo 25 de la Declaración Universal de los Derechos Humanos, en le 47 de la Constitución Española y en el 25 del Estatuto andaluz, se ha convertido en la obligación de padecer la imposibilidad de adquirir una vivienda a un precio que no hipoteque la vida personal y familiar durante decenios. Sobre el bien inmobiliario recaen significados paradójicamente contradictorios. Por un lado es un objeto con pretensiones de durabilidad, de ahí su función como valor de inversión. Por otro, es un bien de primera necesidad que el sector de la construcción ha transformado en un producto industrial consumible. Ambos aspectos favorecen su uso especulativo.

Nuestras ciudades no absorben ni generan población suficiente para justificar la enorme demanda de suelo urbano. Crecen por crecer. Se abandonan los centros históricos y se utiliza el bien inmobiliario como inversión segura de capital. La modificación del uso del suelo genera plusvalías que repercuten en los ingresos municipales, pero que requieren inversiones y estructuras de servicios cada vez más caras. La dependencia financiera de los ayuntamientos del sector de la construcción antepone los intereses sectoriales a los intereses ciudadanos. Los centros históricos o tradicionales, deteriorados por la falta de respeto por el pasado y salpicados de aberraciones constructivas en aras de una postmodernidad de relumbrón, se rehabilitan, en el mejor de los casos, con políticas de recuperación y mantenimiento de fachadas y formas, en tanto sufren una compartimentación interior de las viviendas que, junto con su elevado precio, hacen imposible su ocupación por familias medias. Nuestras ciudades históricas convierten sus cascos antiguos en parques temáticos y frenesíes turísticos. La ciudad pasa de ser un lugar de convivencia y diversidad social a un objeto dedicado exclusivamente a la oferta mercantil. Entre tanto, «el poder político de las ciudades en vez de leyes y normas produce visiones y proyectos estratégicos». Las alucinaciones megalómanas de los alcaldes y alcaldables, actúan como ilusiones ópticas que retroalimentan la destrucción de la vida ciudadana; muy útiles para ganar elecciones y, desde luego, para atrofiar la auténtica actividad política, que debería ser la «pasión vital de la ciudad».

Contra la ciudad oferta turística y comercial, hemos de reivindicar la ciudad como lugar para la convivencia, para el estímulo de relaciones solidarias con nuestros conciudadanos y con otras ciudades; amable con nosotros y con quien nos visita. Contra la ciudad compartimentada funcionalmente, necesitamos una ciudad orgánica y mezclada. Una ciudad que no se venda a los grandes grupos inversores en forma de trozos de pastel territorial, de servicios públicos privatizados, o de negocio particular. Una ciudad cuyas instituciones se preocupen no solo por la economía, sino más por la ecología. Una ciudad blanda y no competidora, que ayude al mantenimiento de la población activa en los pueblos próximos, en los menos próximos y en los lugares lejanos. Una ciudad autocontenida, limitada y no ambiciosa que sepa vivir sin aumentar indefinidamente su Producto Interior Bruto. Una ciudad que no se deje llevar por la tiranía de tráfico. Una ciudad donde la población se mueva en transporte público eficaz, andando o en bicicleta. Una ciudad que promueva la eficiencia y las tecnologías no contaminantes. Una ciudad que autogestione todas sus emisiones y efluentes y ponga límite a sus inmisiones y sus consumos. Una ciudad de ciudadanos que “piense globalmente y actúe localmente”. «Una ciudad de preguntas y no una ciudad de respuestas.»

En definitiva, una ciudad gobernada por quiénes se ocupan de todos y no por quiénes se ocupan de ellos.

HUMOR DE OBRAS

Un día cualquiera, no se la hora que es, me asomo a la ventana y veo la obra de ayer. Las luces del alba son la premonición de que de nuevo puedo dar un tropezón. Cuando voy al trabajo, por las calles levantadas, sorteo las brechas de las perforaciones, salto sobre los socavones, vadeo las losetas, evito los agujeros de las arquetas y me cuido de no quedar enjaulado, malherido y rasguñado en las alambradas de hierro con las que el Sr. Torres Hurtado, a los peatones, nos ha cercado. Cuidado aquí, cuidado allá, qué hay obrillas en la ciudad.

Tejer y destejer, trenzar y destrenzar, meter y sacar. Abrir y cerrar. El cable y el gas. El agua y la luz. Las rozas de las farolas, las redes de saneamiento, la telefonía, la fibra óptica. Los bordillos, las pilonas, los tranquillos, las esquinas, las rotondas, los aparcamientos subterráneos, las reformas de las reformas. Todo, todo, lo quieren hacer, desnacer y rehacer. Así les falla el respeto por árboles decenarios, por las piedras centenarias, y por la ciudad milenaria. Granada, ciudad de agua y frescor, está siendo maquillada, para lavarle la cara, sin que resulte mejor.

En mi barrio y en tu barrio, abren zanjas a diario. Luego, con tres puntos de sutura, se les cierra la costura; y así sucesivamente: coser y descoser, ¿crees que han terminado?, pues no, mañana vuelven otra vez… ¡Uf!, qué locura! El cuento del nunca acabar; mejor reír que llorar.

Asfaltaron muchas calles en dos días de verano. Y es que al Sr. Aguilera, si le dejan, nos asfalta hasta la Vega. Tanta bulla no puede ser siempre buena, pues dos semanas después el chinorro rodaba por el pavés, la gravilla desprendida a las casas se venía en la suela del zapato. La muestra del alquitrán quedaba escrita, indeleble, en la alfombra del zaguán. Entonces, de repente, llegaron una tarde a la hora de la siesta, y las calles rociaron con denso alquitrán caliente. Al sacar mi bicicleta se clavó sobre la rueda, dos dedos de chapapote me llegaron al cogote. Esa noche, el vapor petroleado que, sin querer, habíamos esnifado nos sumió a todo el vecindario en un estado de estupidez que duró hasta el día siguiente. El ruido de la picota, nos volvió a la realidad, sin solución de continuidad. Obra aquí, obra allá; qué bonita quieren dejar la ciudad con una manita de liso alquitrán.

La luz de la mañana entra en mi habitación mientras se oye el martillo pilón. Hoy el ruido es mas que ayer pero menos que mañana. Buenos días vecino, ¿que tal ha dormido usted?, ¿yo?, peor que usted, no puede ser, ¿qué no?, venga, asómese a mi balcón y verá que tengo a mi vera la excavadora, la apisonadora, la amoladora, y la camioneta… Me voy a volver chaveta. Pues yo ya estoy turulato, entre el portal y el trabajo me cayó sobre la chola una lasca de ladrillo que andaba volando sola. Por eso, ahora, me llaman el loco de la calle donde vivo porque me he comprado, para salir a la puerta, un buen casco de albañil de primera homologado. Ando un poco mas seguro por las estrechas aceras. Pues…, verá usted, yo voy en la misma línea, mi carta a los Reyes Magos le pide a Torres Hurtado un yelmo y una armadura por si las obras del metro duran varias legislaturas.

Por la Vega de Granada cabalgan cuatro jinetes, ya no ven las altas torres de la Alhambra de Granada. Ven la torre de San Lázaro, la del hotel Nazaríes, la gris de La General, y las grúas del Serrallo. Soooo, detén el caballo, ¡pardiez!, obras hasta en el cielo, da la vuelta Godofredo, ya vendremos otro día si la ciudad sigue en pie.

Ideal.es

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