Vivimos en una sociedad ecléctica. Variada. Difusa. Que no quieres estudiar religión, pues ética. Que pasas de productos, potencias y límites cuando tienden a infinito, a letras. Que ya tienes superado aquello del ‘my taylor is rich’, empezamos con el catalán. ¿Café o té?, ¿cine o deuvedé -es odioso escribir esta palabra-?, ¿carne o pescado?,

