Que te paguen poco en el trabajo es duro pero que además te peguen por desempeñar tu tarea es intolerable.
Hace unos día denunciamos en nuestro periódico la construcción ilegal de una vivienda en el pueblo de los Yesos (no entiendo mucho sobre la legislación vigente en temas urbanísticos pero con ver la fotografía se aprecia que no se puede construir a tan pocos metros de la orilla del mar). Al día siguiente fueron unos compañeros de que trabajan para Teleideal a grabar unas imágenes para que todos los granadinos comprueben con sus ojos, el morro que tienen algunos al construirse chalet en primerísima fila de playa, cuando un energúmeno por no llamarlo de otra forma, salió de la obra con una barra de hierro y se lió a golpes con el equipo de trabajo y con la compañera que la utilizaba.
Lo único que demostró este bestia es que estaba haciendo algo malo e ilegal, ahora es el turno de los inspectores de urbanismo y de la justicia, unos para demoler de inmediato la edificación y sancionar al propietario y la justicia que tomes las medidas para que el “zumbao” que agredió a los profesionales de metan un puro en condiciones.
Reflexión: ¿Creerá el agresor que por pegarle al mensajero no le van a parar la obra?
Os dejo la foto de la construcción para que quede constancia.








