Disculpen la baja calidad de la foto, pero creo que la secuencia se entiende bien.

Una pata va acompañada por sus patitos. Pasan por la boca una alcantarilla y la mayoría de sus patitos se caen por los huecos de la misma, ante la estupefacción de la pobre pata.
Mi pregunta es: ¿debió evitar el fotógrafo que se cayeran los patitos o su “testimonio gráfico” merece tanto la pena como para quedarse impávido, apretando el disparador, viendo cómo el animal pierde a su prole, sumida en una alcantarilla?
Esta historia me recuerda esta otra imagen:

Una niña moribunda agoniza por el hambre mientras un buitre acecha un cuerpo aún vivo que, muy pronto, será un cadáver. La foto ganó un montón de premios, incluido el Pulitzer de 1994, y fue portada de periódicos y revistas de todo el mundo.
Cuando le preguntaron al fotógrafo que si hizo algo por la niña, contestó que no. Había esperado 20 minutos a ver si el buitre extendía las alas. Tras sacar la foto, espantó al buitre y senciallmente, se fue.
Pd.- El fotógrafo, Kevin Carter, de vida tumultuosa, acabó por suicidarse hace unos años, tras la muerte de un amigo y después de haber sido duramente criticado, al comparársele con el buitre de la foto.
Fdo.- Patón-Fotón

