Me gustan las camisetas. Quienes me conocen, saben que ni polos ni camisas. Lo mío son las camisetas. Con mangas, eso sí. Aunque, como decía Álvaro, las tenemos a puñados, me gusta llevarme un recuerdo en forma de camiseta de los sitios por los que voy, las ciudades, los monumentos, los países. O mis películas favoritas. Lástima

