Según parece, las culturas egipcia, griega, romana y azteca ya
incluían juegos de pelota parecidos al tenis entre sus prácticas
deportivas.
Sin embargo, las primeras referencias que se tienen de
un juego con pelota y raqueta son de la antigüa China y son las que
dieron origen al badminton.
Las primeras muestras del tenis tienen su origen en Francia, donde se
practicaba un juego llamado “Jeu de paume” en el que se golpeaba la
pelota con la mano. Más tarde se empezaron a utilizar las raquetas.
El inventor oficial del tenis moderno es el Comandante británico Walter
Clopton Wingfield quien, en 1874, definió las primeras reglas sobre la
base de las del badminton, con unas dimensiones de la pista mayores que
las actuales, una mayor altura de la red y un sistema de puntuación
distinto del actual.
En sus orígenes, el tenis era un deporte elitista reservado para la
aristocracia. Con su extensión durante la época colonial, se generalizó
su práctica en todos los estratos sociales. Desde 1912, el tenis se
institucionalizó con la creación de la Federación Internacional de
Tenis.
El primer campeonato masculino de tenis se jugó en el All-England lawn
Tennis and Croquet Club de Wimbledon en 1877 y ya incluía la mayor
parte de las normas de base del tenis actual. Las competiciones
femeninas se iniciaron en 1884.
Tras el campeonato de Wimbledon, se crearon el Campeonato Americano
(posteriormente Open de Estados Unidos) (1881), los Campeonatos
Franceses (posterior Roland Garros) (1891), la Copa Davis (1900), el
Campeonato Australiano (posterior Open de Austarlia) (1905), la copa
Wightman (1923) y la Copa Federación (1962).
En cuanto al tenis en los Juegos Olímpicos, tras una serie de
incorporaciones y exclusiones debido al carácter profesional que
adquirieron los jugadores, fue definitivamente admitido en los juegos
de Seúl de 1988.
Se
tienen noticias de juegos muy similares al tenis actual desde la
Antigüedad, en las civilizaciones griega y romana, y durante la Edad
Media, en las ciudades italianas del siglo XI. Entre los siglos
XIII-XIV se introdujo en Francia el jeu de paume, juego
consistente en golpear una pelota con la palma de la mano, y en el que
posteriormente se acabó utilizando una raqueta. El propio vocablo de
“tenis” parece provenir del verbo francés tenez, expresión utilizada para avisar del lanzamiento de la pelota, aunque otros afirman que deriva del latín tenisca o toenia,
nombre de la cinta que dividía el campo en dos mitades en los antiguos
juegos romanos. Durante los siglos XVI-XVIII diversos juegos de pelota,
más parecidos al frontón actual, gozaron de gran popularidad en Europa
occidental. En 1873, el mayor Walter Clopton Wingfield, considerado
oficialmente el inventor del tenis moderno, lo bautizó con el vocablo
griego Sphairistiké (Žjugando con bolaŽ) en recuerdo de los
antiguos juegos helenos, y fueron los ingleses, junto con sus colonias
(Australia y Sudáfrica principalmente), quienes extendieron su
práctica, seguidos al poco tiempo por Estados Unidos donde ya en 1874
se construyeron las primeras pistas. No obstante, durante estos
primeros tiempos fue más usual utilizar como pistas de juego las
destinadas a la práctica del croquet, un deporte mucho más popular por
entonces en los países anglosajones y cuyas superficies de cuidada
hierba resultaron ideales también para el tenis.

