Hoy, al leer El País, he sentido como si el pasado llamara a mi puerta, se hiciera presente y me zarandeara con mil recuerdos de una época feliz, esperanzada, llena de ilusión y de expectativas. Ha sido al leer el artículo sobre Concha Caballero, antigua compañera de carrera, de cuando yo apenas tenía 23 años,

