Si el padre Manjón se esforzó en ser un docente en el Sacromonte y el Albayzín, no es de extrañar que algún albayzinero haya decidido apoyar la obra del buen don Andrés y recurra a métodos directos, impactantes, para llenarlos de carga didáctica. A fin de cuentas, el mensaje es el medio, y este letrero

