Decía ayer mi tocayo Boutellier que la plataforma digital de Ideal, este lugar virtual donde insertamos nuestros blogs, se estaba convirtiendo en un gigantesco panel publicitario de agencias de viajes, depilaciones láser, chicas de alterne (ahora llamadas “scorts”, es decir, escoltas, en un piadoso eufemismo), generadores eléctricos, academias para preparar oposiciones… en vez de ser

