Sigamos hoy con “Tosca”, que contiene algunas de las arias más bellas de toda la obra de Puccini (ya he incluido aquí antes “Vissi d’arte” o el “E lucevan l’estelle”, también conocido como “Canto a la vida”). Hoy,en “Recóndita armonía”, tenemos a un Mario Cavaradossi (Plácido Domingo) reflexionando sobre el misterio de la creación artística: amonizar la belleza de una misteriosa joven que él espía en misa y que le sirve secretamenete de modelo y la belleza, opuesta en los rasgos, de su celosa amante, Floria Tosca.
El libreto, tomado como siempre de Kareol, dice aí:
CAVARADOSSI
(al Sagrestano)
Dammi i colori!
(Il Sagrestano eseguisce. Cavaradossi dipinge con rapidità e si sofferma spesso
a riguardare il proprio lavoro: il Sagrestano va e viene, portando una catinella
entro la quale continua a lavare i pennelli. A un tratto Cavaradossi si ristà di
dipingere; leva di tasca un medaglione contenente una miniatura
e gli occhi suoi vanno dal medaglione al quadro).
Recondita armonia
di bellezze diverse!…
È bruna Floria,
l’ardente amante mia…
SAGRESTANO
(a mezza voce, come brontolando)
Scherza coi fanti
e lascia stare i santi!
(s’allontana per prendere l’acqua onde pulire i pennelli)
CAVARADOSSI
E te, beltade ignota,
cinta di chiome bionde!
Tu azzurro hai l’occhio,
Tosca ha l’occhio nero!
SAGRESTANO
(ritornando dal fondo e sempre scandalizzato:)
Scherza coi fanti
e lascia stare i santi!
(riprende a lavare i pennelli)
CAVARADOSSI
L’arte nel suo mistero
le diverse bellezze insiem confonde;
ma nel ritrar costei
il mio solo pensiero,
il mio solo pensiero,
Tosca, sei tu!
CAVARADOSSI (Al sacristán) ¡Dame los colores! (El sacristán lo sigue. Cavaradossi pinta con rapidez y, a menudo, se detiene a remirar el propio trabajo; el sacristán, va y viene, llevando una palangana dentro de la cual sigue lavando las pinceles. De repente, Cavaradossi deja de pintar, se saca del bolsillo un medallón que contiene una miniatura y, sus ojos, empiezan a ir del medallón, al cuadro) ¡Recóndita armonía en bellezas diversas! Es morena Flora, la ardiente amante mía… EL SACRISTÁN (A media voz, refunfuñando) ¡Ríete con el diablo y deja en paz a los santos…! (Se aleja para coger agua con el fin de limpiar los pinceles) CAVARADOSSI Y tú, beldad ignota, coronada por rubios cabellos… ¡Tú, con tus ojos azules y, Tosca, de ojos negros! EL SACRISTÁN (Volviendo del fondo y siempre escandalizado) ¡Ríete con el diablo y deja en paz a los santos…! (Continúa lavando los pinceles) CAVARADOSSI El arte, en su misterio, las diversas bellezas, mezcla y confunde mas, en el retrato de ella, mi único pensamiento, eres tú, ¡Tosca: eres tú! Bellísima música para el puente. Rigoletto

