Golpe

Supongo que para muchos de los que entráis en este blog, el 23-F es un recuerdo apenas vivido, una sombra de algo muchas veces oído a vuestros padres o tíos, algo que no sabéis si es un recuerdo propio o consolidado a través de los recuerdos ajenos. Os aseguro que para mí, es un recuerdo vigente, vívido, fresco, como de hace un par de días.

Yo era, por entonces, el director de un centro de Educación de Adultos (curiosamente se llamaba “Antonio Machado”) en Jaén y trabajábamos de 16,15 a 22,30 h. En mitad de la tarde, a las 19,00 h., había un cambio de turno y un pequeño descanso. Recuerdo que estaba dando una clase de Lengua y la puerta se abrió. Un compañero me llamó aparte y cuando me dirigía a la puerta le vi un gesto grave. Me dijo sencillamente: “Tejero ha entrado a tiros en el Congreso. Ve pensando qué hacemos”. Terminé la clase sin saber ni qué estaba diciendo y el primer turno se fue. A la gente joven, les fuimos diciendo que se fueran a casa. También llamamos aparte a un grupo de guardias civiles y policías nacionales, que asistían a las clases para obtener el Graduado Escolar. Para el segundo turno, yo pasé por todas las clases y les dije lo que había y que el centro se cerraba, que tuvieran prudencia y se fueran.

Al llegar a casa, mi mujer y una amiga estaban descompuestas. Mi madre y una de mis hermanas estaban de médicos en Jaén, en mi casa. Mi madre, hija de un coronel de la Guardia Civil sólo decía “¡Qué vergüenza!, La Guardia Civil metida en esto…”.

Hablamos varias veces con Madrid (mi hermano y un tío militar estaban allí) y, mucho más grave, con Valencia, donde mi otro hermano, que estaba viendo pasar los tanques, apenas podía responder al teléfono.

Tras ver al Rey, hice el paripé de que a la cama todo el mundo y pasamos media noche con un transistor. Me hace gracia que esa noche se conociera periodísticamente como “la noche de los transistores”, término mucho más que exacto, pero que a la gente joven le resultará dificilísimo encajar, en estos tiempos de los iPod, los mp4 y otros gadgets similares.

Durante la noche recibí varias llamadas de Juan, mi cuñado, y de nuestra amiga Alicia (su hermano estaba en el Congreso como Diputado por Jaén). Nos levantamos temprano y conectamos el televisor. Ya se veía que el golpe había fracasado, pero queríamos saber qué iba a pasar: con los diputados, con los rehenes, con los militares, con los que habían dado la cara visible del golpe y con los tapados. Compré varios periódicos y toda la mañana sonó la Cadena SER y se vio TVE1.

Las fotos de Barriopedro, que salvó metiéndose el carrete en los calzoncillos (y poniendo en la cámara otro carrete en blanco, que como era de esperar, le requisaron al liberarlo), las continuas repeticiones del vídeo con el momento de la entrada de aquellos cafres, el tiroteo, el intento de Gutiérrez Mellado de poner firmes a los “patriotas” golpistas, el zarandeo al viejo militar, el anuncio de que iba a llegar la nueva autoridad “por supuesto, militar”, el editorial de EL PAÍS, que fue lo que nos tranquilizó, más que el discurso real…

Y los días siguientes, apasionantes, comentando con amigos y familiares, leyendo más periódicos que nunca… Cambio 16 contaba una anécdota sobre un altísimo militar de Sevilla, que estaba esperando la orden para adherirse al golpe –se comentó en los mentideros sevillanos- y mientras sí o mientras no, el hombre se fue tomando unos tragos de whisky, que parece que le cundía. Cuando llegó la hora de la verdad, estaba en tal estado que no fue capaz de decidir. Eso salvó la Región Militar. Se decía que los sevillanos querían, agradecidos ellos, hacer un monumento con la leyenda: “La Democracia, al Whisky DYC”.

Todo eso ya forma parte de mi peripecia vital, una parte que mi mente retendrá indeleble mientras quede memoria. Treinta años después hay aún muchas incógnitas. Y muchas hipótesis. No sé si sabremos alguna vez las claves de todo aquello, pero no debemos olvidarlo, por eso este blog os trae hoy el recuerdo de aquellos hechos, que nos hicieron comprender lo que vale la libertad.

Rigoletto

Facebook Twitter Stumbleupon Delicious More More More
Ideal.es

EN CUALQUIER CASO TODOS LOS DERECHOS RESERVADOS:
Queda prohibida la reproducción, distribución, puesta a disposición, comunicación pública y utilización, total o parcial, de los contenidos de esta web, en cualquier forma o modalidad, sin previa, expresa y escrita autorización, incluyendo, en particular, su mera reproducción y/o puesta a disposición como resúmenes, reseñas o revistas de prensa con fines comerciales o directa o indirectamente lucrativos, a la que se manifiesta oposición expresa.