Dedicado a Kaperusita, seguidora de este blog, quien me propuso escribir un relato sobre la figura de una abuela, como homenaje a la suya. Espero estar a la altura. -Niños, ¡a merendar!- gritaba mi abuela Carmen y todos dejábamos el juego y salíamos de nuestro ensueño. Repentinamente, dejábamos de ser indios, princesas, vaqueros o piratas
Rigoletto
Con la complicidad de algunos ciberamigos me lanzo a este mundillo bloguero. Os ofrezco comentarios de actualidad y os espero en este gran teatro de ópera que es nuestro mundo.
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MENSAJE QUE ORIGINÓ LA CHARLA Enviado el 17/09/09 a 11:51 por romanianinlove Rumana con español hola, vereis soy una chica rumana de 17 años, mi novio español, pero su familia no me quiere por ser rumana y llevo aquí ya cuatro años, estamos en el mismo instituto y me ayuda mucho con las cosas del
Comandante de puesto
El brigada Caparrós sigue mansamente a Emilio, el conserje del Casino de Artesanos, camino de la sala de juego. Se queda fuera, mientras el conserje, sorteando las mesas revestidas de verde, se acerca al Capitán Moliner para darle el recado. Un instante después, Emilio hace pasar al brigada con un simple gesto del cuello y
Manuel “el Maragato”
Hasta hace sólo un rato, seguía viendo las interminables hileras de olivos y eso lo tranquilizaba, pero el paisaje cambió al acercarse a Despeñaperros. Manuel, el “Maragato”, está cruzando ahora La Mancha y lo que ve desde la ventanilla del autobús le tortura el ánimo. Le resulta algo ajeno, como ajeno le va a resultar
Lavadero
A Fuen, sin más palabras. Conchita corre sudorosa por el camino de tierra levantando una pequeña polvareda cada vez que estampa la suela de cáñamo de sus alpargatas. Encima, un cielo plomizo sirve de pantalla a un sol caliginoso e inclemente. Al entrar al lavadero, siente el fresco del agua y se le ilumina la
Flores en su tumba
Lo había visto tantas veces en el cine, lo había leído en tantas ficciones, se había repetido tanto en telediarios de distante realidad, me sonaba tanto a deja vu, que cuando me tocó a mí, apenas pude creérmelo. Un toque en el teléfono a media tarde, la guardia civil de tráfico: ¿Es usted el dueño
El guardián del camino
Jesús Lens nos desafiaba el otro día a escribir un relato de 100 palabras acerca de esta foto: He aquí mi propuesta: Había hecho tanto mal en su vida, que sabía moverse en medio del horror y presentir la muerte, así que, el día que iba a morir, se despidió de los suyos y se
Terapia
Dedicado a cualquier mujer que haya sufrido alguna forma de violencia machista. Yo no me habría dado cuenta de quién era, si ella no me hubiera llamado: -Oye, perdona, tú… tú eres Pablo, ¿verdad?, Pablo… Pablo… Lo siento, ahora no recuerdo el apellido, pero eres Pablo… -¡Marta!, ¡Marta Hermosillo! Hace ya… por lo menos dieciocho
Las dos hermanas
-Anda, Paloma, no te enfades conmigo, si ya sabes que yo te quiero… (López Mezquita, “Dos hermanas”) Por causas que ya comentaré, he decidido suprimir el texto de este relato, aunque dejo los comentarios que el texto suprimido suscitó. Ya os lo explicaré. Rigoletto
Tres microhistorias del paro
I Hasta hace unos meses, cada día tenía una bronca con su padre y cada día la madre lo defendía. El padre le reprochaba que iba a cumplir 31 años y que no había dado palo al agua, que así no podía seguir, que no iba a estar dándole dinero para vicios toda la vida,

